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  • Septiembre/Octubre 2017Nº 86
Encefaloscopio

Psicología infantil

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La falta de sueño debilita el desarrollo mental

Los niños menores de siete años que duermen menos de lo recomendable presentan un peor rendimiento cognitivo.

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Los niños de entre tres y siete años que duermen menos de las horas necesarias pueden presentar problemas cognitivos y de conducta social. Elsie Taveras, del Hospital General Infantil de Massachusetts, junto con otros investigadores, ha constatado estos efectos negativos del sueño escaso durante la infancia a partir de la exploración de 1046 niños.

Para el estudio, las madres de los pequeños informaban periódicamente a los científicos acerca de las horas que dormían sus respectivos hijos. Cuando los niños cumplieron siete años, los investigadores pidieron a los progenitores y profesores que valorasen sus capacidades cognitivas y sociales. Se registraron habilidades como la manera de planificar y organizarse, el control de las emociones, el respeto hacia los demás o las dificultades para interaccionar con compañeros de la misma edad. También se analizó si presentaban hiperactividad, fobias o depresión.

Los niños de entre tres y siete años que habían dormido menos de lo recomendable puntuaban peor en las capacidades cognitivas y la conducta social que los que presentaban unos hábitos de sueño adecuados. Aunque no se halló esta relación en los sujetos menores de dos años, los resultados apuntan a que el patrón de sueño alterado suele mantenerse a lo largo del tiempo. Por ese motivo, es importante asegurarse de que los niños experimenten un descanso saludable ya desde la primera infancia.

Se recomienda que, desde los seis meses y hasta los dos años de edad, los niños duerman al menos doce horas por la noche; entre los tres y cuatro años, el descanso nocturno debe abarcar unas once horas, y entre los cinco y siete años, al menos diez.

Por otra parte, estudios previos han revelado que existe una relación entre la falta de sueño infantil y la tendencia a la obesidad. Taveras y su equipo estiman que podría haber una asociación entre sus resultados y estos hallazgos: los niños que duermen poco pueden manifestar problemas para frenar el apetito debido a un menor autocontrol.

Fuente: Academic Pediatrics 10.1016/j.acap.2017.02.001, 2017

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