¡Feliz 40º aniversario Investigación y Ciencia!

03/10/2016 1 comentario
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Investigación y Ciencia cumple 40 años al servicio de la divulgación científica. Con mi testimonio, quiero poner de manifiesto la relevancia de su labor divulgadora para fomentar vocaciones científicas.

Investigación y Ciencia cumple 40 años al servicio de la divulgación científica. Otros reflexionarán más profundamente que yo sobre lo que ha significado esta revista en nuestra sociedad y el alcance e impacto que ha tenido. Yo puedo tan sólo comentar que ha sido clave para fomentar las vocaciones científicas entre nuestros jóvenes. Para demostrarlo puedo poner por ejemplo mi caso. Aunque en general no me gusta personalizar mucho los comentarios de este blog, la ocasión claramente lo merece.

Procedo de una familia numerosa, siete hermanos, siendo yo la pequeña. Nadie de mi familia más cercana se ha dedicado a la ciencia o investigación, ni a tareas que se le asemejen. Sin embargo mis padres, aparte de sus profesiones y trabajos diarios, mantenían una inquietud intelectual, y leían mucho. En especial mi padre, que compraba con frecuencia libros especializados en historia clásica de Grecia y Roma. Esa afición por la lectura nos la impregnaron a todos los hermanos. Empezando por libros infantiles era fácil después caer en lecturas más sofisticadas dada la biblioteca familiar, que estaba repleta de literatura e historia clásicas, pero con pocos libros sobre ciencia.

Recuerdo cómo en el colegio una vez nos explicaron el modelo atómico, y me gustó. En una librería me atrajo la atención un libro titulado La conquista del átomo de Enrique de Obregón, y lo compré. Este libro explicaba con detalle toda la historia que condujo al modelo atómico, desde el descubrimiento de la radioactividad. Me pareció todo tan fascinante, que con 13 años que debía tener, creí que ya sabía que me gustaría participar en esa aventura humana de ir descubriendo los misterios de la estructura de la materia. Pero aún era muy joven, y también me gustaban muchas otras disciplinas, desde la historia, historia del arte, la biología, etc. Fue de nuevo, gracias a la lectura de libros de divulgación, y de revistas de divulgación, como fui desarrollando una vocación más específica. Empecé a comprar revistas de divulgación (recuerdo aquí ahora a la ya desaparecida revista Mundo Científico) y muy pronto también Investigación y Ciencia, antes de decidirme a estudiar Ciencias Físicas. Reconozco ahora que en esa época poco llegaba a entender sobre lo que leía, pero me parecía todo fascinante, y me inclinaba a querer saber más y más sobre todo lo que llegaba a mis manos. Eso, y el hecho de que me gustaban mucho las matemáticas, me inclinaron a tener muy claro que estudiaría Ciencias Físicas cuando llegó el momento de escoger estudios.

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Recuerdo muy bien un libro especial de Investigación y Ciencia titulado Partículas Elementales, que me marcó de forma muy especial. El libro recogía varios artículos publicados en Scientific American de los más destacados físicos de la época, que explicaban todo el desarrollo del actual modelo estándar de las partículas elementales. Esa lectura fue uno de los motivos (pero no el único) que me empujó a seleccionar a qué campo de investigación me dirigiría. Convertirme en investigadora de física de partículas en ese momento era en parte una ilusión, pero también una meta, para la cual trabajé arduamente. Poco podría imaginarme que más adelante iba a conocer a varios de los autores de los artículos de ese libro, y hasta a trabajar con uno de ellos. Casi como un fetiche ese ejemplar de Investigación y Ciencia me ha acompañado por casi todos los despachos que he pisado en mi trayectoria académica, desde la Universitat de Barcelona, el MIT, el CERN, y en mi despacho actual. Me recuerda no sólo la evolución histórica de la comprensión de la física de partículas, sino también la ilusión y fascinación que me originó su lectura, de gran ayuda en los momentos críticos de mi carrera, cuando he tenido que tomar decisiones importantes. Y también me hace tener presente la deuda de gratitud para todos los que despertaron en mí la pasión por la ciencia. 

Portada del ejemplar del libro monográfico de Investigación y Ciencia

¡Gracias Investigación y Ciencia, sigue por muchos años alimentando las inquietudes intelectuales de tus lectores, y despertando vocaciones entre los más jóvenes! ¡Y que cumplas muchos más!