Los retos de la carrera científica en Alemania

04/04/2015 0 comentarios
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Alemania no es solo la segunda potencia mundial en exportaciones, sino también uno de los países que más recursos invierten en I+D. Sin embargo, los científicos que trabajan en Alemania se enfrentan a un desafío muy importante a la hora de desarrollar una carrera profesional fuera de la industria.

 Trabajo en el laboratorio. Fuente: Novartis AG via flickr.com; licencia creative  commons 2.0.

 

El reloj atómico y el mayor problema de los científicos en Alemania

El reloj atómico alemán se encuentra en las afueras de la pequeña ciudad de Braunschweig. Allí trabaja, además, un científico llamado Sebastian Raupach. En marzo 2014, Raupach inició una petición dirigida al vicecanciller, Sigmar Gabriel, y a la ministra de educación y investigación, Johanna Wanke, instando al gobierno de la República Federal Alemana a promover más puestos de trabajo permanentes para científicos en este país, así como a limitar el número de contratos de corta duración en las instituciones públicas de ciencia y tecnología. Hasta la fecha, más de 25.000 firmas han apoyado esta petición, lo cual refleja el creciente malestar entre los científicos con respecto a las limitadas opciones de carrera científica de larga duración en Alemania, fuera de la industria.

Los científicos, a la industria

La situación general de la investigación en Alemania se puede definir como muy positiva, en términos económicos. Alemana invierte actualmente 2,9 % de su PIB en I + D, esto supone alrededor de 90 mil millones de Euros al año. Además, Alemania tiene una marcada tradición de incorporación de personal académico a un sector industrial muy fuerte y estable. Esta podría ser una de las razones que han llevado al país a ser uno de los llamados líderes europeos en innovación, junto con Suecia, Dinamarca y Finlandia, según de desprende de un estudio promovido por la comisión europea.

Los investigadores en Alemania gozan, además, de un alto grado de autonomía en sus temas de investigación, en comparación con colegas de otros países, los cuales encuentran mayor presión por conectar sus investigaciones con las demandas del mercado, según explica un estudio de la Global Young Academy.

Sin embargo, Alemania ha experimentado, al igual que muchos otros países, un aumento significativo de la comunidad científica en las últimas décadas. En 2011, un artículo publicado en Nature bajo el título "La fábrica de PhDs" planteaba la cuestión de una posible sobreproducción de doctorados a nivel global y analizaba cómo diferentes países hacen frente a este desafío. Precisamente, Alemania aparecía como uno de los países que mejor reabsorbían a los científicos, gracias a lo mencionado anteriormente: el sector industrial.

La cuestión es la siguiente: ¿qué sucede con aquellos científicos que no tienen como objetivo saltar al sector privado?

   Doctorado, postdoc...¿Y después? Muchos científicos en Alemania se ven en esta encrucijada. Las opciones no son muchas: convertirse en profesor o saltar a la industria. Fuente: Martin Fisch via flickr.com; licencia creative commons 2.0.

Del modelo democrático a la excelencia

Como bien expresaba el propio presidente de la Sociedad Max Planck, uno de los hitos del modelo académico alemán es lo que podríamos denominar su carácter democrático. Esto se traduce en un gran número de universidades e instituciones dedicadas a la ciencia, repartidos por todos los estados federales de la república. Sin embargo, tal como explica Katrin Weigman en un informe para EMBO, en los últimos años este país se ha lanzado a una carrera intensa en busca de algo que se extiende, también, por muchos otros países: la excelencia. El leitmotiv de la excelencia: la competitividad es pieza crucial en el sistema de de investigación. La idea, solo los "mejores cerebros" deberían entrar dentro de esta nueva estrategia de excelencia. Otro reto para los científicos es el hecho de que, en los últimos 10 años, el número de puestos de trabajo permanente no ha crecido en Alemania de manera proporcional al número de científicos. En total, en 2013 el número de puestos permanentes en las universidades alemanas sólo representaba el 12 % del total, mientras que en 2003 era del 20 %.

Todo esto, ya ha levantado algunas voces críticas. Por ejemplo, la de Antje Boetius, profesora de la Universidad de Bremen y directora de la Comisión Científica de Alemania. Según Boetius, la competitividad extrema y los contratos de corta duración pueden llegar a ser contraproducentes para los científicos y para la ciencia, ya que los esfuerzos se concentran en conseguir resultados a corto plazo.

La peculiaridad alemana

Si bien es cierto que el aumento de la competitividad, el descenso del número relativo de plazas fijas y la excelencia representan grandes desafíos para los científicos en Alemania, hay que reconocer que todo esto no es algo que solo suceda en el país germano. ¿Cuál es estonces la diferencia con respecto a otros países? Los porcentajes de contratos cortos y los modelos de carrera. Como señalaba en 2012 en un estudio de Reinhard Kreckel, ex director del Instituto de Investigación de la Educación Superior (HoF) en la Universidad Martin Luther de Halle-Wittenberg, el porcentaje de científicos que trabajan en Alemania con contratos de corta duración es significativamente más alto que en otros países. Otro estudio en 2014 enfatizaba que los contratos de corta duración representan un caso especialmente grave para los investigadores jóvenes. Sindicatos como GEW advierten de que en algunas instituciones se llega, incluso, a cuotas de 90 % de personal contratado de forma temporal. Kreckel apunta, además, que el personal docente en Alemania es porcentualmente bajo y tiene menos actores que en otros países, en donde existen las figuras del "lecturer" o "reader".

 Comparación de las poblaciones de personal científico en varios países. Adaptación del artículo de Reinhard Kreckel pubicado en 2012 en Las consecuencias

Todo esto ha creado una situación de controversia y malestar, de acuerdo con Christiane Funken, profesora de sociología en la Universidad Técnica de Berlín. Funken publicó en 2013 un informe sobre la situación de los científicos entre 30 a 40 años de edad, la llamada Generación 35plus. Sus resultados confirman que a pesar de estar involucrado en una "guerra de talentos", el país ha producido un sistema académico fuertemente unidireccional, que ofrece restringidas oportunidades profesionales para los científicos. Por tanto, muchos investigadores sólo ven la posibilidad de obtener estabilidad laboral de larga duración cuando se presentan a una plaza de profesor.

En palabras de la profesora Funken, "la competencia extrema y las dudas se han convertido para muchos científicos en insoportables". Según Funken, los científicos que trabajan en Alemania se enfrentan a su futuro incierto de tres maneras diferentes.

• Los optimistas: desarrollan su carrera científica con confianza. Los científicos en esta categoría suelen tener "mentores fuertes" y una esfera privada estable.

• Los fatalistas: éstos presentan baja autoestima, no tienen supervisores fuertes ni un entorno estable, pero siguen en la academia.

• Los salientes: ya no consideran la carrera científica como una oportunidad laboral con futuro.

Conclusiones

Aunque Alemania invierte muchos recursos en I+D, parece que la carrera científica en este país resulta cada vez menos atractiva para muchos, según un informe de expertos alemanes. Uno de los mayores problemas es la falta de estabilidad profesional para científicos fuera de la industria. A esto se unen las nuevas políticas de excelencia científica, las cuales aumentan de forma significativa la presión sobre los científicos. Para muchos, la única salida es intentar conseguir una plaza de profesor, un arduo camino con limitadas opciones de éxito, debido a las pocas plazas. Otra opción: saltar a la industria.

Aunque el gobierno federal ya ha expresado su voluntad de implementar medidas que cambien la tendencia, aún no se han visto avances reales. Yo creo que esos cambios no son solo necesarios sino también imprescindibles.

Al fin y al cabo: ¿qué sería de la ciencia sin los científicos?

Notas: este artículo es una traducción y adaptación del artículo originalmente publicado en inglés en EuroScientist, bajo el título "Germany: the career challenges of a single academic track".

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