El interés por la justicia ambiental ha aumentado en los últimos años. Se trata de un área en el que las pruebas científicas desempeñan un gran papel. Un ciclo de cine y seminarios abordó estos temas en el Instituto de Historia de la Medicina y de la Ciencia de la Universidad de Valencia durante el pasado mes de noviembre. Se revisaron diversas catástrofes famosas en las décadas de 1960 y 1980: las bombas atómicas caídas en Palomares en 1966, el vertido de petrolero Torrey Canyon en el sur de Inglaterra en 1967 y el escape de gas tóxico sucedido en la India en 1984. Todos estos sucesos estuvieron marcados por una discutible respuesta de los gobiernos y las justicias de diversos países. El accidente de aviación sucedido en Palomares (Almería) supuso la caída de varias bombas atómicas en una zona poblada. Solamente una parte se recuperaron. John Howard, que ha publicado recientemente un libro de fotografías "White sepulchres" sobre esta cuestión, lo considera el "mayor desastre de armas nucleares de la historia".

 

El desconocimiento de este suceso se debe a la mezcla del secreto militar con las políticas de la guerra fría y la censura de la dictadura franquista. Todo ello permitió transformar el famoso baño de Manuel Fraga con el embajador norteamericano, Angier Duke, en un icono esperpéntico de la propaganda frente a los riesgos tóxicos. El profesor Howard, que ha estudiado a fondo la nueva documentación desclasificada, señaló en su conferencia las dificultades para acceder a los informes médicos y recordó las limitadas reparaciones a las víctimas. También apuntó los múltiples aspectos que todavía quedan sin investigar, tal y como ha puesto en evidencia el reciente encuentro entre ministros de exteriores alrededor del cincuentenario de la catástrofe.

Dos de las bombas rescatadas de Palomares, hoy en el museo del ejército de EE.UU. en Albuquerque, Nuevo México

Las limitaciones de la reparación a las víctimas son todavía más escandalosas en el caso del escape tóxico de Bhopal en la India por parte de una industria química norteamericana. Se produjeron centenares de muertes en los días posteriores al escape ocurrido el 3 de diciembre de 1984. Miles de personas más fueron afectadas posteriormente, además de las terribles consecuencias medioambientales a largo plazo. Sheila Jasanoff, una de las principales investigadoras de temas relacionados con ciencia y ley, ha escrito varios trabajos señalando las "asimetrías de saber y poder" entre responsables y víctimas. Siguiendo sus pasos, Bridget Hanna ha elaborado recientemente una tesis doctoral sobre el tema basada en decenas de entrevistas que presentó en su conferencia de Valencia. Apuntó los desafortunados errores burocráticos que condujeron a confusiones, fraudes y desconfianza generalizada en la justicia. Los juicios civiles y criminales celebrados en Estados Unidos y en la India no permitieron reparar mínimamente los daños causados. Como en otras ocasiones, la carga de la prueba se dejó en manos de las víctimas, precisamente en un tema en el que existía poca investigación en la época. Los estudios epidemiológicos realizados por el Indian Council of Medical Research quedaron inacabados y ni siquiera se llegaron a publicar. Ni las industrias ni los gobiernos (en este caso, como en muchos otros, el responsable subsidiario) tienen interés en realizar la necesaria y costosa investigación en estos temas, por lo que las pruebas sobre los efectos tóxicos pueden estar rodeadas de muchas incertidumbres, las cuales pueden ser aprovechadas por los equipos de abogados bien pagados por las grandes corporaciones. ¿Qué pueden hacer las víctimas frente a tan abismal desequilibro de capital económico y cultural?

Fotograma de la película

El estudio de Timothy Cooper ofreció algunas respuestas a esta pregunta. Estuvo centrado en uno de los desastres ambientales más famosos ocurridos en Inglaterra: el hundimiento del petrolero Torrey Canyon en 1967.

El naufragio del Torrey Canyon en 1967 

El caso comparte muchas características de otros similares como el Exxon Valdez en el golfo de Alaska en 1989 o el Prestige en las costas gallegas en 2002. Las mareas negras produjeron un desastre medioambiental que afectó a las actividades económicas de las zonas. Los accidentes fueron seguidos por actuaciones gubernamentales muy discutible por los tiempos de reacción o las medidas adoptadas (en el caso del Torrey Canyon empeoraron notablemente la situación). Y en los tres casos también se produjo una reacción importante que sirvió de base para la consolidación de movimientos de protesta de largo alcance. Cooper ha reconstruido muchos matices de este proceso a través de entrevista a los habitantes de las zonas afectadas. Una de las dificultades para obtener justicia son las diferentes legislaciones implicadas y la falta de acuerdos internacionales sólidos en la gestión del transporte de materiales contaminantes. Las penas suelen recaer en los trabajadores de los barcos, a los que se trata de asignar toda la responsabilidad del accidente, con el fin de exonerar a gobiernos y corporaciones.

Cartel anunciador de Into Eternity: A Film for the Future (2010)
Otra de las dificultades para la justicia ambiental reside precisamente en la distancia entre contaminadores y afectados. Esta distancia no es solamente espacial sino también temporal porque algunos efectos solamente tienen lugar a largo plazo. Los efectos de la contaminación actual afectarán a las futuras generaciones, no tanto a la nuestra. El ejemplo más característico es el cambio climático producido por las emisiones de gases de efecto invernadero. Otro ejemplo son los residuos producidos por el uso actual de la energía nuclear, algunos de los cuales permanecerán activos durante miles de años. La solución más común actual consigue en enterrarlos en depósitos bajo tierra. Este es el tema principal del excelente documental Into Eternity de Michael Madsen. Está centrado en el diseño y construcción del depósito nuclear de Onkalo en Finlandia. Los participantes en el documental (médicos, ingenieros, trabajadores, etc.) dirigen sus reflexiones a los habitantes de un futuro remoto, dentro de varios miles de años, cuando el depósito todavía continúe albergando residuos peligrosos. Uno de los problemas graves es la señalización. ¿Qué tipo de lenguaje se debe utilizar para informar del peligro a una civilización de dentro de 50.000 mil años? (el tiempo de vida media de muchos residuos nucleares es todavía mayor).

 

 

Un grupo de trabajadores entran en el Yucca Mountain Nuclear Waste Repository, USA.

 

 El asunto ha sido tratado por otro documental reciente, realizado por Peter Galison, un famoso historiador de la ciencia en Harvard. Su documental Containment (2015) compara los proyectos realizados en Estados Unidos y en Japón para albergar las toneladas de desechos nucleares de larga duración que se producen anualmente. No resulta tranquilizador que uno de estos depósitos haya tenido ya algún incidente. ¿Cómo mantener la esperanza en su estabilidad durante miles de años? ¿Qué tipo de justicia podrán reclamar las víctimas del futuro a los responsables de la contaminación del presente? No parece que sea posible explicar, con lenguaje alguno, estas injusticias que también se dan entre sociedades del presente: la polución de los países más ricos afecta más a los países más pobres, donde también se trasladan las industrias más contaminantes para aprovechar legislaciones menos restrictiva y mano de obra más barata. Se trata de un panorama poco alentador que exige medidas urgentes en el terreno de las relaciones entre ciencia, tóxicos y justicia.

 

Artículos relacionados

José Ramón Bertomeu Sánchez
José Ramón Bertomeu Sánchez

Director del Instituto Interuniversitario López Piñero y profesor de historia de la ciencia en la Universidad de Valencia. Ha realizado numerosas publicaciones en torno a las relaciones entre ciencia y ley a través de la historia. 

Sobre este blog

Recorridos por las fronteras entre la ciencia y la ley a través de casos judiciales relacionados con venenos, infanticidios, patentes, adulteraciones, identificaciones, hipnotismo, manchas de sangre, etc.

Ver todos los artículos (21)