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  • 02/01/2017

Botánica

Fresnos que resisten a la plaga

Los fresnos de Europa vienen muriéndose desde hace decenios. Apenas si tienen algo que hacer contra un hongo asiático fortalecido por el cambio climático. Pero hay excepciones: algunos árboles resisten.

Nature

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Los fresnos europeos se mueren [Mona Plougmann].

Por toda Europa, los fresnos (genero Fraxinus) se han estado muriendo durante los últimos decenios; en algunos sitios, hasta el 90 por ciento de ellos. Muchos millones de árboles han enfermado por la epidemia causada por el hongo Hymensocyphus fraxineus, cuyo estadio asexual se alimenta parasitariamente de brotes, hojas y madera. Al final, los árboles mueren de arriba abajo paulatinamente porque sus tejidos conductores se destruyen, y se debe talarlos porque la caída de las ramas resulta peligrosa.

Contra ese hongo, del que cabe presumir que con el calentamiento del clima va ser cada vez más poderoso, no hay por ahora ningún remedio; sin embargo, unos pocos fresnos parecen ser resistentes contra la plaga. En Inglaterra, un grupo de investigadores ha estudiado qué distingue a esos árboles: han comparado el genoma de 38 fresnos de la especie Fraxinus excelsior de toda Europa e identificado qué influye en la propensión de los árboles a enfermar.

En general, un fresno inglés es menos propenso que sus parientes daneses, el 95 por ciento de los cuales había muerto para 2009. Los árboles menos propensos podrían estar mejor preparados genéticamente sobre todo porque almacenan en sus tejidos un poco menos ciertas sustancias vegetales secundarias, como el glicósido iridoide, según suponen los investigadores. Este glicósido les sirve a los fresnos y otras plantas afines como arma de defensa contra los insectos herbívoros. Sin embargo, parece ser de doble filo pues, al menos en los experimentos de laboratorio, también estimula la proliferación de los hongos. En cualquier caso, y por esa misma razón, los árboles que al tener un contenido menor de glicósido son menos propensos a sucumbir a los hongos están aún más amenazados por los insectos herbívoros, como el escarabajo del fresno Agrilus planipennis, de origen asiático y particularmente feroz en América.

Pese a ello, los investigadores piensan quebasándose en la información genética, se podrían seleccionar árboles apropiados,  con los que se podrían conseguir en el futuro bosques de fresnos más resistentes.

Más información en Nature

Fuente: spektrum.de/Jan Osterkamp

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