Utilizamos cookies propias y de terceros para mejorar nuestros servicios y facilitarle el uso de la web mediante el análisis de sus preferencias de navegación. También compartimos la información sobre el tráfico por nuestra web a los medios sociales y de publicidad con los que colaboramos. Si continúa navegando, consideramos que acepta nuestra Política de cookies .

Actualidad científica

Síguenos
  • Google+
  • RSS
  • Investigación y Ciencia
  • Noviembre 2017Nº 494

Neurociencia

¿Existe un cerebro femenino?

El debate sobre si mujeres y hombres presentan diferencias cerebrales relevantes podría tener profundas implicaciones para la salud y la identidad personal.

Menear

En 2009, Daphna Joel, neurocientífica de la Universidad de Tel Aviv, decidió dar un curso sobre psicología de género. Como feminista, se interesaba desde hacía tiempo por las cuestiones de sexo y género; como científica, estudiaba principalmente las bases neurales del comportamiento obsesivo-compulsivo. Para prepararse el curso, Joel pasó un año revisando gran parte de la extensa y polarizada bibliografía sobre las diferencias sexuales en el cerebro. Los cientos de artículos trataban desde las variaciones en el tamaño de determinadas estructuras anatómicas en ratas hasta las posibles raíces de la agresividad masculina o la empatía femenina en humanos. Al principio, Joel compartía una creencia popular: igual que las diferencias sexuales producen casi siempre dos sistemas reproductores, también producirían dos formas diferentes de cerebro, una para las hembras y otra para los machos.

Al continuar leyendo, Joel se encontró con un artículo que contradecía esa idea. El estudio, publicado en 2001 por Tracey Shors y sus colaboradores en la Universidad Rutgers, se centraba en un detalle del cerebro de las ratas: las espinas dendríticas, unas protrusiones diminutas en las neuronas que regulan la transmisión de las señales eléctricas. Los investigadores demostraron que, cuando los niveles de estrógeno eran elevados, las ratas hembras tenían más espinas dendríticas que los machos. También descubrieron que, cuando se sometía a estrés intenso a machos y hembras, mediante una descarga eléctrica en la cola, su cerebro respondía de manera opuesta: mientras que ellos producían más espinas, ellas desarrollaban menos.

A partir de ese hallazgo inesperado, Joel planteó una hipótesis sobre diferencias cerebrales entre sexos que ha suscitado una nueva controversia en un campo ya muy debatido. En lugar de considerar que existen áreas del cerebro distintas en hembras y machos, proponía contemplar nuestro cerebro como un mosaico (adaptando un término ya usado por otros autores) conformado por un surtido variado de rasgos masculinos y femeninos, a veces intercambiables. La variabilidad en sí misma y el solapamiento de conductas entre sexos (hembras agresivas y machos empáticos, o incluso hombres y mujeres que presentan ambos rasgos a la vez) hacen pensar que los cerebros no pueden agruparse en dos categorías distintas (o dimórficas). Esa masa de algo más de un kilogramo que se alberga en el cráneo no es ni masculina ni femenina, según Joel. Junto con sus colaboradores de Tel Aviv, del Instituto Max Planck de Ciencias Cognitivas Humanas y del Cerebro, en Leipzig, y de la Universidad de Zúrich, la experta puso a prueba su idea mediante el análisis de imágenes de resonancia magnética de más de 1400 cerebros y demostró que, de hecho, la mayoría contenía características tanto masculinas como femeninas. «Todos pertenecemos a una población única y extremadamente heterogénea», comenta.

Cuando el trabajo de Joel fue publicado en 2015 en Proceedings of the National Academy of Sciences USA, científicos con ideas similares lo proclamaron como un gran avance. «El resultado pone en evidencia confusiones muy arraigadas», escribió Gina Rippon, profesora de neuroimagen cognitiva en la Universidad de Aston. «Mi esperanza es que cambie las reglas del juego en el siglo XXI.»

Puede conseguir el artículo en:

Artículo individual

Artículos relacionados

Revistas relacionadas

BOLETÍN ACTUALIDAD¿Quieres estar al día de la actualidad científica? Recibe el nuevo boletín de actualidad con nuestros mejores contenidos semanales gratuitos (noticias y posts). Si lo deseas también puedes personalizar tu suscripción. BOLETÍN ACTUALIDAD¿Quieres estar al día de la actualidad científica? ¡Recibe el nuevo boletín de contenidos gratuitos! Ver más boletines.