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  • 10/02/2016

ECOLOGÍA FORESTAL

¿Contribuyen los bosques a mitigar el cambio climático?

Dos estudios demuestran cómo diferentes especies de árboles afectan de modo distinto el secuestro de carbono y las temperaturas locales.

Science

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La proliferación de los árboles de coníferas ha reducido la capacidad de almacenamiento de carbono de los bosques europeos. [temmuz can arsiray/ iStock]

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La plantación de árboles no necesariamente logra mitigar el cambio climático, según ha demostrado un análisis sobre los cambios históricos de la vegetación europea. Aunque los bosques del continente se han extendido un 10 por ciento desde 1750, la extracción de madera y la introducción de especies arbóreas de mayor valor comercial han dado lugar a una liberación neta de carbono a la atmósfera, según un estudio recién publicado en Science. Tales cambios han tenido efectos locales: al promover la absorción y retención de calor, han elevado 0,12 grados centígrados la temperatura superficial.

«La idea que impera hoy es que toda la gestión forestal y todos los bosques contribuyen a mitigar el cambio climático», comenta Kim Naudts, ecólogo del Instituto Max Planck de Meteorología, en Hamburgo, y primer autor del estudio. «No podemos afirmar que ello sea cierto, al menos en Europa.»

De 1750 a 1850, en Europa se cortaron 190.000 kilómetros cuadrados (km2) de bosques para obtener combustible o destinar las tierras despejadas a la agricultura. Desde entonces, los bosques han recuperado más del doble de esa superficie. Pero las coníferas de crecimiento rápido han reemplazado a los árboles caducifolios en unos 633.000 km2 de bosque, ya que resultan más ventajosos en cuanto a la extracción y aprovechamiento de la madera. A pesar de que los bosques europeos siguen absorbiendo carbono, el cambio en la composición forestal significa que ahora retienen 3,1 millones de toneladas menos de lo que lo hacían en 1750.

El análisis consideró también el impacto local de los árboles en el clima. Estos modifican la temperatura al liberar agua hacia la atmósfera durante evapotranspiración, y al absorber o reflejar la luz solar. El estudio plantea que la introducción de coníferas de hojas oscuras, que absorben más luz solar y emiten menos agua, ha contribuido al calentamiento local.

Varios datos no publicados apoyan la idea de que la sustitución de las especies caducifolias por coníferas podría aumentar la temperatura local, comenta Alessandro Cescatti, ecólogo del Centro Común de Investigación de la Comisión Europea en Ispra, Italia. Pero la conclusión de que los bosques europeos han provocado un calentamiento neto resulta cuestionable, añade.

Cescatti es coautor de otro artículo publicado en el mismo número de Science. En él concluye que los bosques de todos los climas enfrían la atmósfera local, sobre todo durante los meses de verano, cuando el calor y el fuego son motivo de preocupación. Su estudio utilizó los datos de satélite para reconstruir los cambios en la temperatura del aire en zonas donde se talaron los bosques entre 2003 y 2012.

Según Cescatti, ambos estudios indican que los políticos deberían tener presentes los efectos de los bosques en el clima local, en lugar de centrarse exclusivamente en los efectos globales del dióxido de carbono.

«En las políticas climáticas deberían tenerse en cuenta la gestión forestal, la transición de un tipo de bosque a otro y los tipos de cubierta forestal, algo que de momento no se hace», apunta.

Más información en Science (1) y (2)

Fuente: Nature

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