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  • Septiembre/Octubre 2017Nº 86
Cartas de los lectores

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Cartas de los lectores: El mecano de las conspiraciones

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Thomas Fakoussa: Como antiguo capitán de vuelo de la compañía aérea Lufthansa, me resulta fácil comprender cómo puede llegarse a las suposiciones sobre las estelas químicas (chemtrails) que se comentan en el artículo «Teoría de la conspiración» [por Roland Imhoff y Pia Lamberty; Mente y Cerebro n.o 84]. Las estelas resultan visibles, aunque no siempre. Este fenómeno es normal, ya que todos los aviones utilizan el mismo combustible, por lo que la visibilidad de estas estelas depende solo de la masa de aire por la que se vuela. Igual de normales son los experimentos en los que se esparcen productos químicos para, por ejemplo, evitar los daños que puede originar el granizo masivo y que, de manera artificial, provocan una precipitación menor. También pueden esparcirse productos químicos para una demostración de vuelo militar en un día soleado. Si combino ambos procesos, obtengo un nuevo punto de vista, pero falso.

Una conspiración mundial se construye de una forma así de sencilla. Los políticos solo pueden ofrecer al pueblo algo por sus impuestos si los ciudadanos trabajan y ganan dinero. Consecuen­temente, los políticos deben dar facilidades a la economía para que facilite los puestos de trabajo que permitan cumplir dicho objetivo. Esta economía funciona tan solo si la materia que se ha comprado vuelve a desaparecer; de lo contrario, la producción debe parar. Es decir, necesito una sociedad consumista. La misma explicación puede aplicarse para la industria armamentística, por lo que necesito guerras. Estas, a semejanza de las empresas, necesitan financiarse, momento en el que los bancos entran en juego. Todos, empezando por los políticos, requieren prestamos bancarios, ya que nuestro sistema está montado de esta manera. Los bancos, a su vez, se encuentran «conectados» entre sí de forma piramidal. ¿Para qué necesito entonces una conspiración? Está claro que ningún lobo muerde a otro; de ser así, el sistema se derrumbaría.

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