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  • 07/11/2017

ESTRÉS

¿Influye el color de la luz en el proceso de relajación?

Según una reciente investigación, las personas expuestas a luz ambiental azul tardan menos tiempo en tranquilizarse después de un episodio de estrés agudo.

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Los científicos han demostrado que la luz azul acelera el proceso de relajación después de un episodio de estrés agudo. [Wikimedia Commons]

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Con anterioridad se ha demostrado el impacto negativo de la luz azul en el sueño. Esta suprime la síntesis de melatonina, una hormona clave para el reloj circadiano que contribuye a la somnolencia. Sin embargo, este tipo de luz también favorece la relajación después de un período de estrés agudo, según publican investigadores de la Universidad de Granada en la revista Plos One.

En el estudio participaron doce adultos sanos que durante seis minutos realizaron una tarea diseñada para inducir estrés mental y psicosocial. A continuación, la mitad de ellos se relajó en una sala iluminada con luz azul, mientras que la otra mitad lo hizo bajo luz blanca. En esta fase del experimento se monitorizó la actividad eléctrica cardíaca y cerebral de los participantes. Los resultados mostraron que la luz ambiental azul acelera el proceso de relajación. Concretamente, las personas expuestas a esta luz tardaron poco más de un minuto en tranquilizarse. En cambio, el nivel de estrés de aquellos que se encontraban en la habitación iluminada con luz blanca se redujo al cabo de tres minutos y medio. Sin embargo, una vez superados los cuatro minutos, no hubo diferencias significativas entre los efectos de los dos tipos de luz.

El proyecto surgió de la colaboración entre los científicos y el colegio de educación especial San Rafael de Granada. En este centro, la psicóloga María José Sánchez Carrión usa técnicas novedosas para calmar a los niños que sufren disrupciones emocionales durante las clases. «María José ha diseñado una sala de estimulación multisensorial, donde se proyectan luces ambientales de colores, olores, sonidos, etc...», cuenta a Investigación y Ciencia Jesús Minguillón, autor principal del estudio. «En esta habitación, los niños con este tipo de crisis se calman antes», añade. A raíz de estos resultados, los investigadores se plantearon evaluar de manera objetiva qué ocurría durante este proceso y se centraron en el papel de la luz azul.

Según Minguillón, «nuestra intención no era ahondar en los mecanismos fisiológicos que ocurren durante la relajación. Solo queríamos comprobar si efectivamente el color de la luz influye en este proceso, hecho que las observaciones de María José Sánchez Carrión parecían indicar». «Además, nuestros resultados no contradicen datos previos que asocian largas exposiciones a la luz azul con la inhibición de la melatonina. Nuestro trabajo relaciona el proceso de relajación tras experimentar un estrés agudo con la exposición a este tipo de iluminación durante un breve período de tiempo. No es un estudio sobre la conciliación del sueño», finaliza.

Dado el carácter preliminar de este trabajo, en un futuro deberán realizarse más experimentos con un mayor número de participantes. Los científicos también esperan estudiar la influencia de otros colores en las respuestas emocionales y fisiológicas de poblaciones sanas. Los resultados podrían aplicarse en distintos ámbitos de sociedad, desde colegios de educación especial hasta entornos cotidianos como el trabajo o el hogar, con el fin de reducir episodios violentos o de ansiedad.

Marta Pulido Salgado

Más información en la Universidad de Granada.

Referencia: «Blue lighting accelerates post-stress relaxation: Results of a preliminary study», J. Minguillón et al. en Plos One, edición en internet 19 de octubre de 2017.

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