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  • 27/01/2016

NEUROLOGÍA

El cerebro de las personas con depresión presenta interrupciones en sus conexiones neuronales

Las áreas cerebrales que trabajan de manera conjunta para procesar las emociones se desacoplan en los sujetos que sufren trastorno depresivo.

Psychological Medicine

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La imagen muestra las regiones cerebrales que presentan una menor conectividad con la amígdala (círculo negro) en el cerebro de las personas que experimentan episodios de depresión (círculos sobre fondo rosa). En amarillo se resaltan las áreas de la red emocional que conectan con la amígdala en sujetos sin depresión. [UIC]

Las regiones del cerebro que normalmente trabajan juntas para procesar las emociones presentan interrupciones en las personas que experimentan múltiples episodios de depresión. En fecha reciente, investigadores de la Universidad de Illinois en Chicago han constatado, mediante neuroimagen, que la amígdala (región implicada en el procesamiento de las emociones) se desacopla de la red emocional en las personas que han experimentado episodios depresivos.

Esta interrupción podría provocar que el procesamiento de la transmisión emocional resulte menos preciso, razón por la que los pacientes con depresión perciben a menudo la información neutra como negativa, afirman los autores.

Áreas «hiperconectadas»

Los investigadores analizaron el cerebro de 77 adultos jóvenes, con una edad media de 21 años, a partir de las neuroimágenes obtenidas por resonancia magnética funcional. Diecisiete de los participantes presentaban un diagnóstico de depresión mayor en el momento de la exploración, mientras que 34 habían superado el trastorno. De estos 51 pacientes, 36 habían experimentado al menos un episodio de depresión en el pasado. También contaron con 26 participantes que nunca habían sufrido depresión (probandos de control). Ninguno de los sujetos estaba tomando medicación en el momento de la prueba. 

Aparte de las interrupciones en la red neuronal, los investigadores también observaron que los individuos que habían sufrido al menos un episodio depresivo (presentaran o no depresión en el momento de la exploración) exhibían una mayor conectividad entre las redes de reposo y cognitivas. «Ello puede deberse a una adaptación del cerebro para ayudar a regular los sesgos emocionales o la rumiación», señala Scott Langenecker, autor principal del estudio. En investigaciones previas, el equipo había constatado en adultos jóvenes depresivos que las redes cerebrales cognitivas y emocionales presentaban una «hiperconectividad». Asimismo, las áreas del cerebro relacionadas con la rumiación (pensar en una misma cosa una y otra vez), factor de riesgo en la depresión, mostraban una conectividad exagerada en los adolescentes que habian experimentado estados depresivos.

«Si conocemos los diferentes patrones cerebrales relacionados con la depresión, podremos empezar a saber qué medicamentos funcionan mejor para las personas con patrones de conectividad distintos y desarrollar de esta manera un plan de tratamiento más personalizado», apunta Langenecker. Aunque advierte: «Este estudio proporciona solo una instantánea del cerebro en un momento determinado; se necesitan investigaciones a más largo plazo para determinar si los patrones que hemos observado pueden predecir futuros episodios depresivos múltiples en ciertos pacientes».

Más información en Psychological Medicine

Fuente: Universidad de Illinois en Chicago

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