Utilizamos cookies propias y de terceros para mejorar nuestros servicios y facilitarle el uso de la web mediante el análisis de sus preferencias de navegación. Si continúa navegando, consideramos que acepta nuestra Política de cookies .

Actualidad científica

  • Investigación y Ciencia
  • Octubre 2000Nº 289

Química

Síntesis por combustión

Las ondas de calor que se propagan por sí mismas pueden engendrar nuevos y mejores materiales. Empezamos ya a conocer los entresijos de las reacciones ultrarrápidas en ese proceso involucradas.
Menear
Pensemos en un reguero de pólvora ardiendo. El fuego se propaga a través del mismo sin dejar nada a su paso, salvo ceniza y gases. Imaginemos ahora la ignición del extremo de un reguero diferente de polvo; ahora la brillante y resplandeciente onda de calor que irrumpe a través de la mezcla deja una masa solidificada a su paso. Este efecto de paradójica apariencia -el que la combustión no siempre consuma materiales o los destruya- es completamente real y constituye la esencia de una de las más prometedoras innovaciones en la ciencia de materiales: la síntesis por combustión.
Desde hace unos 30 años se conoce la síntesis por combustión. Por su medio se han creado ya más de 500 compuestos, muchos de los cuales han evidenciado su inapreciable valor en su aplicación a rodamientos a bolas, escudos de protección para seguridad nuclear, abrasivos, superconductores de alta temperatura y otros artículos de técnica depurada. Mas, a pesar de esta larga historia, el método de prueba y error ha venido siendo el principal medio de invención. Así, un químico podía llegar a saber finalmente que partiendo de polvos más finos obtenía un material sintético más resistente, pero sólo podía conjeturar sus causas. De ahí que las aplicaciones de la síntesis por combustión persistieran en un ámbito de especialización restringida. Hasta ayer mismo no empezó a desentrañarse el mecanismo real de propagación de una onda de calor a través de la mezcla original, dejando el material deseado en su estela. El conocimiento exacto de lo que sucede en las etapas comprendidas entre los componentes iniciales y el producto final constituye la condición obligada para refinar las técnicas de síntesis por combustión y aplicarlas.

Puede conseguir el artículo en:

Artículo individual