Hace unos años apareció una obra titulada precisamente “Cómo hablar de los libros que uno no ha leído”. El autor es Pierre Bayard, profesor de literatura francesa en la universidad de París. Hay una traducción española.

Me lo he leído varias veces. No sé si Bayard lo ha escrito en broma o en serio, pero es muy profundo y sugerente. Intenta explicar de modo racional algo que ocurre con frecuencia actualmente: que mucha gente habla sin tener ni idea. De manera muy provocadora, el autor defiende esa actitud y la viste de alegato postmoderno. Pierre Bayard ha dividido su libro en tres partes, a saber: la primera, maneras de no leer un libro; la segunda, cómo comportarse en diversas situaciones; y la tercera, conductas a observar. Dentro de esta última, el primer capítulo se titula: “No tener vergüenza”. Vaya diferencia con lo que dice al principio de su blog Ramón Pascual, aquí mismo: “me abstendré de comentar aquello de lo que no sé lo suficiente."
Para los que sí que quieren saber de lo que hablan, y sin ser especialistas quieren aprender conceptos básicos de buena fuente, voy a recomendar una colección de libros: Very Short Introductions, sección “Science and Nature”, de Oxford University Press. Son libros de bolsillo, realmente breves y concisos, muy bien escritos, de fácil lectura. Yo tengo tres: Molecules, de Philip Ball; Global Warming, de Mark Maslin; y Quantum Theory, de John Polkinghorne.

Los autores son gente avezada y ducha en el arte de escribir; Philip Ball, por ejemplo, es frecuente colaborador Investigación y Ciencia. Saben contar las cosas de manera precisa y accesible. Si esta muestra es representativa, puedo decir que ninguno de los libros llega a las 200 páginas, y diría que consiguen transmitir información fiable, al menos los de la sección de ciencias (en los demás epígrafes, que van desde la economía hasta el arte, me declaro incompetente en los términos expuestos por D. Ramón Pascual).
En suma, recomendables para quien guste de leer, informarse, y saber de lo que habla.
En otro caso, el de Pierre Bayard.