Interstellar, magnifica odisea espacial a la zaga de Contact

23/02/2015 3 comentarios
Menear

El éxodo de la humanidad a los exoplanetas.

Interstellar.jpg 

Todavía estáis a tiempo de no dejar escapar una auténtica joya de la ciencia ficción. Se trata de la película Interstellar, una aventura que sigue la secuela de los viajes interestelares novelados en la famosa 2001: Una Odisea del espacio, escrita por Arthur C. Clarke y Stanley Kubrick, y en Contact, escrita por Carl Sagan.

Interstellar refleja un nuevo estadio de la investigación en astrofísica. En los tiempos de Contact todavía no había empezado la carrera hacia la búsqueda de exoplanetas: planetas fuera de nuestro sistema solar pero con similitudes al nuestro, y de los que algunos podrían ser nuestras futuras Tierras donde alojar a nuestra especie en un eventual catastrófico futuro en el que sería imposible la vida en la Tierra. Contact refleja las penurias que atravesó el proyecto SETI (Search for Extragalactic Intelligence), que de ser financiado por la NASA pasó a quedarse sin financiación publica y se mantiene hasta el momento por donaciones privadas. En los tiempos de Contact se busca una señal inteligente extraterrestre en los radiotelescopios de Arecibo que pueda orientarnos hacia el planeta donde hay vida inteligente. Ellen (encarnada por Jodie Foster) descubre esta señal apuntando a que es Vega de donde se emite. Los extraterrestres le dan la información para construir una máquina capaz de formar un agujero de gusano a través del cual viajar a conocer esa inteligencia ajena a nuestra civilización.

También en Interstellar, el guión se centra en un viaje a través de un agujero de gusano. En este caso la investigación no va dirigida a encontrar a una civilización extraterrestre, sino a encontrar un planeta que pueda albergar a los habitantes de la Tierra. Se nota aquí el efecto que ha producido en nosotros la constatación del cambio climático y del deterioro de las condiciones de vida en la Tierra. La vida en la Tierra es insostenible. Varias misiones de inspección han utilizado un agujero de gusano para explorar en vivo las condiciones de vida de los exoplanetas descubiertos.

En este caso Murphy, la hija del héroe, el antiguo piloto de la NASA Cooper, recibe señales que les llevan hasta el profesor Brandt, que dirige una instalación secreta de la NASA, quien les revela la existencia de un agujero de gusano creado por una civilización extraterrestre, que les lleva a nuevos planetas. Han identificado tres planetas posiblemente habitables alrededor de un agujero negro colosal al que han llamado Gargantúa. Cooper y su tripulación, una vez atraviesan el agujero negro, tendrán que decidir qué planeta visitan primero. El primero es inhóspito por estar dentro de un mar de olas gigantescas. Sufren daños en el trasbordador y tienen que decidir a cuál de los dos restantes van, pues no les queda combustible para los dos.

Ahí se desarrolla un drama de gran intensidad, de traiciones y heroísmo. Nolan, después de haber sido engañado en el segundo planeta, y saber que el tercero debe ser el adecuado, debe salvar la misión a base de inyectar impulso al trasbordador lanzándose en la lanzadera de carga a Gargantúa (la ley de la acción y reacción de Newton, dice. Al darse impulso lanzándose a Gargantúa en la lanzadera, da impulso en la otra dirección al trasbordador para llegar al tercer planeta). Mientras Nolan cae al agujero negro logra transmitir señales, las que su hija recibía cuando era pequeña, y escribe la solución para salvar la Tierra.

Al final, y aunque esto es algo incomprensible en física, ya que la información no puede salir de un agujero negro, obtienen en Tierra la información y consiguen salvar a Nolan. Esta es la parte más debatible del guión.

El caso es que un Nolan joven se encuentra con su hija muy anciana en una estación orbitando a la Tierra. Debido a que al estar en contacto Nolan con campos gravitatorios fuertes, el tiempo ha pasado muy despacio para él. El padre es un jovencito frente a la hija, ya prestigiosa científica. Este dato es muy correcto ya que así ocurre y es una predicción comprobada de la relatividad general. También el viajar a velocidades cercanas a las de la luz hace que el tiempo transcurra más despacio medido desde otro sistema. Este es un efecto de la relatividad especial. Pero en Interstellar, el efecto del lento transcurso temporal para el protagonista y todos los que están en el trasbordador, se debe principalmente a estar tan cerca del campo gravitacional de Gargantúa.

La otra predicción es la de poder viajar en el espacio-tiempo a través de los agujeros de gusano. Los agujeros de gusano son una posibilidad teórica de la relatividad general. Conectarían puntos alejados de nuestro universo (entendiendo la distancia como espacio-temporal). Ello se haría a través de una dimensión extra (como si conectáramos dos puntos de una superficie esférica pasando en línea recta a través de la esfera, usando la tercera dimensión del espacio). Aparecen como soluciones posibles de las ecuaciones de la relatividad general. Han sido estudiados en detalle por el físico estadounidense Kip Thorne, asesor de la película.

El héroe, en el magnífico final, volverá a embarcarse en una aventura para reunirse con la copiloto, que le espera en el exoplaneta adecuado para migrar.

Aunque os haya contado el argumento, las imágenes y la física explicada en esta película os instan a no dejarla escapar.