Los recursos naturales se han venido utilizando desde la más remota antigüedad y han sido cruciales para el progreso sociocultural de la humanidad. De acuerdo con su definición general, los recursos naturales son aquellos que "existen sin acción o intervención humana. Ello incluye todos aquellos que tengan uso industrial y comercial, valor estético, interés científico y valor cultural".

En la legislación española, se considera recurso natural "todo componente de la naturaleza, susceptible de ser aprovechado por el ser humano para la satisfacción de sus necesidades y que tenga un valor actual o potencial, tales como: el paisaje natural, las aguas, superficiales y subterráneas; el suelo, subsuelo y las tierras por su capacidad de uso mayor: agrícolas, pecuarias, forestales, cinegética y de protección; la biodiversidad; la geodiversidad; los recursos genéticos, y los ecosistemas que dan soporte a la vida; los hidrocarburos; los recursos hidroenergéticos, eólicos, solares, geotérmicos y similares; la atmósfera y el espectro radioeléctrico, los minerales, las rocas y otros recursos geológicos renovables y no renovables".

Es importante tener en cuenta que, a lo largo de toda la historia de la humanidad, ha habido una evolución lógica del término "recurso" y su significado adaptándose a los escenarios cambiantes de las distintas sociedades y tiempos. Algo que aún sigue ocurriendo. Así, el concepto de recurso natural, mucho más simple y concreto, ligado a las necesidades básicas de nuestros ancestros, ha ido transformándose y se ha ido sofisticando con el paso del tiempo y el progreso social y cultural.

Entre los recursos naturales, los recursos geológicos jugaron un papel fundamental en el desarrollo de las sociedades más primitivas. Su connotación de uso directo en el día a día --casi imprescindible para la subsistencia y la habitabilidad--, se ha ido diluyendo en una sociedad cada vez más compleja y ramificada en sectores, en la que podría decirse que ya incluso ni siquiera somos conscientes de que los seguimos utilizando (hasta que nos faltan).

De acuerdo con su definición y descripción actuales, el término recurso geológico se refiere a todos los elementos sólidos, líquidos o gaseosos, que se originan en la corteza terrestre (y en el manto) de la Tierra con concentraciones óptimas para poder ser extraídos y satisfacer las necesidades humanas. Atendiendo a su uso potencial, se acepta globalmente que los recursos geológicos se clasifican en tres grandes grupos.

  • recursos materiales, que se utilizan "en su forma física": rocas, minerales metálicos y no metálicos, gemas, etc.
  • recursos energéticos, que se utilizan para producir energía o necesidades adicionales: carbón, gas y petróleo, energía geotérmica, hidráulica - aguas superficiales, subterráneas, etc.
  • recursos espaciales (en el sentido de espacio físico), tales como el territorio, la geomorfología o el contexto ambiental.

Como se ha indicado previamente, la evolución conceptual del término "recurso" aún sigue viva. Aún más cuando ya no nos referimos solo a los recursos de la Tierra, sino a los recursos extraterrestres, especialmente los denominados Recursos del Espacio Cercano a la Tierra, un entorno que incluye la Luna, Marte y los asteroides. Este nuevo contexto, más allá de nuestro planeta, requiere una visión más amplia del concepto de recurso y adaptada a cada caso, no solo por las características e idiosincrasia de los nuevos escenarios geológicos, sino por las peculiaridades y limitaciones en las condiciones de trabajo y habitabilidad relacionadas con su exploración, extracción y utilización. Esta perspectiva de mayor calado por sus implicaciones conllevaría, por ejemplo, considerar también los Recursos Geológicos, Astronómicos y Astrobiológicos que podría proporcionar la Luna, Marte o los asteroides y que serían importantísimos desde el punto de vista científico.

Siendo rigurosos y no yendo a cuestiones que están más cerca de la ciencia ficción que de la ciencia y tecnología avanzadas, es muy relevante centrarnos en el concepto de ISRU: In situ Resource Utilization. Este concepto, relativo a los recursos y su utilización, ha ampliado la visión y el espectro del concepto clásico de recurso, desde una perspectiva exclusivamente terrestre a algo que, desde el futuro, nos retrotrae a un pasado más remoto. ISRU va más allá del simple requerimiento del día a día, incorporando una connotación básica y vital de habitabilidad y subsistencia. No se trata tanto de obtención de recursos para apoyar la sostenibilidad de la Tierra y de las futuras generaciones (algo que con el tiempo se conseguirá, probablemente más con los asteroides que con la Luna), sino de cubrir las necesidades básicas para sostener una pequeña base semipermanente o permanente, primero en la Luna y después en Marte.


Por ello, en lo relacionado con los recursos naturales del espacio (principalmente recursos geológicos), propongo que las clasificaciones anteriormente expuestas se imbriquen con otras que consideren varios aspectos, que también pueden interconectarse:

  • recursos de tipo científico, fundamentalmente geológico, astronómico y astrobiológico (análisis de material primitivo (rocas y minerales) en relación con la Tierra para comprender mejor nuestros orígenes; observación del universo sin la dificultad que supone nuestra atmósfera, detección y monitorización deobjetos cercanos a la Tierra que puedan ser potencialmente un peligro, experimentos utilizando microorganismos y organismos (bacterias, virus), etc;
  • recursos de habitabilidad (utilización del regolito para la extracción de oxígeno, construcción de infraestructuras (hábitats), cuevas lunares/marcianas (tubos de lava), caminos, carreteras, pistas de despegue y aterizaje), escudos anti-radiación y protección de pequeños impactos, cultivo de plantas y alimentos, etc;
  • recursos de interés económico (elementos y minerales de interés estratégico);
  • utilización de zonas en superficies asteroidales, lunares o planetarias como laboratorios naturales de prueba para la validación de modelos y el desarrollo y prueba de nuevas tecnologías de instrumentación y robótica de prospectiva (para las futuras misiones a Marte y más allá).
  • Y, seguramente, muchas otras posibilidades de uso como recursos que irán surgiendo con el progreso de la actividad de la humanidad hacia el espacio en todo su contexto y que requerirá marcos legales y éticos de funcionamiento.

Lo que sí resulta curioso es que el uso futuro de los recursos ISRU para la habitabilidad en el espacio nos conecta, de manera casi natural, con el uso primitivo que nuestros antepasados hicieron de los recursos en la Tierra. Una utilización directa que, a falta de otros medios, los convertía en fundamentales para la supervivencia y la habitabilidad. Pasado y futuro se conectan así en una extraña línea en la que, aparentemente al salir de la Tierra, nuestra casa, tuviéramos que empezar de nuevo,  como seres vivos que intentan salir adelante expandiéndose hacia entornos desconocidos.

 Foto: NASA

Jesús Martínez Frías
Jesús Martínez Frías

Experto en Meteoritos, Geología Planetaria y Astrobiología en el IGEO (CSIC-UCM) y Profesor Honorífico (Ingeniería Aeroespacial) de la UC3M. Presidente de la Red Española de Planetología y Astrobiología. Miembro de misiones NASA y ESA e instructor de astronautas ESA-PANGAEA en el Geoparque UNESCO de Lanzarote. Preside la IAGETH; ha sido profesor en varias universidades y ha publicado 11 libros y más de 300 artículos. Miembro del Consejo Asesor de la Fundación Gadea Ciencia. Académico de la Academia de Ciencias, Ingenierías y Humanidades de Lanzarote. Cuenta con 2 premios de NASA y 5 de la ESA.

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Si te gusta la naturaleza, el universo y la vida, aquí encontrarás información sobre planetología y astrobiología. Adéntrate en el sistema solar, la materia primigenia y los procesos geobiológicos relacionados con el origen de la Tierra y la vida, su evolución y búsqueda más allá de nuestro planeta.

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