¿AGUAS MINERALES RADIACTIVAS?

17/02/2014 0 comentarios
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Las aguas minerales llevaron durante un tiempo la mención de su radiactividad, como elemento positivo, pero han dejado de indicarlo. ¿Es que ya no lo son? ¿O es que hay modas en los etiquetados?


Agua Imperial, radiactivaEn el siglo XIX no se vendía agua en las tiendas. La gente bebía agua de la fuente, del pozo, o del grifo. En algunos lugares sin red de agua, ni fuentes ni pozos pasaba por las calles el aguador a venderla, y todavía en determinados lugares con escasez de agua el camión de agua -la cuba- llena los depósitos de las casas, a demanda de los vecinos.

Pero ahora la compra de agua embotellada es un hábito cotidiano. Agua mineral, agua de manantial o agua potable preparada, la distinción entre las cuales es un tema en el que no entraremos. En formatos desde ocho litros a 250 mL. Y en las oficinas y salas de espera son habituales las garrafas de veinte litros a disposición de los trabajadores o usuarios.

La publicidad de una agua mineral hoy dia destaca que es natural, o que es equilibrada, o que es ligera -pocas sales-, o que es baja en fluor, o que es pura, o que ... Pero no se destacan otras propiedades que el agua también tiene y que habían aparecido en las etiquetas, como su conductividad eléctrica, o la concentración de sales de litio, o la temperatura de salida, o su radiactividad. ¿Por qué la publicidad destaca unas propiedades y no otras? Naturalmente, por las expectativas que tiene el consumidor en cada momento, expectativas que la misma publicidad y las tendencias espontáneas de la sociedad han ido definiendo, y que van variando con el tiempo.Vichy Catalán 1933. Composición

¿Qué espera hoy un consumidor de una botella de agua? Que no tenga sabor, a diferencia del agua del grifo que sabe a cloro. O que no tenga sales, para poder preparar biberones, y para evitar que nos suba la presión bebiendo agua. O que sea equilibrada, que es un concepto vacío de tota significación, porque en ningún libro sagrado está escrito qué concentración de cada una de las sales ha de tener un agua: ¿más bicarbonatos que sulfatos, o más magnesio que calcio? O que sea natural, cuando por definición todas lo son. O que sea pura, concepto que tampoco está definido en ningún lugar (quizá significa que no esté contaminada, pero eso no seria una virtud del agua, sino un requisito, faltaría más). O que nos hidrate por dentro. Todo ello excluye del concepto cotidiano de estas aguas productos tan famosos como el agua de Carabaña, o las aguas de las fuentes sulfurosas (en realidad sulfhídricas), todas ellas aguas minerales naturales pero de gustos de difícil aceptación cotidiana, y consumidas solo como productos medicamentosos.

Pero antes se esperaba de las aguas minerales que curasen. De hecho, la comercialización de las aguas en botellas fue la democratización de las virtudes de las aguas de balneario, y su extensión. Ir a un balneario es lo mejor: hay ahí las aguas salutíferas, descansas, te curas de los males reales o imaginados, vives en sociedad... La aristocracia, la nobleza, las realezas y las altas burguesias hicieron de los balnearios del siglo XIX unos lugares de relación: Baden Baden, Karlovy Vary (Carlsbad), Marienbad, Bagnéres de Luchon al máximo nivel; Caldes de Malavella, Cestona, Solán de Cabras, Benassal, Fitero y muchos otros a escala local. La hidroterapia pretendía ser una disciplina con bases científicas, y cada agua de cada fuente se anunciaba con los análisis detallados de cationes y aniones, junto a la larga lista de enfermedades para las que el agua era adecuada. Bebida, respirando sus vapores, en baños de agua, baños de fango, irrigaciones o duchas. Y la población que no podía ir al balneario porque no tenía dinero, al menos podía comprar en las farmacias alguna botella del agua sanadora, en la que se destacaba la composición química: "agua clorurada bicarbonatada sulfatada litínica sódica magnésica" se leía en las etiquetas, y se acompañaba del análisis químico detallado. Todo muy esotérico a los ojos de los no químicos.Vichy Catalán 1944

Después de que Marie Curie caracterizara la nueva y misteriosa propiedad física que denominó radiactividad, se observó su capacidad de cauterizar heridas gracias al gas que los minerales radiactivos desprenden, que se denominó primero emanación del radio, y más tarde radón. Este gas se envasaba en pequeños recipientes que se acercaban a las heridas abiertas de los soldados combatientes de la Primera Guerra Mundial. Los rayos gamma -invisibles- que desprendía el gas, y que atravesaban las paredes del recipiente de vidrio provocaba la cicatrización de las heridas, además de otros efectos indeseables no visibles inmediatamente y que en aquellos momentos no se conocían. El uso de sustancias radiactivas fue la primera versión de la radioterapia, que ahora en condiciones infinitamente más controladas sigue siendo un procedimiento de tratamiento de ciertos cánceres.

La fama que adquirió Madame Curie por sus descubrimientos dio una gran popularidad a la radiactividad. Todo el mundo quería beneficiarse de unas sustancias que curaban de forma misteriosa. Y aparecieron todo tipo de cosméticos radiactivos, alimentos radiactivos, tratamientos con lodos radiactivos o respirando vapores radiactivos... Los balnearios no fueron una excepción, y tampoco las aguas minerales.

Las aguas minerales suelen proceder de zonas volcánicas en que las aguas de la lluvia se filtran, disuelven parcialmente algunos minerales y afloran. En estas zonas hay también minerales radiactivos con el gas que han ido desprendiendo por los procesos nucleares naturales. Este gas se puede disolver en el agua, o mezclarse con el gas carbónico que las aguas suelen traer asociado, y todo ello le da al agua unas ciertas propiedades radiactivas. Este era un nuevo dato a añadir a la publicidad del balneario, o a las etiquetas de las botellas. En las figuras adjuntas se pueden ver varios fragmentos de etiquetas de aguas de Vichy Catalán, Malavella y otras de diferentes épocas.Agua de Palou

El anuncio del Agua de Palou-Font del Ràdium es de 1923. Indica que "es la más rica en Radio 490 voltios (litro hora)". Este valor se da en estas unidades porque la medida se tomaba con electroscopios. Las radiaciones radiactivas son ionizantes, por lo que se ponía una cantidad de agua cerca de un electroscopio cargado. Es una botella cerrada en cuyo interior hay dos láminas finas de oro yuxtapuestas y separadas porque se las ha cargado eléctricamente. La radiación ionizante a lo largo del tiempo ionizaba algo el aire del interior, que descargaba el electroscopio. y las láminas se juntaban de forma proporcional al grado de descarga, y por lo tanto, a la radiactividad recibida. La medida es en voltios/(hora litro), es decir, el potencial eléctrico descargado por un litro de agua a lo largo de una hora. Ës un valor de difícil comparación entre aparatos, y por ello había aguas que daban valores exorbitantes de radiactividad, y eran consideradas mejores, a los ojos de sus defensores, que no tenían obviamente datos de curaciones reales. Medidas más recientes, como la del agua Malavella de 1944, determinan la cantidad de gas radón del agua, valor mucho más comparable. (Véase nota al pie)

¿En qué momento desaparece de las etiquetas la mención a la radiactividad del agua? En los años cincuenta todavía figuraba, puedo dar fe de ello. La conversión de la radiactividad de propiedad deseable a rechazable empezó con las bombas nucleares de Hiroshima y Nagasaki, y ha revivido hoy en día con los accidentes de las centrales nucleares de Chernóbil y Fukushima. Hoy el término radiactividad, junto con transgénico, artificial, químico y unas cuantas palabras más, son satanizadas y están proscritas de la publicidad.Vichy Catalán 1981

Lo que es evidente es que la radiactividad del agua de Vichy, o del agua de Malavella, o de cualquier otra agua, ahora y antes son aproximadamente las mismas. Ni antes curaba porque dijeran que era radiactiva, ni ahora mataría si ahora lo indicaran. De hecho, si una cosa ha cambiado en las etiquetas y en la publicidad de las aguas minerales es que ahora todas las afirmaciones referidas a sus virtudes terapéuticas se han reducido muchísimo, cosa que está bien. Este proceso de banalización y de pérdida de "virtudes" no pasa sólo con las aguas: el Red Bull o el Gatorade han pasado a ser unas bebidas refrescantes más, como la Coca-Cola. Todo sea por vender. Quizás pronto harán un Red Bull light, sin taurina ni cafeína. Y también estaría bien.

Agradezco a Vichy Catalán y a Francesc Farràs, alma de las Tiendas-Museo de Salàs de Pallars [+], el suministro de información.

 

 

 

 

 

 

 

 

Vichy Catalán 1933

 Nota 19-2-14 La descripción del funcionamiento del electroscopio en la primera versión de este artículo contenía un error que un amable lector me ha hecho notar. Por lo demás, no cambia nada del argumento del artículo.

Nota 7-3-14 Las aguas minerales embotelladas tienen más polonio radioactivo que las aguas del grifo: [+]