Creo que no me equivoco si digo que todos, sin excepción, hemos quedado maravillados por las extraordinarias --y la impresionante resolución-- de las primeras imágenes del telescopio espacial James Webb. Pero, aparte de ser una herramienta crucial para un mejor conocimiento del cosmos ¿puede el James Webb aportarnos algo más en relación con la astrobiología en general y la búsqueda de vida en particular? Todo indica que la respuesta es positiva. Y no me refiero a la detección de compuestos orgánicos en el espacio interestelar. Este impresionante telescopio puede ir científicamente más allá, desde el punto de vista del análisis de los planetas en sí mismos. Y en apenas días ya hemos recibido primeros resultados sobre su potencial astrobiológico y sobre sus posibilidades de análisis de las condiciones de habitabilidad de exoplanetas, algo que está solo empezando.

Según comunicó la NASA (como resultados conjuntos con sus colaboradores), el Telescopio James Webb ha captado la señal inconfundible de agua, junto con evidencia de nubes y bruma, en la atmósfera que rodea a WASP-96b, un enorme exoplaneta gaseoso ubicado en la constelación de Phoenix. Y, como se indica en la web de la propia noticia:

"...Si bien el telescopio espacial Hubble ha analizado numerosas atmósferas de exoplanetas en las últimas dos décadas, capturando la primera detección clara de agua en 2013, la observación inmediata y más detallada de Webb marca un gigante paso adelante en la búsqueda para caracterizar planetas potencialmente habitables más allá de la Tierra..." "...Esta observación de NIRISS (siglas en español de generador de imágenes del infrarrojo cercano y espectrógrafo sin rendija, demuestra que Webb tiene la capacidad de caracterizar las atmósferas de los exoplanetas —incluyendo las de planetas potencialmente habitables— con exquisito detalle.

Datos de la atmósfera de WASP-96 b, obtenidos por el telescopio Webb. Créditos: NASA, ESA, CSA, STSCI.

De esta manera, si para la detección de biomarcadores se necesitan habitualmente sofisticados espectrómetros y técnicas y metodologías geobiológicas y astrobiológicas de vanguardia (por ejemplo las que lleva el rover Perseverance), el telescopio James Webb puede aportar una concepción avanzada acerca del conocimiento de la vitalidad geológica y las interacciones entre litosfera y atmósfera de un lejano planeta extrasolar, realizando, salvando las distancias, lo que podría ser astrogeología remota a través de análisis indirecto de la atmósfera de dicho cuerpo planetario.

Por ello, al igual que ya ha detectado agua, que es un indicador de habitabilidad, pero no de vida, ¿será capaz el James Webb de detectar en las atmósferas de planetas de tipo rocoso geomarcadores de habitabilidad que reflejen, por ejemplo, la actividad volcánica del planeta y las emisiones de los volcanes a la atmósfera? Esto confirmaría que el objeto dispone de energía y vitalidad geológica. Asímismo, ¿será capaz el James Webb de ir más allá y detectar claros e inequívocos biomarcadores que solo y únicamente pueden ser generados o estar relacionados por la vida? Todo parece indicar que sí.

Estos temas y cuestiones ya los abordamos en España casi como ficción científica, concretamente en diciembre de 2009, en uno de los Geoforos del Ilustre Colegio Oficial de Geólogos en colaboración con La Sociedad Planetaria. Sin embargo, lo que hace 13 años se planteaba como una posibilidad futura es, como vemos, cada vez más, un hecho de nuestro presente.

La colaboración interdisciplinar entre Astronomía, Astrofísica, Astrogeología, Astrobiología, Espectroscopía e Ingeniería se confirma en este tipo de investigaciones en los que las disciplinas se difuminan en favor del objetivo a alcanzar, en este caso relacionado con la habitabilidad y la posible existencia de vida. Estoy convencido de que el James Webb nos va a proporcionar en el futuro sorpresas científicas extremadamente interesantes acerca de este desafío también astrogeológico y astrobiológico.

Imagen general de entrada: "Precipicios cósmicos" y paisajes resplandecientes de nacimiento estelar (Nebulosa de Carina).

 

Jesús Martínez Frías
Jesús Martínez Frías

Experto en Meteoritos, Geología Planetaria y Astrobiología en el IGEO (CSIC-UCM) y Profesor Honorífico (Ingeniería Aeroespacial) de la UC3M. Presidente de la Red Española de Planetología y Astrobiología. Miembro de misiones NASA y ESA e instructor de astronautas ESA-PANGAEA en el Geoparque UNESCO de Lanzarote. Preside la IAGETH; ha sido profesor en varias universidades y ha publicado 11 libros y más de 300 artículos. Miembro del Consejo Asesor de la Fundación Gadea Ciencia. Académico de la Academia de Ciencias, Ingenierías y Humanidades de Lanzarote. Cuenta con 2 premios de NASA y 5 de la ESA.

Página web personal

Sobre este blog

Si te gusta la naturaleza, el universo y la vida, aquí encontrarás información sobre planetología y astrobiología. Adéntrate en el sistema solar, la materia primigenia y los procesos geobiológicos relacionados con el origen de la Tierra y la vida, su evolución y búsqueda más allá de nuestro planeta.

Ver todos los artículos