Carl Sagan, en una imagen de la Agencia Espacial Norteamericana, NASA.

Libro ''Ciencia, y el COSMOS del siglo XXI'', proyecto coordinado por Alicia Parra Ruiz y Quintin Garrido Garrido. Licencia de Creative Commons.

Ahora que volvemos la vista atrás al año que ha concluido, y pensamos en las contribuciones a la divulgación más sobresalientes, no deberíamos dejar pasar la aparición de un libro multimedia, de descarga gratuita, que se ha elaborado para recordar a Carl Sagan y su obra COSMOS. El volumen y la serie televisiva vieron la luz en el ochenta (la serie televisiva en castellano un poco más tarde), y despertaron multitud de vocaciones científicas entre los jóvenes que estábamos cursando estudios preuniversitarios. La obra homenaje a COSMOS se titula ''Ciencia y el COSMOS del siglo XXI'' y está coordinada por Alicia Parra Ruiz y Quintín Garrido Garrido. En gran medida, su finalidad, aparte de honrar el recuerdo del gran divulgador y astrofísico norteamericano, es el poner
al día los capítulos que Sagan tituló: ''En la orilla del océano cósmico'', ''Una voz en la fuga cósmica'', ''La armonía de los mundos'', ''Cielo e infierno'', ''Blues para un planeta rojo'', ''Historias de viajeros'', ''El espinazo de la noche'', ''Viajes a través del espacio y el tiempo'', ''Las vidas de las estrellas'', ''El filo de la eternidad'', ''La persistencia de la memoria'', ''Enciclopedia Galáctica''y ''¿Quién habla en nombre de la Tierra?'', añadiendo prólogos y epílogo.

Los capítulos de este ''nuevo COSMOS'' desarrollan la situación actual de la exploración planetaria, uno de los temas en los que más trabajó Sagan. También retoman la pregunta sobre la existencia de inteligencia extraterrestre, en la que se involucró Sagan dentro del proyecto SETI (acrónimo inglés de Search for Extra Terrestial Intelligence). Carl Sagan no llegó a ver la eclosión de búsqueda de exoplanetas que ha tenido lugar más recientemente y ya ha llegado a identificar alguna exo-Tierra que podría servir de hogar a nuestra especie si, al final, logramos la ingeniería necesaria para esta expansión de la humanidad, tan solo imaginada hasta el momento por la ciencia ficción. Tampoco supo de los avances en Cosmología que llegarían a partir de los noventa y configurarían lo que hoy llamamos el modelo cosmológico concordante o estándar. Para hacer el salto de estos últimos cuarenta años en todos estos y muchos otros temas tratados en aquella serie televisiva, una cincuentena de científicos e ingenieros han escrito con gran claridad y cuidado textos que parten de aquella época lejana y los hacen actuales.

Le acompaña a cada contribución una música magnífica, que Quintín Garrido me cuenta fue elegida en su mayoría por los coordinadores, con excepción de algunos casos. Quintín resalta el espíritu altruista del proyecto y muestra su agradecimiento a todos los que han desarrollado los capítulos (ver índice de autores y música cedida en los enlaces correspondientes).

Pienso que la mejor manera de leer este libro es seguir visualmente cada contribución escrita con el fondo de música asignado a ella. Así lo he hecho yo, en este frío invierno, donde la falta de tráfico aéreo quizás vaya a mermar muy ligeramente el calentamiento global (o quizás no). Carl Sagan buscó la música de Vangelis para COSMOS, alguien a quien se considera también uno de los precursores de la música electrónica y compositor de bandas sonoras de hitos filmográficos como ''Blade Runner'', entre muchos, y variada música espacial. Por ello, y en perfecta consonancia con lo escrito, el género de música seleccionada para este libro es de este tipo, relajante e hipnótica, y perfectamente abierta al cosmos.

Resaltamos ''Viaje al espacio I'', de J.J. Machuca, que acompaña varios capítulos. También hay vuelcos hacia el jazz, como el tema ''Winter Walk''(Silver Trumpet Mix) en la sección ''Blues para un planeta rojo'' y música más instrumental como ''Moments in Space'' por Spinmeister, en el tema dedicado al origen de la vida, o ''Two Pianos'', de Stefan Kartenberg, que nos acompaña mientras leemos la entrada ''Elogio a la pequeñez. Al filo de la et ernidad'', sobre el valor inusitadamente bajo
de la energía de vacío o constante cosmológica que parecemos medir en este Universo acelerado.

En cuanto a las contribuciones escritas para el libro, son todas muy enriquecedoras. Me han gustado especialmente las que tocan de cerca la frontera de lo que creíamos imposible, pero resulta no serlo tanto, cuando revisamos resultados recientes experimentales. En ''Los viajes a través del espacio y el tiempo'', por Gustavo Alfredo Arciniega Durán, se nos explica que, ya en dos mil diecinueve, se observó el flujo de calor de una fuente fría a una caliente a nivel cuántico y hay varios experimentos más en laboratorio que buscan desafiar la flecha del iempo. Un tema, el de la flecha del tiempo, apasionante, y llevado, por cierto, a la pantalla por Cristopher Nolan en la cinta ''Tenet'', merecedora de esclarecedoras y aprobatorias reseñas, y cuyo éxito en pantalla se ha visto mermado por la limitación de aforo en las salas en este peculiar dos mil veinte.

Y volviendo a las fronteras, ¿será posible la teleportación cuántica en el futuro? Javier Mas Solé nos explica cómo está la cuestión: la limitación a nivel cuántico reside en la necesidad de respetar el Teorema de la No Clonación y el Principio de Causalidad en la transferencia de información. Ello alejaría toda esperanza alentada por la serie Star Trek.

En la parte ya final del libro nos encontramos la imagen de cómo nos impactaría ver aterrizar naves extraterrestres con formas antropomórficas saliendo de ellas, algo quizás parecido el sentimiento generado en tierras de Moctezuma en 1518 con la llegada de hombres barbudos y pálidos procedentes de Oriente, en casas flotantes y montados sobre monstruos aterradores. Interesante visión en el artículo de Rodrigo Gil-Merino y Rubio. A la pregunta de dónde están todos, también conocida como Paradoja de Fermi, Beatriz Gato Rivera nos da su solución, una respuesta acompañada por estupendas composiciones del físico teórico y músico Bert Shellenkens.

Estamos en un momento muy interesante de la vida del Universo. Después de miles de millones de años de existencia de nuestro planeta y tras haber surgido en él los primeros organismos vivientes, hace solo trescientos mil años apareció nuestra especie, el Homo sapiens, y nos han bastado unos pocos miles de años para adquirir un conocimiento impresionante. Todo ello en un lapso que ni apenas puede marcarse en la línea de los trece mil ochocientos millones de años de edad del Universo. Y podríamos acabar estas reflexiones en modo optimista acompañados con el tema ''Tubular Bells'' de Mike Oldfield, o más reflexivos y quizás preocupados por lo que llegará, haciendo sonar el magnífico ''Proverbio'' de Steve Reich. Música para un futuro infinito.

Los créditos del libro ''Ciencia, y el COSMOS del siglo XXI'' y su blog pertenecen a Creative Commons.

Pilar Ruiz Lapuente
Pilar Ruiz Lapuente

Profesora de astrofísica por la Universidad de Barcelona, actualmente trabaja como investigadora en el Instituto de Física Fundamental del CSIC. Participó en el descubrimiento de la energía oscura (Perlmutter et al. 1999), que fue galardonado con el premio Nobel de física en 2011, el Premio Gruber de Cosmología 2007 y el Breakthrough Prize in Fundamental Physics en 2015, entre otros.

Sobre este blog

El blog consistirá en analizar algunos problemas de la física actual a modo divulgativo y hablar de libros, películas de ciencia ficción que toquen temas importantes de la física.

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