Comida de los reyes Pedro el Ceremonioso, Eleonor de Sicilia y la infanta Elenonor de Aragón, con juglar. Retablo de los Santos Juanes, de Santa Coloma de Queralt, MNAC, ca. 1356. Sciència.

Arnau de Vilanova es sin duda uno de los personajes más atractivos de la historia medieval europea, tanto por sus propios méritos como por los rasgos que le ha conferido la posteridad. Fue uno de los médicos más destacados de su época por su obra, su docencia universitaria y su actividad profesional. También fue un teólogo controvertido, reprobado y perseguido por los teólogos profesionales, pero apreciado y seguido por las corrientes más reformistas dentro de la Iglesia. Algunos reyes y papas de la época se disputaban sus servicios médicos y le encomendaban misiones diplomáticas. Fue médico de los monarcas de la Corona de Aragón Pedro III, Alfonso II y Jaime II; también de su esposa, la reina Blanca, y de Federico de Sicilia. Además, prestó sus servicios ocasionalmente a Felipe IV de Francia, a los reyes de Nápoles Carlos II y Roberto I, y a los pontífices Bonifacio VIII, Benedicto XI y Clemente V. 

Jaime II presidiendo las Cortes de Barcelona, el Llibre Verd de Barcelona. <a href="https://ca.wikipedia.org/wiki/Jaume_el_Just#/media/Fitxer:Jaume_II.jpg" target="_blank">Wikipedia.</a>

Tras su muerte, una sentencia eclesiástica condenó algunas de sus tesis teológicas, que fueron quedando en el olvido. En cambio, su fama de médico no paró de crecer con el tiempo y su figura se vio envuelta de leyendas. Hoy en día, todavía pervive esta imagen legendaria de Arnau de Vilanova construida a partir de la deformación de su recuerdo y los numerosos escritos que se le atribuyeron falsamente. De hecho, demasiado a menudo se sigue reproduciendo la visión tradicional de Arnau como alquimista, astrólogo, médico empírico o introductor de la destilación del alcohol, a pesar de que la investigación de las últimas décadas ha desmentido todas estas atribuciones falsas y nos ha devuelto su personalidad histórica.

San Miguel vence al Anticristo. Jaume Huguet, retablo de Santa Maria del Pi de Barcelona, MNAC, 1455-1460. <a href="https://ca.wikipedia.org/wiki/Retaule_de_Sant_Miquel_(Huguet)#/media/Fitxer:JaumeHuguet-RetauleSantMiquel-6571.jpg" target="_blank">Wikipedia.</a>

Arnau de Vilanova nació hacia el 1240, pero el dónde ha sido objeto de discusión ya desde la Edad Media; Valencia, Catalunya, el Languedoc y la Provenza le han reclamado como hijo durante siglos. Actualmente no hay ninguna duda de que era originario de alguno de los reinos de la Corona de Aragón, dado que los testigos contemporáneos le dan el apelativo de «catalán». Arnau estuvo vinculado estrechamente a la ciudad de Valencia, en donde arraigó su familia poco después de la conquista de Jaime I. En esta diócesis recibió las órdenes menores, según demuestra que el papa Clemente V se refiriera a él como «clérigo de la diócesis de Valencia». En su inventario de bienes había referencias al privilegio papal para poder celebrar la eucaristía en un oratorio privado, y en su casa había una capilla con un altar, los diferentes objetos litúrgicos necesarios, además de una cruz de plata, regalo del papa, una Biblia en hebreo, los Evangelios y otros libros de carácter religioso. En definitiva, la religión fue una parte importante de la vida de Arnau, le dedicó una profunda atención y ello se vio claramente reflejado en su obra.

Puerta de la Almoina y cimborio de la catedral de Valencia (ss. XIII-XIV). <a href="https://ca.wikipedia.org/wiki/Catedral_de_Val%C3%A8ncia#/media/Fitxer:Almoina_cimbori.jpg" target="_blank">Wikipedia.</a>

Es probable que de los árabes que quedaban en el reino de Valencia, numerosos en su época, aprendiera su lengua, hecho que sería crucial en su carrera. A partir de 1260, estudió Medicina en Montpellier hasta obtener el título de magister. También aprovechó su estancia para cursar un semestre de Teología en el convento de los dominicos. En Montpellier conoció a su mujer, Agnès Blasi, con la que tendría una hija, Maria, que a la postre ingresaría en el convento de Santa María Magdalena de Valencia. Entre los años 1276 y 1281, Arnau de Vilanova vivió en Valencia, ciudad en la que tenía propiedades y donde parece que estaba bien arraigado. De hecho, mientras estuvo ausente tuvo que recurrir a diversos procuradores que gestionaron sus bienes y asuntos en la capital valenciana. Entre ellos estaba Bernat Desclapers, fundador del hospital de Santa María, más conocido por el d'En Clapers, seguramente por iniciativa del mismo Arnau.

El año 1281, el rey Pedro II lo nombró médico de la corte, tal vez gracias al obispo de Valencia, Jaspert de Botonac, a quien Arnau había dedicado una epístola contra la nigromancia. Así comenzó, pues, una nueva etapa en Barcelona que se prolongará hasta la muerte del rey en 1285. Durante este periodo estudió hebreo con Ramon Martí y tradujo obras de Galeno del árabe al latín. Es posible que su traducción del Canon de Avicena fuera de la misma época, mientras que el De medicinis simplicibus de Abū-s-Salt de Denia parece anterior. Muerto el rey, al que asistió en la enfermedad que le llevó a la tumba, siguió vinculado con el nuevo rey Alfonso como médico, pero volvió a Valencia entre 1285 y 1290.

Aproximadamente entre 1290 y 1300 Arnau fue profesor de Medicina en Montpellier, por aquel entonces la escuela médica más prestigiosa de la Europa latina. La principal aportación que hizo como autor y profesor fue salir al paso de los problemas que la ciencia médica no podía responder en su época. Esto lo hizo a partir de la exploración y el desarrollo de la medicina grecoarábiga, que cada vez fue más apreciada y asimilada en las facultades de Medicina europeas. Dicha disciplina se fundamentaba en las enseñanzas del médico griego Galeno, nacido en Pérgamo y que ejerció en Roma (129-210 / 216 d. C.). Galeno elaboró ​​una síntesis médica basada en la tradición hipocrática, en Aristóteles y otros autores, pero también en su experiencia investigadora y clínica. Su amplísima obra fue la base del galenismo, un movimiento iniciado en la antigüedad y que permaneció como corriente dominante de la medicina culta hasta el siglo XVII.

 

Facultad de Medicina de Montpellier, universidad fundada en 1220. <a href="https://en.wikipedia.org/wiki/File:Montpellier_Faculte_medecine.jpg" target="_blank">Wikipedia.</a>

Arnau enfatizó la necesidad de entender a Galeno no a través de los transmisores árabes, sino por las propias palabras del autor romano. Pretendía renovar el programa educativo de su universidad superando la influencia del Canon de Avicena, buscando directamente las aportaciones de Hipócrates y Galeno. La concepción arnaldiana de la medicina como una técnica basada en el sistema de las ciencias medievales la alejaba de una simple práctica empírica y al mismo tiempo preservaba la autonomía frente a la filosofía natural. Con todo, se convirtió así en el instigador de la renovación del programa de estudios médicos de Montpellier. Este galenismo renovado («Nuevo Galeno») fue reconocido y oficializado por el nuevo currículo aprobado por Clemente V, con el consejo de Arnau de Vilanova, en el año 1309. Sin duda, el paso de nuestro médico por Montpellier dejó una profunda huella, que se puede rastrear al menos hasta el siglo XV.

Comida de los reyes Pedro el Ceremonioso, Eleonor de Sicilia y la infanta Elenonor de Aragón, con juglar. Retablo de los Santos Juanes, de Santa Coloma de Queralt, MNAC, ca. 1356. <em><a href="https://sciencia.cat/temes/el-regiment-de-sanitat-al-rei-darago-darnau-de-vilanova" target="_blank">Sciència.</a></em>

Arnau de Vilanova fue, entre muchas obras, autor de un popular tratado, el Regimen Sanitatis ad regem Aragonum, escrito para Jaime II entre 1305 y 1308, y que sería traducido al catalán hacia 1310 por el cirujano Berenguer Sarriera. Los textos que permitían mantener la salud y afrontar la enfermedad gozaron de gran popularidad entre el público burgués y noble, en su mayoría no médico, que vieron en ellos un instrumento útil para gobernar sus vidas. En los 13 capítulos del Regiment, el lector podía obtener información sobre cómo manejar las llamadas «cosas no naturales» (aire-ambiente, ejercicio y descanso, baño, comida y bebida, el sueño y la vigilia, las superfluidades y el coito, y los accidentes del alma) para alcanzar un equilibrio que mantuviera la salud. La continua traducción de este texto a diferentes lenguas romances se explica por la demanda social de este género. El tratado también gozó de popularidad entre los judíos, y fue traducido al hebreo. En definitiva, esta difusión muestra la importancia de la penetración de los conocimientos médicos en una sociedad cada vez más preocupada por cómo solucionar sus problemas de salud, obtenidos a través de la adquisición de libros de dimensiones y factura humilde, para uso cotidiano más que para el deleite de los códices iluminados.

Los últimos años (1305-1311) de la vida de Arnau son bastante ajetreados, con viajes constantes. Se desplazará a Barcelona, Aviñón, Sicilia, Nápoles o Almería. Todavía tuvo tiempo para atender a pacientes como los reyes de la Corona de Aragón, el papa Clemente V o el rey Carlos de Nápoles y para dedicarse a escribir obras médicas. Murió a comienzos de septiembre de 1311 durante el transcurso de un viaje marítimo, cerca de la costa de Génova. Por entonces era un médico muy reconocido y con un patrimonio nutrido por las innumerables donaciones recibidas de los ilustres personajes a los que había servido a lo largo de su vida. Pero sobre todo había dejado una inmensa y prolífica obra consistente en unos treinta tratados de medicina y unos sesenta de espiritualidad y teología.

 

Carmel Ferragud

IILP-UV

Para resumir

En esta sesión del curso online Una introducción a la Historia de la Ciencia, la Tecnología y la Medicina de la Universitat de València podrás encontrar una síntesis de los principales aspectos abordados en esta entrada. 

 


Para ampliar

Podrás encontrar una relación de lecturas recomendadas, estudios, fuentes documentales y recursos de interés en este enlace.

Sabersaccio
Sabersaccio

El equipo de redacción de Saberes en acción (@sabersaccio) está integrado por personal investigador y profesorado del Instituto Interuniversitario López Piñero de Estudios Históricos y Sociales sobre Ciencia, Tecnología, Medicina y Medioambiente (IILP) perteneciente a las Universidades de Alicante (UA), Miguel Hernández (UMH), Jaume I (UJI) y Valencia (UV), así como por reconocidos especialistas de diversas instituciones académicas.

Sobre este blog

Saberes en acción ofrece un nuevo recorrido por la historia de la ciencia, la tecnología y la medicina, basado en las perspectivas ofrecidas por las últimas investigaciones en este terreno. Se presentan relatos alternativos, a menudo sorprendentes, a través de nuevos personajes, espacios y objetos. Las personas que nos acompañen en este viaje en el tiempo podrán poner en cuestión muchas imágenes difundidas acerca de la ciencia y su historia. Veremos, por ejemplo, que hubo muchos avances en las pretendidas «edades oscuras», que la «revolución científica» es un bulo al servicio de discursos eurocéntricos, y que la ciencia es una empresa colectiva en la que han participado numerosas personas, muchas de ellas invisibles en los relatos tradicionales. Se podrá conocer mejor las cambiantes relaciones entre la ciencia, la tecnología y la medicina con las diversas sociedades y culturas, así como las interacciones entre todos sus ingredientes. Todas las entradas ofrecen una bibliografía adicional para las personas que quieran seguir ampliando su curiosidad en el tema.

Ver todos los artículos