¿Habrá en el futuro geoparques en la Luna y en Marte? Una aproximación ética

20/07/2017 1 comentario
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Es paradójico que, mientras aún estamos intentando proteger nuestro propio planeta frente a las continuas amenaza naturales y humanas, estemos simultáneamente pensando también en el desarrollo de figuras de protección y desarrollo de zonas singulares en la Luna o en Marte. Así somos y así actuamos, en una continua contradicción social enfrentando en nuestro progreso destrucción y creación. Algo que, como no podía ser de otra manera, también extrapolamos en nuestros proyectos de migración hacia el espacio. Si existe una figura en el marco de la UNESCO que ha prosperado rápidamente en los últimos años, esta ha sido la de los geoparques. ¿Habrá en el futuro geoparques en la Luna y en Marte? Si es así, la aproximación ética es fundamental.

De los 120 geoparques UNESCO existentes en el mundo, España es el segundo país después de China con mayor número de geoparques, una consecuencia y evidencia de la relevancia de nuestra geodiversidad reconocida internacionalmente. De todos ellos, el geoparque de Lanzarote y archipiélago Chinijo es el único que contempla la evaluación y caracterización de determinadas zonas como potenciales análogos planetarios para la exploración e investigación geológica y astrobiológica de Marte.

Uno de los aspectos relevantes de los geoparques está relacionado con la incorporación de los aspectos éticos (bioéticos y geoéticos) en las distintas actividades que en ellos se desarrollan. En este sentido, desde 2008 vengo proponiendo la importancia de la geoética, a nivel nacional e internacional, con distintas implicaciones científicas, educativas, de metodologías, procedimientos y protocolos de actuación, profesionales y también de comunicación. Un año después, planteé la importancia de abordar conjuntamente los aspectos geoeducativos y geoéticos en la investigación en geociencias planetarias y astrobiología. En 2010 presenté en la 28ª Reunión de COSPAR (Bremen, Alemania) una iniciativa de integración de la geoética en la investigación geológica y astrobiológica de la Luna y Marte. En 2011, formulé la primera propuesta internacional de integración de ambos aspectos en el marco de los geoparques en el marco de la I Conferencia Internacional sobre Geoparques en África y el Mundo Árabe y publicamos el primer artículo internacional contemplando estas consideraciones. En 2013 promovimos a través de la IAGETH (International Association for Geoethics) un plan de actividades en los que la geoética tuviera su encaje en los temas de geología planetaria y astrobiología y presentamos en Viena en el marco de la EGU los fundamentos para la implicación de la geoética y la geoeducación en las geociencias planetarias. De manera más concreta, a finales de este mismo año los aspectos geoéticos se incorporaron oficialmente, a través del Convenio Cabildo-IGEO, a las actividades sobre geociencias planetarias y astrobiología que impulsamos en el geoparque UNESCO de Lanzarote y archipiélago Chinijo con objeto de estudiar su importancia como análogo de exploración planetaria. Más recientemente, en 2016, se dio un paso hacia adelante constituyéndose el primer grupo internacional sobre astrobioética en los que los aspectos bioéticos y geoéticos se imbricaban enfocados hacia la exploración astrobiológica en la Tierra y más allá de las fronteras de nuestro planeta. Es en este punto donde se conecta la importancia de estas iniciativas en el contexto de los geoparques.

Es paradójico que, mientras aún estamos intentando proteger nuestro propio planeta frente a las continuas amenaza naturales y humanas, estemos simultáneamente pensando también en el desarrollo de figuras de protección y desarrollo de zonas singulares en la Luna o en Marte. Así somos y así actuamos, en una continua contradicción social enfrentando en nuestro progreso destrucción y creación. Algo que, como no podía ser de otra manera, también extrapolamos en nuestros proyectos de migración hacia el espacio. Aunque esto parezca aún lejano, ya existen algunas iniciativas que se han planteado seriamente en la literatura científica internacional, no en relación específica con los geoparques, que es un concepto y una figura mucho más moderna, pero sí como Parques Planetarios. Por ello, si en el futuro se llevara a cabo una iniciativa similar a la de los geoparques:

  • supondría una importante extrapolación de las normativas y regulaciones terrestres a la Luna y a Marte, en primeras instancias considerando indefectiblemente las implicaciones en el marco de la Protección Planetaria;
  • requeriría adaptar el concepto de geoparque vinculando geología singular, protección y desarrollo territorial a otros entornos con distintas necesidades sociales, económicas y culturales y consideraciones propias acerca del término "desarrollo territorial";
  • conllevaría tener en cuenta las actividades previamente realizadas en geoparques terrestres, con este enfoque planetario (por ejemplo, el geoparque UNESCO de Lanzarote y archipiélago Chinijo) e
  • implicaría, sin duda, un desafío social, cultural y ético acerca de las metodologías y protocolos para su promoción y desarrollo que debería satisfacer las necesidades globales de la humanidad, huyendo de intereses privados.

Hace algunos años discutía este tema con un geólogo francés experto en geoparques en relación con la posibilidad de establecer un geoparque en la Luna y, más recientemente, en 2015 con otro, en este caso español, sobre un geoparque en Marte. Por ahora suena aún a ciencia-ficción, pero estoy convencido de que en el futuro esta idea se contemplará seriamente, para lo cual será importantísimo contar en su desarrollo con la componente ética necesaria para evitar los errores del pasado en nuestro propio planeta.

Por el momento, nos conformamos y congratulamos de poder contar en España, concretamente en Lanzarote, con el único geoparque del mundo que cuenta con un "Rincón de Marte", habiendo sido pioneros internacionalmente en la investigación de su relevancia planetaria y astrobiológica en nuestra colaboración Cabildo-IGEO, en estrecha cooperación también con la ESA a través del programa ESA-PANGAEA de instrucción de astronautas.

Algunas iniciativas relacionadas con el establecimiento de Parques Planetarios en la Luna y en Marte ya se han propuesto y se ha publicado sobre ellas en la literatura científica internacional.