Hacia una Psicología 2.0 ¿Lo podemos hacer solos?

27/11/2014 0 comentarios
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Las nuevas tecnologías están afectando nuestra manera de ver la vida, nuestras relaciones y también nos ofrecen nuevas herramientas para enfrentarnos a la enfermedad y al sufrimiento. Los profesionales de la Psicología estamos ante el reto de estudiar e investigar cómo podemos integrar en nuestra práctica profesional las nuevas demandas de los ciudadanos de la Sociedad 2.0.

Si nos diagnosticaran mañana una enfermedad crónica, o si nos la han diagnosticado recientemente, es probable que nuestra manera de enfrentarnos a ella, de lidiar con síntomas, médicos, enfermeros, psicólogos y cualquier otro profesional sanitario, social o ambos, no fuera la misma que la que habría sido antes de la irrupción de las nuevas tecnologías en nuestras vidas.

En estos momentos los ciudadanos, pero también las Administraciones Públicas tienen muy claro que las nuevas tecnologías son, y van a seguir siendo, clave para afrontar no solo el tsunami demográfico que representa el progresivo envejecimiento de la población, sino también para hacer frente a las nuevas necesidades y sobre todo la nueva actitud de pacientes que, Libro Blanco de los ePacientesagrupados en asociaciones o de manera individual, utilizan las nuevas tecnologías con soltura y con una actitud de colaboración y que se han ido transformando en ePacientes, con un lema, recogido en su Libro Blanco de los ePacientes, que lo dice todo: "Porque ellos (los profesionales) no lo pueden hacer solos. 

Sin duda la irrupción de Internet en nuestras vidas (personales y profesionales) y en particular de las herramientas de la Web 2.0 ha representado un aumento espectacular de la posibilidad de acceder a información online, tanto a profesionales como a pacientes, y hace ya tiempo que términos como eSalud o Salud 2.0 se utilizan, se investiga sobre ellos y se organizan jornadas y encuentros entre profesionales y pacientes de muy diversas patologías, incluyéndose entre ellas algunas en las que la intervención del profesional de la Psicología es imprescindible.

Es fácil por tanto que el psicólogo/a se encuentre ante un cliente/paciente con buena formación, quizás en disciplinas afines, que haya leído las mismas revistas que él o ella, los mismos libros, participado en cursos y que de al menos el problema que motiva su consulta, conozca mucho más de lo que podía conocer un paciente "pre-TIC".

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Es también probable que el paciente/cliente haya participado en redes sociales online sobre la problemática que motiva su consulta y que quiera contrastar con nosotros información, conocimientos, o incluso que nos invite a formar parte de esas redes sociales en muchas de las cuales ya participan psicólogos/as. ¿Qué le decimos a estos pacientes? ¿Qué nos gustaría que nos dijeran si fuésemos nosotros a consultar? ¿Que nos olvidemos? ¿Que nos limitemos a hacer lo que nos digan sin preguntar ni contrastar? ¿Que no miremos nada en Internet? Esta última es sin duda una opción profesional a respetar pero quizás haya otras opciones más acordes a la realidad de nuestros tiempos, y sin duda a los que vienen.

¿No es fácil que nos encontremos ante unos padres que ante un problema de su hijo/a adolescente hayan recabado tanta o más información de la que el profesional pueda tener si no trabaja en una unidad específica y quieran compartirla y trabajarla con él/ella? ¿No pueden estos padres contribuir con su experiencia, conocimiento y también con sus competencias TIC al éxito de las intervención aportando datos "de vida" a los que los profesionales no acceden?

Mi modesta opinión a las preguntas del párrafo anterior es que sí. Es más, creo que unos padres, o un cliente, informado, formado, con ganas de colaborar, con una actitud positiva y constructiva y con el que podamos hablar sobre temas como: la calidad de las webs que ha consultado, la evolución en la investigación, las experiencias comentadas por otros padres en redes sociales, sobre un App
Libro: el ePaciente y las Redes Socialesque ha lanzado algún centro de referencia sobre el problema tratado, o de cualquier aspecto relacionado con su uso de las TIC pueden realizar aportaciones muy positivas a la intervención, en la cual, y esto sí que es un clásico en nuestra disciplina, se precisa corresponsabilidad de paciente y profesional.

Sin duda las nuevas tecnologías han venido para quedarse, y no nos debe dar miedo continuar usando lo de "nuevas", aunque lleven con nosotros varios años; porque en realidad tan nuevo es ahora el uso que en intervención psicológica se le puede dar a Whatsapp, que el que en su momento se daba a las primeras y estáticas Webs, y tan impresionados nos quedamos ahora con las novedades que se suceden como nos quedamos entonces.

Creemos que a la nueva era en la que nos vemos inmersos, un verdadero cambio de era y no una mera era de cambios hay que dedicarle una nueva mirada. Una mirada que pase por investigar, cuanto más mejor, buscar pruebas, cuantas más mejor; sobre temas como la intervención a través de herramientas de la Web 2.0, las redes sociales, la prescripción de recursos online de calidad desde las consultas, el diseño e implementación de aplicaciones móviles (App's) que evaluadas y validadas por el colectivo profesional puedan formar parte de los recursos que se utilicen en consulta y que permitan tanto la evaluación como la intervención en el contexto natural de las personas que nos consultan.

Manual de Inmersión Sanitaria 2.0

Debemos contribuir entre todos, pacientes y profesionales a sacar el máximo provecho de las ventajas de las nuevas tecnologías para formarnos en avanzar hacia una investigación colaborativa y la generación de inteligencia colectiva que nos permita mejorar día a día, y siempre un poco más nuestro servicio a la sociedad. Y así, uniendo nuestra experiencia y formación en evaluación e intervención y la de pacientes en vivir cerca del sufrimiento que causan los trastornos y problemas psicológicos lograremos el mejor resultado posible. Porque quizás en esta nueva era: "No lo podemos hacer solos".