4 curiosidades sobre el telescopio espacial Hubble

14/04/2015 1 comentario
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La celebración de los 25 años del lanzamiento del telescopio espacial Hubble (#Hubble25) representa la excusa perfecta para dar a conocer una visión desenfadada de una misión espacial cuyo fin se deslumbra todavía muy lejano.

El Telescopio Espacial Hubble (Hubble Space Telescope), HST o, simplemente, Hubble ha sido una herramienta fundamental para la astronomía en los últimos 25 años. En particular, sus mayores logros han sido en el campo de estrellas cefeidas y la constante de Hubble, el Universo acelerado, los agujeros negros supermasivos en centros galácticos, los 'proplyds' en Orión y la dinámica atmosférica de planetas gigantes... Esto es lo que dije en una oposición para una plaza de científico de titular del CSIC (a la que nos presentábamos 20 personas, por cierto) justo la semana pasada. Pero como muy posiblemente sean estos temas los que más y mejor vayan a tratar mis colegas de bitácora (¡incluido el presidente del tribunal de la oposición!), en esta primera entrada en conmemoración de Hubble os voy a relatar cuatro historietas relacionadas con la misión espacial.

El telescopio espacial Hubble

1. Sobre su pronunciación. Hubble se pronuncia algo así como /há-bol/, donde la hache es sonora y parecida a las jotas de "potajito" canario o "cante jondo" andaluz. Como españoles que somos, hasta a los astrofísicos se nos escapa a veces un /xá-bol/, donde la equis es una jota casi zaragozana: el Jábol Espéis Télescop. Hace unos años, jugando al baloncesto en el Instituto de Astrofísica de Canarias (sí, al baloncesto en el IAC...), entre canasta y canasta, hablábamos sobre la instrumentación disponible y las propuestas de tiempo de Hubble (y sí, los guionistas de Big Bang Theory sólo tienen que escucharnos un rato). Un amigo italiano mío (Nicola Caón) se sonreía cada vez que pronuncíabamos Jábol. "¿Y cómo lo decís en italiano?", le pregunté. Me respondió, creo que un poco avergonzado, "Úble".

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2. Sobre si es un satélite espía. Por supuesto: el Hubble es un KH-11 Kennen/Crystal modificado y que apunta "hacia arriba" en vez de "hacia abajo". Originalmente, el Hubble iba a tener un espejo primario de 3 m de diámetro, pero se redujo a 2.4 m para no tener que realizar ningún desarrollo tecnológico nuevo. De hecho, se usaron las mismas herramientas para pulir el espejo primario. Lo que cambiaba era la instrumentación de a bordo, que estaba especialmente diseñada para observar objetos astronómicos débiles y desde el ultravioleta al infrarrojo, en vez de zonas de lanzamiento de misiles y obras para albergar centrifugadoras nucleares en el visible. Yo al principio no me creía lo de que "los militares usan tecnología de vanguardia"; ahora sí. Tanto es así, que hace cuatro años la Oficina Nacional de Reconomicimiento (NRO) estadounidense donó a la NASA, completamente gratis, dos KH-11 que se les han quedado anticuados. Los telescopios traen toda la estructura optomecánica, por lo que la NASA "sólo" tiene que ponerle los instrumentos, la electrónica, los paneles solares y el lanzamiento. Con los sobrecostes del James Webb Space Telescope y el lanzamiento más temprano de Euclid por los europeos, la reconversión del primero de estos nuevos Hubbles (por cierto, con un campo de visión bastante mayor que el actual) a un WFIRST modificado en el infrarrojo para después del 2024 quizá no tenga mucho sentido. Pero eso es otra historia...

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3. Sobre su lanzamiento. El Hubble se terminó de construir en 1985. Mientras estaba en la cola para su lanzamiento, en 1986 se produjo el desastre del Challenger. Yo tenía nueve años y recordaré toda mi vida que ese día mi madre me mandó a comprar petisús de crema a la tienda de al lado de mi casa, para tomar con el café de la tarde. La tienda era la típica de pueblo con chucherías, fruta, pan, leche, y un par de abuelitas en su mesa camilla viendo la tele. Justo al entrar yo, cortaron la programación y emitieron un "avance informativo" sobre la explosión del Challenger y la pérdida de la tripulación en el despegue. Supongo que las abuelitas se extrañaron más por lo nervioso que me puse que por la noticia en sí: me di cuenta, a pesar de mi tierna edad, de lo que la explosión significaba. Uno de los efectos más claros fue el retraso del lanzamiento del Hubble hasta 1990, cinco años después de haber sido construido. Después vino la "miopía" del Hubble (el espejo primario había sido mal pulido) y la primera misión de servicio en diciembre de 1993, en la que los astronautas del Endeavour le colocaron unas "gafas". Pero eso es otra historia, y van dos...

(Por cierto, me pregunto si alguna vez los militares estadounidenses han enviado al espacio algún satélite espía con el espejo primario mal pulido...).

Comparación de la misma galaxia antes y después de las correcciones del espejo primario realizadas en 1993

4. Sobre mi tesis. Como parte de mi tesis doctoral, usé datos de Hubble que mi equipo en el Instituto de Astrofísica de Canarias había tomado anteriormente. Sólo fueron datos de seis estrellas jóvenes cercanas observadas con NICMOS (un instrumento infrarrojo que sustituyeron en una misión de servicio posterior). En realidad, usamos la máscara coronográfica de 0.4 arcsec de NICMOS para ocultar las estrellas, relativamente brillantes, y buscar planetas a su alrededor, tal y como Christian Marois y colaboradores hicieron varios años después para descubrir los primeros planetas alrededor de la estrella HR 8799. Nosotros no descubrimos nada nuevo con los datos de Hubble y los datos se añadieron a la estadística de estrellas jóvenes cercanas observadas durante mi tesis con sistemas de óptica adaptativa. Un par de años después de haber leído mi tesis, conmigo ya de estancia postdoctoral en Alemania, un colega astrofísico de Valencia contactó con mi grupo, preguntándonos si habíamos descubierto "algo" alrededor de AB Dor. Esta estrella, que da nombre al grupo de movimiento joven de AB Doradus, de unos 30 millones de años, era una de las seis que yo había estudiado con el Hubble. En realidad, es un sistema binario conocido, formado por las estrellas AB Dor A y AB Dor B. Nuestra respuesta fue honrada: no habíamos visto "nada". ¡Claro!. Nuestros colegas habían descubierto un compañero débil muy, muy cercano de la primaria, a unos 0.2 arcsec. Nosotros no lo pudimos ver porque estaba debajo de la máscara coronográfica. Ahora, AB Dor C, ese compañero débil, es una de las enanas marrones jóvenes más famosas que existe, ya que es de las pocas a las que se le puede medir la masa dinámica... No he vuelto a pedir tiempo del Hubble.

Los pilares de la creación