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  • 20/04/2017

NEUROLOGÍA

La reprogramación genética permite recobrar la movilidad a ratones con párkinson

Un experimento con ratones ha demostrado que es posible reprogramar los astrocitos, un tipo de células cerebrales que sustentan a las neuronas y eliminan sustancias tóxicas, para convertirlos en neuronas productoras de dopamina.

Nature Biotechnology

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[iStock/ sidsnapper]

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Manipular los astrocitos con técnicas de reprogramación genética y convertirlos en neuronas dopaminérgicas (las cuales degeneran y mueren en personas con la enfermedad de Parkinson), directamente en el cerebro del animal y sin necesidad de trasplantes. Este ha sido el logro de un equipo liderado por Ernest Arenas, investigador del Instituto Karolinska de Estocolmo, cuyos resultados se han publicado en la revista Nature Biotechnology.

Una de las características del párkinson es la muerte progresiva de un tipo especializado de neuronas que producen dopamina, ubicadas en una parte del tronco cerebral llamada subtantia nigra pars compacta. Para ello, uno de los tratamientos actuales consiste en la administración de precursores químicos de la dopamina para suplir la falta de neuronas dopaminérgicas, que no obstante siguen muriendo. Ninguno de los tratamientos actuales detiene el rumbo de esta patología.

Hace décadas que la comunidad científica está investigando cómo generar en el laboratorio neuronas dopaminérgicas para ser trasplantadas, a partir por ejemplo de células madre pluripotenciales que pueden diferenciarse en cualquier tipo de célula adulta del cuerpo humano. El equipo de Arenas ha conseguido ir un paso más allá con una estrategia alternativa: manipular los astrocitos con técnicas de reprogramación genética para convertirlos en neuronas capaces de secretar dopamina, y todo directamente en el cerebro del animal, sin necesidad de trasplantes. En una primera fase los experimentos se hicieron con cultivos celulares de astrocitos en el laboratorio, y luego en ratones con párkinson.

Para reprogramar los astrocitos, los investigadores utilizaron lentivirus, que inyectaron en el cerebro de los ratones. Estos virus se usaron a modo de «lanzadera» para poder introducir cuatro genes que, combinados con ciertas moléculas, fueron capaces de reprogramar los astrocitos y convertirlos en neuronas dopaminérgicas.

Entre dos y cinco semanas después de introducir los lentivirus con su carga genética en el cerebro de los roedores, los ratones con párkinson recuperaron su función motora. «No toda, pero en parte. Recuperaron su postura inicial, mejoraron su locomoción y su movilidad», subraya Ernest Arenas. «Es la primera vez que con este tipo de reprogramación celular se consigue un cambio en el comportamiento del animal», añade.

Sin embargo, la aplicación de la misma técnica en seres humanos presenta dificultades considerables, especialmente en relación con la respuesta inmunitaria del propio cuerpo. También se tendrá que mejorar la calidad de las neuronas dopaminérgicas que se crean a partir de astrocitos: las células cambian de manera muy clara hacia neuronas capaces de secretar dopamina, pero no al cien por cien.

«Es un paso importante, pero queda aún mucho trabajo por hacer antes de probar estas técnicas con humanos: lo primero era demostrar que la técnica era posible, y lo hemos hecho», concluye Arenas.

Más información en Nature Biotechnology.

Fuente: Le Scienze.

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