Para los que este verano vayan a París o a Londres, recomiendo un par de visitas de interés. Son museos científicos, de los cuales hay otros muchos y muy buenos. Estos que pongo aquí tienen algo especial que me gustó. No sabría decir si son los mejores, o los más formativos siquiera, o los más entretenidos. Simplemente me atrevo a recomendarlos porque creo que pueden ser del agrado de mucha gente.
En Greenwich está el famoso Observatorio, el que define el “meridiano cero”. El edificio es un antiguo pabellón de caza de la familia de Enrique VIII, y fue construido por Christopher Wren. Tiene una exposición dedicada a la medición del tiempo. En el siglo XVIII , la determinación de la latitud y longitud en alta mar constituía un problema acuciante, y fue resuelto brillantemente con la elaboración de los primeros cronómetros marinos. Están expuestos en una sala, ¡y aún funcionan!. Y desde ahí, hasta los relojes atómicos.
Un libro muy entretenido y bien escrito para ilustrar la visita: “Longitud”, de Dava Sobel.
Aparte de la exposición sobre medición del tiempo, el Observatorio de Greenwich alberga otras curiosidades, así como un planetario. Muy cerca está también el museo de la Marina. Para llegar, aunque se puede ir en metro, es más refrescante tomar una barca que va por el Támesis. El viaje desde el palacio de Westminster (hay una parada) hasta Greenwich Pier dura como una hora. Sirve el abono del metro. Por cierto: en el Greenwich Pier está el famoso clipper Cutty Sark.
Más información en la página Web:
http://www.nmm.ac.uk/places/royal-observatory/
Y en París, el Palais de la Découverte. El museo ocupa gran parte del Grand Palais, en los Campos Elíseos (muy cerca de donde viven Carla Bruni y su marido). El edificio se construyó para la exposición universal de 1900, en el llamado “Eje Republicano”: está alineado con la explanada de los Inválidos. De hecho, aunque la parada de metro más cercana es Champs-Elysées – Clémenceau, es un paseo muy bonito bajar en La Tour-Maubourg, atravesar la explanada de los Inválidos, cruzar el Sena por el puente Alejandro III y llegar al Grand Palais. Al Palais de la Découverte se entra por la parte de detrás. Es francamente delicioso, no sólo por las explicaciones y la exposición en sí, sino también por el gusto, el estilo y la ambientación. Tiene una página Web muy completa así que me abstengo de comentar más:
http://www.palais-decouverte.fr/
En fin, también en París está la Ciudad de las Ciencias y de la Industria, en el Parc de la Villette, un poco alejado del centro pero se llega en metro: parada Porte de la Villette. Es diferente, más técnico que científico, pero indudablemente merece la pena la visita. Aparte del museo, en el parque contiguo está La Géode, y un submarino (el Argonaute) que se puede visitar por dentro. Más información:
http://www.cite-sciences.fr/fr/cite-des-sciences/
¡Buenas vacaciones!