Utilizamos cookies propias y de terceros para mejorar nuestros servicios y facilitarle el uso de la web mediante el análisis de sus preferencias de navegación. Si continúa navegando, consideramos que acepta nuestra Política de cookies .

  • Investigación y Ciencia
  • Septiembre 2012Nº 432
Panorama

Modelos matemáticos

Sistemas complejos y el Tribunal Supremo de Estados Unidos

Un algoritmo basado en la red de relaciones internas entre los miembros del tribunal predice sus decisiones con más acierto que los expertos legales conocedores del caso.
¿Es posible diseñar algoritmos matemáticos capaces de predecir las decisiones que tomamos los seres humanos? La pregunta puede parecer puramente académica, o incluso más propia de la saga La Fundación, de Isaac Asimov, que de un proyecto científico. Pero tales algoritmos no solo existen, sino que desempeñan una función cada vez más importante en nuestro quehacer diario. Los empleamos, por ejemplo, cuando una página web nos recomienda libros a partir de los que ya hemos comprado, o películas a raíz de cómo hemos evaluado estrenos anteriores.
Dado que puede predecirse qué películas serán de nuestro agrado y cuáles no, ¿sería posible aventurar el fallo de una sentencia judicial? Al fin y al cabo, desde el punto de vista matemático, estos dos problemas resultan bastante similares. Desde 2002, un proyecto multidisciplinar (Supreme Court Forecasting Project) en el que participan expertos de varias universidades de EE.UU. intenta responder a esta pregunta para el caso particular del Tribunal Supremo de Estados Unidos. Los investigadores han constatado que, cuando se conoce el contenido del caso, un grupo de expertos legales puede predecir con una tasa de acierto del 68 por ciento las decisiones de cada uno de los magistrados. También se han creado algoritmos que, teniendo en cuenta el contenido y la historia de un caso, aciertan el fallo judicial en un 67 por ciento de las ocasiones.

Puede conseguir el artículo en:

Artículo individual

Formato PDF:1,00 €