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Actualidad científica

  • Investigación y Ciencia
  • Noviembre 1994Nº 218

Ingeniería

Latas de aluminio

La lata moderna, de la que cada día se fabrican cientos de millones y es tan robusta que soporta el peso de un adulto, constituye una proeza de diseño de precisión e ingeniería.

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Los fabricantes de envases de cerveza y refrescos de los Estados Unidos producen diariamente 300 millones de latas, un total de cien mil millones al año. El volumen de fabricación de esta industria, equivalente a una lata por americano y día, supera incluso la producción de clavos y clips. A la pregunta de si esas latas requieren mayor cuidado en su fabricación que los demás objetos domésticos, la mayoría responderíamos, a buen seguro, con un rotundo no. La verdad es que los fabricantes de latas de aluminio ponen en su trabajo el cuidado y precisión propios de quienes preparan el metal de los alerones de aviones. Los ingenieros que están llevando el diseño de las latas hacia la perfección aplican los mismos métodos analíticos que se usan para los vehículos espaciales.

Fruto de ese tesón, una lata pesa hoy 13,6 g, cinco menos que lo que pesaba en los años sesenta, cuando empezaron a fabricarse. La lata de aluminio americana estándar, dura y ligera, contiene 340 g de líquido y posee aproximadamente el mismo diámetro y altura que el vaso tradicional. Una lata así, cuyas paredes son más delgadas que dos hojas de esta revista, soporta por encima de 6327 kg por centímetro cuadrado de presión: tres veces la presión de un neumático de coche.

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