MÁS QUÍMICOS PARA MENOS QUÍMICOS

22/03/2014 3 comentarios
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El uso del término "químico" para referirse a "producto químico" es creciente. Alguna publicidad lo usa, como la del detergente comentado en esta entrada. Se analiza la veracidad de la afirmación, a partir de la composición del mismo. Y se concluye que, para menos químicos, hacen falta más químicos.

Hay un lavavajillas para máquinas -Finish- de una famosa marca multinacional -Reckitt&Benckiser- que tiene una notable cuota de mercado, y que innova constantemente. El último producto que publicitan consiste en un detergente en cápsulas, similar a los que ya tenían, en que afirma que hay menos químicos.

¿Qué es un "químico"? A los puristas de la lengua -y yo soy uno- nos saca de quicio este calco del inglés. En inglés distinguen entre chemicals -productos químicos- y chemists -técnicos químicos. Aquí esta distinción es irrelevante para mucha gente, y hablan de químicos refiriéndose a productos. Ya hace muchos años que los cultivadores del aceite de Borges decían que su aceite no llevaba química. Ahora dirían que no lleva químicos. Los tiempos cambian.

Los puristas hemos perdido la batalla, obviamente. Ya perdimos la batalla de los productos ecológicos y biológicos (naturalmente todo lo que producen las plantas o los animales es biológico), la de medio ambiente (redundancia: el medio es el ambiente), y ahora la de químicos. E iremos perdiendo batallas, una detrás de otra, contra los irresponsables incultos y contra los imaginativos publicistas, que toman la terminología y la proyectan impunemente contra la población: así se inventan productos densoactivos, por ejemplo, término que no quiere decir nada, o Saciactiv, o Calciforte, productos no existentes más allá del papel.

¿Seguro que el nuevo detergente lleva menos químicos? Menos materia no: una cápsula de este nuevo detergente pesa 18,2 g, lo mismo que la cápsula de detergentes anteriores. Por lo tanto, el concepto de "menos químicos" ha de referirse a la composición, si es que la afirmación es veraz.

La web donde se encuentran las composiciones de los productos de Reckitt&Benckiser es www.rbeuroinfo.com, tal como consta en los envases de los productos. En la misma hay, para cada producto, la lista exhaustiva cualitativa de los ingredientes, por orden de más a menos cantidad. Son más de 25, lo cual no es poco pero no excepcional. Comentemos algunos aspectos del nuevo detergente Power&Pure:PowerPure menos químicos.jpg

• En el detergente nuevo, como en todos los demás, lo preponderante son los fosfatos, para neutralizar la dureza del agua.
• Después, hay percarbonato de sodio, un potente oxidante. Es lo que en la publicidad califican como oxígeno activo.
• Hay enzimas: proteasa y amilasa, para degradar las manchas de proteínas y de almidones de los alimentos. Las grasas ya son limpiadas por el tensioactivo
• Hay jabón (soap) que tiene una función antiespumante Finish amb i sense fosfonats.jpg

Si miramos la etiqueta de los dos detergentes, donde está la información obligatoria -que es muy parcial-, observamos que el cambio principal que destaca la empresa para el lanzamiento del nuevo producto es la sustitución de los fosfonatos, que no figuran en el producto nuevo. Los fosfonatos son derivados del ácido fosfónico, similar al ácido fosforoso pero con los H sustituidos por cadenas de hidrocarburos. Son solubles en agua, y tienen una función quelante, es decir que secuestran los iones de metales como el calcio y otros. Hacen una función similar a la de los fosfatos: hacen que el agua sea menos dura, pero mientras los fosfatos precipitan el calcio en forma de fosfato de calcio, los fosfonatos retienen el calcio en disolución, como si no estuviera presente. De aquí el nombre de secuestrantes que reciben tales productos. Los fosfonatos tienen ahora una cierta mala prensa: contribuyen a hacer algo más grave el problema de los fosfatos de los detergentes porque ayudan a hacer más intensas las indeseables mareas verdes de las aguas dulces, es decir, ayudan a fertilizar las aguas donde proliferarán las algas, según el fenómeno nocivo conocido como eutrofización.Powerball Quantum Power&Pure.JPG

Son la gente de marketing quienes detectan la vía de acercamiento al consumidor para vender productos. Y si detectan que la química tiene mala prensa, piden al departamento de investigación y desarrollo que defina un nuevo producto con modificaciones que satisfaga mejor las necesidades de los consumidores -o las necesidades inducidas por el departamento de marketing- y del que después puedan publicitar el cambio ("Bimbo, sin aditivos"; "con oxígeno activo"; "sin azúcares añadidos"). Y, una vez definido este nuevo producto, habrá que fabricarlo. A veces los químicos de I+D y los químicos de producción se tienen que romper los cuernos para conseguir un producto que satisfaga a los de marketing y que no pierda las propiedades que tenía el producto anterior, que se pueda envasar bien o que sea estable.

Con este nuevo detergente podrían decir que han dado un paso más para ir reduciendo la quimiodiversidad, que deben considerar mala, tanto como la biodiversidad es buena. El problema es que este tipo de publicidad agrava la quimiofobia de buena parte de la población, que quiere menos químicos.

Pero, como contrapartida, hacen falta muchos químicos trabajando para conseguir que en el producto final haya menos químicos.