Descifrando la señalización de los camiones de mercancías peligrosas

20/09/2015 3 comentarios
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El transporte de mercancías peligrosas por carretera es una actividad altamente regulada. En el artículo se dan algunas bases para desentrañar los principales códigos de esta actividad, y saber a qué peligro estamos siguiendo con nuestro automóvil. 

Muchos productos químicos son peligrosos, y es porque queremos que lo sean. Queremos que quemen en el interior de los motores de los vehículos. Queremos que desatasquen las cañerías de las casas. Queremos que eliminen las plagas de los cultivos. Queremos tener gas butano en casa. Queremos que eliminen el óxido de las instalaciones metálicas. Queremos que desinfecten nuestras heridas. Todo ello requiere combustibles, ácidos y bases, oxidantes o disolventes, entre otros productos. Hay otros procedimientos para conseguir algunos de los objetivos citados, en algunos casos, pero en otros muchos no, y por lo tanto, habrá que fabricar y transportar sustancias peligrosas por muchos años.

Parte posterior de una cisterna de mercancía peligrosa

Por las carreteras encontramos con frecuencia camiones de transporte de mercancías peligrosas. Su parte posterior suele ser del estilo de la figura, llena de signos y etiquetas. Corresponden a los siguientes conceptos:

1 Datos del transportista
2 Velocidad a la que puede ir por diferentes vías
3 Número de peligro
4 Número ONU
5 Etiqueta especial de peligro (líquido caliente)
6 Etiqueta de peligro
7 Placa V6 del Código de Circulación acerca de que el vehículo tiene más de 12 m de longitud.

Los conceptos 1, 2 y 7 son muy claros. Hablaremos del resto.

¿Qué mercancías peligrosas se pueden transportar? Casi todas, siempre que se satisfagan determinadas condiciones que la normativa prevé. Hay diferentes legislaciones para transporte por carretera (ADR), por ferrocarril (RID), por buque (IMDG) y por vía aérea (OACI), Nos centraremos aquí solo en el ADR. El resto de las legislaciones son parecidas en sus términos generales.

ADR proviene de European Agreement concerning the International Carriage of Dangerous Goods by Road. Es una legislación europea vigente en España desde 1972. Va cambiando con el tiempo, a medida que aparecen sustancias nuevas y a medida que se tiene más experiencia en su aplicación [+]. Es un texto sumamente prolijo (más de mil páginas en su última versión), y de interpretación a veces ambigua, porque hay tantas sustancias que es difícil preverlo todo. La última edición global es de 2013, con modificaciones de 2015 [+]

Hay tres elementos principales para informar de las características de la mercancía transportada: su número ONU, su número de peligro y la etiqueta de peligro. Los vehículos deben llevarlos visibles, en las partes delantera y trasera, tanto si la cisterna va llena como vacía sin limpiar. Si está totalmente limpia no precisa etiquetado.

Cada mercancía peligrosa tiene un número, igual para todo el mundo, que se denomina número ONU o UN. Una misma sustancia química puede tener distintos números ONU si se presenta en distintas formas físicas (gas licuado o gas a presión, por ejemplo) o en concentraciones distintas que hagan que los riesgos de su transporte varíen (ácido sulfúrico concentrado o diluido, por ejemplo). Hay muchos números que no corresponden a sustancias definidas químicamente sino a conjuntos de sustancias con características similares.

Los números ONU van desde el 0004 al 3526, con varios números sin correspondencia aún. Hay aproximadamente 2800 mercancías numeradas, que cubren un amplísimo espectro de sustancias: explosivas, radiactivas, inflamables, a presión, infecciosas, tóxicas, microorganismos...

A cada número ONU le corresponde un número de peligro de dos o tres cifras.

Cada tipo de peligro tiene un número asignado. Los peligros que se consideran son los siguientes:

1 Material explosivo
2 Emanación de gases
3 Inflamabilidad de líquidos y gases
4 Inflamabilidad de sólidos
5 Comburentes, que favorecen el incendio
6 Toxicidad o peligro de infección
7 Radiactividad
8 Corrosividad
9 Peligro de reacción violenta espontánea

Cuando una sustancia presenta un peligro caracterizado con una sola cifra, se complementa con un 0. Así, 30 corresponde a un líquido inflamable. Si hay dos peligros tiene dos cifras distintas. Así, 23 corresponde a un gas inflamable. Una cifra con dos números iguales indica un peligro intensificado: 33 es un líquido muy inflamable. Puede haber hasta 3 cifras: 263 sería un gas tóxico e inflamable.

Hay algunas combinaciones especiales de cifras. Por ejemplo 22 indica un gas licuado y refrigerado. 99 indica una sustancia peligrosa transportada en caliente. Si delante del número hay una letra X indica que la sustancia reacciona violentamente con el agua.

Algunos números ONU comunes que vemos por las carreteras e incluso por las calles de nuestras poblaciones son:

gas butano 1011, 1075 o 1965. Peligro: 23
gasolina 1203. Peligro: 33
gasóleo 1202. Peligro: 30
ácido sulfúrico concentrado 1830. Peligro: 80
oxígeno líquido refrigerado 1973. Peligro: 22

La ambigüedad de la clasificación se observa claramente en los camiones que transportan butano, que pueden mostrar tres números ONU indistintamente: el 1011 del butano, el 1075 de los gases licuados de petróleo, o el 1965 de las mezclas de hidrocarburos gaseosos licuados. He visto más habitualmente este último número: de hecho, el gas butano doméstico no es nunca butano puro, sino mezclas butano-propano de composición algo variable según el destino y la estación del año, típicamente con un 80 % de butano más o menos.

Etiquetas de peligro

Cada uno de los peligros principales se caracteriza con una etiqueta de peligro, de la que hay muchos tipos, como se puede ver en la figura adjunta. Algunas son habituales, y en cambio otras mucho menos comunes.

El camión de la figura superior tenía número de peligro 99. Se trataba, pues, de una sustancia transportada en caliente, cosa que la etiqueta de peligro 5 nos confirma. El número ONU es el 3257, que indica un líquido a temperatura elevada. No presenta otros peligros destacados, como la etiqueta 6 de la foto nos informa. Probablemente se tratara de betún asfáltico para pavimentación.

Toda esta información, que quizás intranquilice un poco, está diseñada precisamente para tranquilizar a la población y dar información a los bomberos y protección civil si hay un accidente: cada número ONU tiene una ficha editada con todas las actuaciones que se tienen que tomar, tanto por parte del conductor del vehículo como por parte de los bomberos y la población. Estas fichas son continuamente revisadas y adaptadas a los nuevos conocimientos.

La formación de los conductores es quizás el eslabón más débil del sistema. Todos han recibido una formación específica y tienen que conocer qué transportan y qué hacer en caso de una eventualidad, pero en algunos casos nos enteramos de conductores que han dado demasiado alto en los controles de alcoholemia, o con comportamientos peligrosos en la conducción. La tecnología puede fallar, pero en demasiadas ocasiones el factor humano está en la base de los accidentes. Desgraciadamente.

Lector, si quieres presumir de informado, apréndete los números de peligro y recítalos en cada ocasión en que adelantes a un camión de mercancías peligrosas. Hasta que veas que tus interlocutores no te prestan ya atención...