Elemensus es un juego de sobremesa, consistente en construir palabras con fichas en que cada una tiene el símbolo de un elemento químico por delante, de colores variados, y una letra por detrás, de color gris. Es un tipo de Scrabble con fichas de dos caras. Cada ficha de elemento genuino tiene el valor de su número atómico, y cada ficha gris resta un valor determinado, hasta 8 puntos. Cada jugador tiene once fichas, que va renovando con el tiempo. Gana el que acaba con más puntos en total.

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Hay un total de 162 fichas, con todos los elementos de la Tabla periódica con los nombres de 2012: no figuran todavía el Fl (114) ni el Lv (116). Algunos elementos que ayudan a la formación de palabras están repetidos. Por ejemplo, hay 9 Y, y 8 O. El autor es muy consciente de que algunos símbolos de elementos son muy difíciles de que formen palabras (Hf, Bh, Hg). Pero pone todos los símbolos, incluidos los provisionales de 3 letras, porque en su cara posterior hay letras de fácil uso. El juego ha sido pensado en inglés, pero no hay nada que impida jugar en otro idioma, o en varios idiomas a la vez. Alguna combinación inusual de letras en un idioma quizá puede tener sentido en otro. El origen inglés se nota porque hay 3 Th...

En cuanto a la cara posterior de las fichas, hay 159 letras y tres signos de asterisco que son comodines. Hay 20 E, 16 A, 16 I... y 3 W, por su origen inglés. Algunas coinciden con símbolos químicos, como C, B, Y, W.

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El juego fue ideado el 2012 por Tony Davis, de la empresa Imposible Things Ltd, de Gran Bretaña. Lo complementa un Periodic Table Dictionary, con unas 6000 palabras que se pueden escribir con los símbolos de los elementos (sólo en inglés). El autor tiene una cierta voluntad pedagógica. Por ejemplo, los colores de las fichas están relacionados con la naturaleza del elemento (gases nobles, lantánidos, etc). Y el tablero es una foto de la nebulosa de Orión.

Los nombres de las letras grises son variados y no relacionados con química, con tendencia a nombres acabados con -ium o -um, como los elementos.: Aquarium, Geranium, Duodenum, Solarium, Quantum, Oceanarium, Ultimatum y otros como Utopía, Valentine... Intestine o Higgs boson. Se ha colado por allá un dilithium, nombre de un metal ficticio de la serie Star Trek (símbolo Dl), pero hay un dilitio realmente existente, la molécula Li2 presente en un 1% de los vapores del metal litio.

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Elemensus fitxes grises.jpgYo no sé si estos juegos sirven para ayudar a aprender química, como muchos profesores sueñan. Familiarizan con los símbolos de los elementos, sin duda, pero no he creído nunca que hubiera que aprenderse los símbolos y los nombres de los elementos en el bachillerato. Y mucho menos las valencias, este concepto tan anticuado y que se sigue explicando. Ni aquellas reglas de nomenclatura que, cuando se aplican, muestran que hay más compuestos con nombres excepcionales que con nombres regulares.

Sigo creyendo que la única manera de aprender química es relacionándola con el entorno, intentando que la ciencia nos explique el comportamiento y las propiedades de las materias que nos rodean. Pero pienso que empezar por los elementos es demasiado abstracto, y más teniendo en cuenta que muchos elementos no tienen existencia cotidiana habitual. La justificación de esta contundente afirmación puede encontrarse aquí: [+].

Dicho todo lo cual, el juego puede ser un complemento a las clases de química, por qué no, como las sopas de letras químicas.

He comprado el juego vía Amazon USA y me ha costado $44, aparte de los gastos de envío.

Como indica la tapa del juego, ¿por qué no jugar periódicamente con él?

Claudi Mans Teixidó
Claudi Mans Teixidó

Catedrático emérito de Ingeniería Química por la Universidad de Barcelona. Autor de los libros de divulgación científica: La truita cremada (2005, Ed. Col·legi de Químics de Catalunya, catalán) y Tortilla quemada (2005, Ed. Col·legi de Químics de Catalunya). Els secrets de les etiquetes (2007, Ed. Mina, catalán) y Los secretos de las etiquetas (2007, Ed. Ariel). La vaca esfèrica (2008, Rubes editorial, catalán). Sferificaciones y macarrones (2010, Ed. Ariel), La química de cada dia (2016, Publicacions de la Universitat de Barcelona, catalán) y La Química en la cocina: una inmersión rápida (2018, Tibidabo Ediciones).

Director científico del Comité Español de la Detergencia, Tensioactivos y Afines (CED). Vocal de la junta de la Associació Catalana de Ciències de l'Alimentació (ACCA) y del Colegio-Agrupación de Químicos de Catalunya.

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Sobre este blog

La naturaleza del ser humano es su artificialidad: la voluntad de adaptar el medio a sus necesidades. De ahí la tecnología y las ciencias aplicadas. Hablaremos de eso, especialmente de nuestra vida cotidiana. Y también de arte científico, de lenguaje científico-cotidiano... Nos lo pasaremos bien.

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