El arte rupestre que reescribe nuestra historia

06/11/2008 1 comentario
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El espectacular hallazgo de pinturas rupestres en el NW de la Tierra de Arnhem (Norte de Australia) lleva a los investigadores a replantearse ciertas cuestiones de la historia del país.

 

http://www.smh.com.au/articles/2008/09/19/1221331206960.html?feed=fairfaxdigitalxml


           


Los arqueólogos y antropólogos quedaron atónitos cuando descubrieron que un gran mural con pinturas rupestres indígenas, con más de 1500 figuras, relataba la historia de los contactos entre los aborígenes y los pueblos venidos de fuera. Allí aparecían desde los macasianos (pueblo de la zona de las islas Célebes que fueron, durante muchos siglos, hasta el norte de Australia a pescar) hasta vapores europeos del siglo XIX e incluso barcos de guerra de la Segunda Guerra Mundial.

 

En el panel estas figuras contemporáneas comparten protagonismo con otras, fechadas hace 15.000 años. Aquéllas nos permiten seguir la llegada a Australia de innovaciones tecnológicas como el avión, la bicicleta, el coche o el rifle, así como representaciones de ministros de la iglesia, capitanes de barco o mercaderes.

 

Esta versión indígena de un libro de historia no tiene parangón en el mundo y puede ser la clave para reinterpretar la historia australiana. El descubrimiento lo realizaron cinco científicos de la Griffith University en el transcurso de una expedición para estudiar el abrigo de Djulirri. Uno de ellos, el arqueólogo Paul Tacon, recalcó la importancia internacional del descubrimiento, sin precedentes por la forma, la técnica y las nuevas perspectivas que abre en el tema de los contactos entre los aborígenes australianos y el resto del mundo.

 

En contra de la visión clásica del aislamiento de los indígenas australianos antes de la llegada de los británicos hace dos siglos, estas pinturas rupestres nos cuentan los contactos con pueblos pescadores del SE asiático y de la China que comerciaron con productos de la zona, sobre todo con el “trepang”, el pepino de mar. Se sabía ya que los marcasianos establecieron lazos comerciales a principios  del siglo XVIII, pero los investigadores creen ahora que esto sucedió varios siglos antes.

 

“Este hallazgo de arte rupestre desmiente la idea de que Australia fue un lugar al que los británicos llegaron los primeros, es decir, que el hallazgo cuestiona el concepto del Bicentenario y de Australia como isla de los condenados” declaró otro de los miembros de la expedición, el Dr Alistair Paterson, de la University of Western Australia.

 

El primer experto en arte rupestre que visitó el abrigo de Djulirri fue George Chaloupka hace poco más de treinta años. Pero la localización exacta del lugar se perdió hasta que Daryl Guse, un doctorando de la Australian National University, pudo volver a encontrarlo gracias a la ayuda de uno de los viejos aborígenes de la zona, Ronald Lamilami.

 

Pero esta zona de la Tierra de Arnhem contiene muchos otros conjuntos de arte rupestre ya conocidos. La expedición que descubrió Djulirri formaba parte de un programa nacional, de tres años de duración, para descubrir evidencias de los primeros contactos con los aborígenes. Pero investigadores de la Griffith University como la arqueóloga Sally May también pusieron de relieve el peligro que corren estas manifestaciones rupestres; el turismo empieza ya a llegar a la zona de Wellington Range, y los visitantes están dañando uno de los conjuntos más importantes, el de Malarrak. Además, el área contiene uranio, buscado por compañías mineras que prospectan con intensidad. Haría falta un programa nacional que asegurase la integridad de los yacimientos y una gestión y protección adecuada de los mismos.