Los productos convencionales son denominados alopáticos por parte de la medicina homeopática, en un intento de simetría con los productos homeopáticos: en efecto, los medicamentos homeopáticos siguen la ley de que lo similar cura lo similar, y los medicamentos alopáticos son los de la medicina convencional, que pretenden curar opiniéndose a aquello que caracteriza la enfermedad. Esa es la definición de Hahnemann en 1841.

Desde hace bastante tiempo, el término homeopático, como los términos natural, equilibrado, completo, ecológico o de proximidad son valorados socialmente de forma positiva. Ninguno de estos términos supone ningún reconocimiento de que el producto al que se aplica sea mejor, más eficaz, más nutritivo, o más saludable.

Las campañas lanzadas en contra de los productos homeopáticos usan dos argumentos básicos. El basado en la teoría química, que dice que a las elevadas diluciones de los productos no queda ningún rastro del supuesto principio activo. Y el argumento basado en que no tiene más eficacia que un placebo cualquiera.

Fabricantes de productos homeopáticos han inventado productos híbridos, con una parte homeopática y una parte de medicamento convencional a las concentraciones convencionales. Se los podría denominar medicamentos hibridopáticos. De este modo, si el medicamento funciona, se puede alegar que la mejora se ha dado por el medicamento homeopático.

En la foto adjunta podemos ver parte de los envases de dos medicamentos de los EE.UU., prescritos para el tratamiento de las afecciones de los senus nasales, la rinitis y afecciones leves similares. El de la parte superior es el medicamento convencional, una típica disolución salina tamponada, con un desinfectante bactericida típico, el cloruro de benzalconio.

A la derecha, los ingredientes "activos" -según la etiqueta- del medicamento homeopático. Contiene tres sales inorgánicas (nitrato de plata, dicromato potásico y carbonato de sodio) a diluciones homeopáticas (afortunadamente, porque los dos primeros son tóxico y muy oxidante, respectivamente) y extractos homeopáticos de cinco plantas.

Y, en la parte inferior, la composición de los ingredientes "inactivos" -según su etiqueta- del medicamento homeopático. Coinciden prácticamente con los ingredientes del medicamento convencional: la disolución salina tamponada, con el mismo desinfectante.

Los dos funcionarán igual, suponiendo que las concentraciones de estos últimos ingredientes sean las mismas en ambos. Pero, si funciona, la impresión para el usuario será que el medicamento homeopático es eficaz y que la homeopatía funciona. Naturalmente, funciona gracias a los ingredientes "inactivos" que contiene. Si tan inactivos son, ¿por qué se los añaden?

Un medicamento con componentes homeopáticos y alopáticos, ¿podría denominarse hibridopático

La elaboración de ese tipo de productos no es precisamente una conducta muy ejemplar de los laboratorios homeopáticos, me parece a mí.

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Claudi Mans Teixidó
Claudi Mans Teixidó

Catedrático emérito de Ingeniería Química por la Universidad de Barcelona. Autor de los libros de divulgación científica: La truita cremada (2005, Ed. Col·legi de Químics de Catalunya, catalán) y Tortilla quemada (2005, Ed. Col·legi de Químics de Catalunya). Els secrets de les etiquetes (2007, Ed. Mina, catalán) y Los secretos de las etiquetas (2007, Ed. Ariel). La vaca esfèrica (2008, Rubes editorial, catalán). Sferificaciones y macarrones (2010, Ed. Ariel), La química de cada dia (2016, Publicacions de la Universitat de Barcelona, catalán) y La Química en la cocina: una inmersión rápida (2018, Tibidabo Ediciones).

Director científico del Comité Español de la Detergencia, Tensioactivos y Afines (CED). Vocal de la junta de la Associació Catalana de Ciències de l'Alimentació (ACCA) y del Colegio-Agrupación de Químicos de Catalunya.

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La naturaleza del ser humano es su artificialidad: la voluntad de adaptar el medio a sus necesidades. De ahí la tecnología y las ciencias aplicadas. Hablaremos de eso, especialmente de nuestra vida cotidiana. Y también de arte científico, de lenguaje científico-cotidiano... Nos lo pasaremos bien.

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