Jean-Baptiste-Pierre-Antoine de Monet, Caballero de Lamarck
LAMARCK ESCRIBIÓ SOBRE EL HOMBRE EN 1800
“Supongamos que una raza cualquiera de cuadrumanos, la más perfeccionada, perdiera por necesidades de ambiente o por otra causa cualquiera el hábito de trepar a los árboles y de agarrar las ramas con los pies igual que con las manos; si los individuos de esta raza, durante una serie de generaciones, se vieran obligados a no utilizar sus pies más que para andar, y cesaran de emplear sus manos como pies, no hay duda que dichos cuadrumanos se transformarían finalmente en bimanos, y que los pulgares de sus pies dejarían de estar separados y ser oponibles, ya que dichos pies sólo les servirían para andar”.