Aniversario de la Sociedad Europea de Física

21/11/2018 0 comentarios
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La Sociedad Europea de Física, la EPS (European Physical Society), cumple cincuenta años de existencia.

El año 1968 está siendo recordado por muchos acontecimientos. El mayo del 68 francés que tanto impactó en los años siguientes; la primavera de Praga en que el ejército del Pacto de Varsovia entró en Checoslovaquia acabando con una esperanza de hacer evolucionar el comunismo desde dentro; la masacre de estudiantes en la Plaza de las Tres Culturas mexicana. Y, más cerca, los disturbios universitarios en España, especialmente con cierre de facultades en la Universidad (aún no Complutense) de Madrid y la creación de nuevas universidades en España después de un largo intervalo desde que en 1914 se creara la última, la Universidad de Murcia: la Universidad Autónoma de Barcelona, la Autónoma de Madrid y la Universidad del País Vasco.

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Pero el año 1968 fue también el año en que un conjunto de físicos decidió que era la hora de crear una sociedad científica de ámbito europeo, más allá de las sociedades nacionales y más en consonancia con la American Physical Society, creada en 1899, con más de 50,000 miembros y editora de grandes revistas como Physical Review, Reviews of Modern Physics y Physical Review Letters.

La decisión tuvo un nombre propio, el de Gilberto Bernardini, y el lugar de nacimiento fue el Laboratorio Europeo de Física de Partículas, el CERN. No es de extrañar que una nueva sociedad que pretendía acoger a los físicos de toda Europa naciera del CERN, el laboratorio creado en 1954 al mismo tiempo que se establecía la Comunidad Europea del Carbón y del Acero y el Tratado de Roma, gérmenes de la Unión Europea y en el que iban a colaborar los países pocos años después del final de la segunda guerra mundial.

Es de destacar que el nacimiento de la sociedad el 26 de septiembre de 1968, con miembros de Checoslovaquia y de la URSS, tuvo lugar poco después de la mencionada invasión de Checoslovaquia, de manera que una vez más se demostraba la capacidad de la ciencia de establecer puentes de colaboración por encima de conflictos políticos. Lo mismo que se demostró con el nacimiento del CERN y que más recientemente se ha demostrado con la puesta en marcha de la fuente de luz de sincrotrón SESAME, sita en Jordania, en la que participan Bahréin, Chipre, Egipto, Pakistán, la Autoridad Palestina y Turquía junto con Israel. Brasil, Canadá, China, la Unión Europea, Francia, Alemania, Grecia, Italia, Japón, Kuwait, Portugal, Rusia, España, Suiza, Suecia, el Reino Unido y los Estados Unidos actúan como observadores.

Durante muchos años la EPS operó en paralelo con las llamadas sociedades nacionales. En el caso de España, con la Real Sociedad Española de Física, escisión de la anterior Real Sociedad Española de Física y Química, fundada el año 1903 y que en 1980 se separó en dos sociedades, la de Física y la de Química. La escisión alcanzó también a la publicación de la Sociedad, los Anales, dando lugar a los Anales de Física y a los de Química. Al cabo de unos años los Anales de Física desaparecieron al ser absorbidos por las nuevas revistas europeas creadas desde la EPS.

Durante muchos años, los miembros fundadores que además éramos miembros de una sociedad nacional teníamos una doble adscripción, hasta que se estableció la figura de las sociedades miembro, de manera que los socios de las más de cuarenta sociedades nacionales accedían por una moderada cuota adicional a la categoría de miembros de la EPS.

Además de crear algunas revistas científicas, en algunos casos como suma de revistas de ámbito estatal, el contacto con los miembros se hace mediante el boletín Europhysics News con un tiraje de unos 25,000 ejemplares y muchos más lectores. La Sociedad ha ido amparando muchas reuniones científicas, conferencias y premios.
Otra actividad de la EPS es distinguir determinadas localizaciones como lugares históricos. Se trata de laboratorios, edificios, instituciones, universidades o ciudades asociados con alguna importante contribución a la física. El primer lugar histórico que se reconoció en España fue el Observatorio Fabra de la Real Academia de Ciencias y Artes de Barcelona. Creado en 1904 y situado en la falda del Tibidabo, el Observatorio Fabra ha realizado un conjunto de descubrimientos en los campos de la astronomía, la meteorología y la sismología que le hicieron merecedor de esta distinción.