Hace poco, el Ministerio de Educación hizo público un documento que contiene gran cantidad de datos sobre los estudiantes universitarios. Se llama “Datos Básicos del Sistema Universitario Español. Curso 2008/2009”, y se puede descargar de la siguiente página Web:
http://www.educacion.es/educacion/universidades/estadisticas-informes/datos-generales.html
Hay muchas cifras que llaman la atención. Sólo me quiero fijar en una: la distribución de estudiantes por carreras. Las áreas están agrupadas según la clasificación que hace la UNESCO, en cinco grupos: Humanidades (como Filosofía, Historia, Pedagogía); Ciencias sociales y jurídicas (Derecho, Económicas, LADE, etc.); Ciencias de la Salud (Farmacia, Medicina, ...); Enseñanzas técnicas (ingenierías, Arquitectura) y Ciencias experimentales (incluye Matemáticas, Física, Química, Geología, Biología y algunas carreras más).
Esta es la distribución de estudiantes (curso 2008 / 2009) por áreas. No he puesto los rótulos; ¿adivinan cuál corresponde a cada grupo?

La respuesta es:
- Ciencias sociales y jurídicas (rojo): 50.6 %
- Enseñanzas técnicas (azul claro): 25.0 %
- Humanidades (verde): 9.0 %
- Ciencias de la Salud (naranja): 8.8 %
- Ciencias Experimentales (azul oscuro): 6.6 %
Tres cuartas partes de los estudiantes estudian Derecho o Ingeniería (o carreras por el estilo). Unos pocos, humanidades. Menos aún Medicina y otras titulaciones de ciencias de la salud. Los científicos son una especie amenazada de extinción. No sólo es el sector menos poblado, es que la proporción disminuye consistentemente a un ritmo del 3% anual aproximadamente (en términos relativos).
¿Cómo interpretar esto? ¿Será que no valoramos el conocimiento en sí mismo, sino que pensamos únicamente en la educación en términos utilitaristas? ¿Es eso peligroso? ¿Hay algún remedio a la vista?