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  • 08/01/2016

Astronomía

Los planetas similares a la Tierra no son la mejor opción para la vida extraterrestre

Un estudio sobre los tamaños concluye que ni la Tierra es un modelo de habitabilidad ni los humanos de vida inteligente.

Monthly Notices Letters of the Royal Astronomical Society

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Relación de tamaños del planeta Tierra y la especie humana (izquierda) y los esperados para un planeta habitable y una especie inteligente (derecha) [Fergus Simpson].

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Además de replantear nuestro lugar en el universo, el hallazgo del primer exoplaneta (ocurrido hace más de veinte años), sentó las bases para la búsqueda de mundos habitables, esto es, capaces de albergar vida, aunque esta fuera diferente de la que conocemos hoy en día. En este monográfico (solo en PDF) descubrirás cómo se detectan los exoplanetas, las distintas formas de Tierras que pululan el cosmos, las técnicas de búsqueda de signos de vida extraterrestre y las teorías sobre la existencia de mundos más acogedores que el nuestro.

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Un estudio realizado por Fergus Simpson, investigador en el Instituto de Ciencias del Cosmos de la Universidad de Barcelona (ICCUB, IEEC-UB), ha concluido que los humanos presentan un tamaño equiparable al de las hormigas entre las especies inteligentes y que la Tierra es relativamente grande en relación a otros planetas con capacidad para albergar vida.

El trabajo parte de la siguiente premisa: los organismos físicamente más grandes forman poblaciones más pequeñas. A partir de un cálculo estadístico, Simpson estima que la mayoría de especies extraterrestres conscientes deberían pesar más de 300 kilogramos, una masa similar a la de un oso polar. Para calcular el tamaño esperado de un extraterrestre inteligente, el autor tiene en cuenta que, en general, los organismos más voluminosos necesitan más energía para sobrevivir. Esta tendencia, conocida como ley de Kleiber, puede observarse en todas las formas de vida.

A partir de un razonamiento similar, Simpson concluye que la mayoría de los planetas con seres vivos deberían ser menores que la Tierra. «Este resultado se logra por la misma razón que una persona al azar probablemente vive en un país con más de seis millones de habitantes, aunque la mayoría de los países tienen una población inferior», afirma el investigador del ICCUB. «Cuando se trata de grupos —añade—, debemos esperar que estén en uno altamente poblado y no en uno ordinario. Los planetas más grandes tienen capacidad para acoger poblaciones mayores; lo que sugiere que la Tierra es anormalmente grande.»

Las implicaciones de esta hipótesis van más allá de la búsqueda de inteligencia extraterrestre. Las formas de vida primitivas son un prerrequisito para el desarrollo de especies inteligentes; por tanto, esperamos que sus hábitats también cambien. Esto puede ayudar a decidir qué exoplanetas hay que seleccionar a la hora de buscar en sus atmósferas huellas químicas de vida.

Más información en Monthly Notices Letters of the Royal Astronomical Society.

Fuente: Universidad de Barcelona

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