<em>Figura 2. El mapa general del Reino Periódico</em>

El Reino Periódico es aproximadamente rectangular. Tiene un promontorio o cabo prominente al nordeste, otro menos prominente al noroeste, una zona aproximadamente rectangular al oeste, otra más ancha al este, y entre ellas un istmo bastante ancho. Al sur hay una gran isla rectangular, y al norte una pequeña isla. En total se pueden distinguir —hoy— 118 regiones diferentes , de características muy variadas, a pesar de que muchas regiones tienen similitudes con sus vecinas. Hay solo dos lagos, muy diferentes entre ellos. Es un reino pero sin rey.

La analogía entre la tabla periódica de los elementos y un reino terrestre formado por muchas regiones diferentes es del profesor de Oxford Peter W. Atkins, muy conocido por sus libros de texto de química general y de química física. La idea está desarrollada en un libro que ya tiene unos cuántos años —es de 1995—, The periodic kingdom, de la colección Science Masters de la editorial Basic Books, del grupo Perseus Books. Cuando Atkins escribió el libro había solo 109 regiones. Vi la citación de este libro, que no conocía, en el de Scerri de 2007. El libro de Atkins pretende ser un libro de introducción-divulgación de la química, en la línea de su autor.

El libro tiene tres partes: Geografía. Historia, y Gobierno e Instituciones. En la primera parte habla del terreno, de los productos de las regiones, y de geografia física. El terreno es la descripción física de la tabla periódica, en la línea analógica indicada en el primer párrafo (Figura 2). Los productos son las sustancias elementales, como pueden ser los metales o el azufre. Cuesta un poco mantener la analogía, porque en las regiones que son gaseosas, como la del oxígeno, no acaba de verse claro si es una región donde hay gas, o si toda ella está hecha de gas. Y en cuanto a geografía física, presenta para cada casilla su "altura" representada por su masa atómica (figura 3). Así, el reino es más bajo al norte y al este, mientras que tiene más altura al sur y al oeste. Naturalmente, hay otras propiedades que se podrían representar también "orográficamente" y darían una perspectiva del terreno muy diferente. El autor no quiere ubicar la región del hidrógeno ni en el grupo 1 ni en el 17, y lo deja como isla por el norte del reino.

La segunda parte del libro tiene cuatro capítulos. El primero describe la historia del descubrimiento de las regiones-elementos, bien explicado pero muy clásico. El segundo, el nombre de las diferentes regiones-elementos, también clásico. El tercer capítulo tiene por nombre "El origen del terreno", y aquí se ve claramente la limitación de la analogía empleada. En efecto, el origen de los elementos hay que buscarlo en las estrellas, como es bien sabido, pero no hay manera lógica de hacer llegar masas de elementos desde las estrellas a un punto de la Tierra; porque -no lo dice explícitamente en ninguna parte- el Reino Periódico se encuentra en algún rincón del planeta Tierra... Finalmente, el último capítulo de esta parte va dedicado a los cartógrafos, es decir, a los que han encontrado regularidades entre las diferentes regiones y han sabido hacer los mapas. Aquí se manifiesta otra de las limitaciones de la analogía: hay muchos diseños de tablas periódicas, pero Atkins parece que solo nos describe la tabla corta actual. Del texto parecería que los cartógrafos no solo harían mapas, sino que ordenarían también las regiones...

La tercera parte del libro tiene también cuatro capítulos. El primero se dedica a las leyes internas del reino, es decir, un capítulo de química donde se explica de forma sencilla la estructura del núcleo. Pero el segundo capítulo va de las leyes del exterior, y se refiere a la estructura electrónica de cada átomo. Llega hasta explicar cualitativamente los orbitales atómicos s, p, d y f, sus formas y sus propiedades, con el principio de exclusión de Pauli. No creo que uno que no sepa de qué va entienda nada de este capítulo. El tercer capítulo es el de la administración regional, que quiere decir la estructura de la tabla periódica una vez el lector sabe qué son los orbitales. explica los bloques s, p, d y f, y la progresión de las propiedades a lo largo de grupos y periodos. Finalmente, el cuarto capítulo va de alianzas. Es decir, qué formas de relacionarse tienen los diferentes elementos entre ellos. O sea, enlaces iónicos y enlaces covalentes.

El libro es simpático, especialmente en la idea inicial. Pasa progresivamente de un plano (el reino) a otro (las estrellas) y un tercero (el microcosmo), pero no intenta compatibilizarlos, porque es, naturalmente, imposible. Esta idea de diferentes planos de observación viene plasmada en la portada del libro, donde una ventana nos muestra otra ventana, y dentro otra aún que nos muestra el cielo.

Quizás el lector recuerde una película de Bigas Luna donde mostraba diferentes planos de la realidad: la película se llama Angustia, que era de suspense bastante gore, pero de montaje magistral, donde unos espectadores ven una película de crímenes, y mientras tanto alguien comete un crimen en la sala de cine; pero todo es también una película de cine que otros espectadores están viendo y donde también hay crímenes en esta sala. Y esto es, en cierto modo, la observación científica. Hablé de todo esto aquí: [+]  (entrada del blog en catalán)

El libro que estamos comentando ha sido criticado por Scerri (1999) básicamente en cuanto a las explicaciones de Atkins de la mecánica cuántica, del principio de construcción o aufbau, y de la poca consistencia de la explicación del principio de exclusión de Pauli. Es el problema que tiene querer abarcar mucha materia de forma divulgativa: no se puede explicar todo, hay que simplificarlo, y entonces los expertos pueden criticar el poco nivel de la obra. La cuestión es si Atkins sabe los temas pero los simplifica, o solo se los sabe de forma simplificada... Me encontré con este problema cuando me encargué de la traducción de su libro de Química general (1989). Fui incluyendo notas a pie de página para completar lo que eran carencias de redacción, o para corregir algún error o inexactitud, que es algo más grave. Dejémoslo aquí.

BIBLIOGRAFÍA

Atkins, Peter; Jones, Loretta (1989) Chemistry: molecules, matter and change. W.H.Freeman, New York. Traducido (1998 3ª edición) Ediciones Omega, Barcelona

Atkins, Peter (1995) The Periodic Kingdom. Basic Books, Nueva York. Puede encontrarse en el CRAI-biblioteca de Física y Química de la UB.

Scerri, Eric R. (1999) A Critic of Atkins'Periodic Kingdom and Some Writings on Electronic Structure. Foundations of Chemistry 1, 287-296.

Scerri, Eric R. (2007) The Periodic Table. Its Story and Its Signifiance. Oxford University Press.

<em>Figura 3. Vista del reino desde el nordeste. El elemento más cercano es el helio. La altura de cada territorio es proporcional al peso atómico.</em>

Claudi Mans Teixidó
Claudi Mans Teixidó

Catedrático emérito de Ingeniería Química por la Universidad de Barcelona. Autor de los libros de divulgación científica: La truita cremada (2005, Ed. Col·legi de Químics de Catalunya, catalán) y Tortilla quemada (2005, Ed. Col·legi de Químics de Catalunya). Els secrets de les etiquetes (2007, Ed. Mina, catalán) y Los secretos de las etiquetas (2007, Ed. Ariel). La vaca esfèrica (2008, Rubes editorial, catalán). Sferificaciones y macarrones (2010, Ed. Ariel), La química de cada dia (2016, Publicacions de la Universitat de Barcelona, catalán) y La Química en la cocina: una inmersión rápida (2018, Tibidabo Ediciones).

Director científico del Comité Español de la Detergencia, Tensioactivos y Afines (CED). Vocal de la junta de la Associació Catalana de Ciències de l'Alimentació (ACCA) y del Colegio-Agrupación de Químicos de Catalunya.

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