Hasta el 2 de octubre de este año se ha podido ver y probar en Barcelona el primer vehículo comercial exclusivamente eléctrico, el Nissan Leaf. Leaf quiere decir hoja, supongo por aquello ecológico. La exposición es —era— frente el hotel Hilton, Diagonal 589. Hay una carpa con una maqueta del coche, diferentes proyecciones, pantallas y paneles expositores; un vehículo abierto para enseñar sus interioridades; y unos cuantos vehículos para hacer una prueba de circulación de quince minutos.

Tengo desde hace seis años un vehículo híbrido, Toyota Prius de 2ª generación, del cual di una explicación detallada en un artículo (en catalán). He ido a ver cómo es el vehículo totalmente eléctrico, sus características, rendimiento y coste.

El vehículo tiene solo motor eléctrico y un importante juego de baterías de ión litio ubicadas bajo los asientos, cosa que hace que tenga un centro de gravedad bajo. Tiene una autonomía de 175 km, y 145 km/h de velocidad máxima. Se puede elegir entre dos estilos de conducción, la eco o la normal. Con el modelo eco tiene menos reprise. Evidentemente no tiene tubo de escape, y no hace ruido. Bien, le han puesto un suave ruidito exterior para advertir los peatones. No tiene cambio de marchas porque su motor es eléctrico, y se conduce como si fuera un vehículo con cambio automático.

Se pueden cargar las baterías en carga rápida, que dura 30 minutos, o en carga lenta, que es la forma recomendada, y que dura de 8 a 12 h. Las baterías también se recuperan durante las frenadas o las bajadas, como los vehículos híbridos.

El Nissan Leaf está bien, muy cuidado, con muchos gadgets, pantallas de información de consumo y mucha electrónica. Por ejemplo, puedes poner en marcha su aire acondicionado desde el teléfono, y tiene auxiliar de aparcamiento con cámara de televisión trasera. No es un vehículo muy grande, con un maletero de relativamente poca capacidad. Por coherencia, procuran cuidar todos los aspectos relacionados con el medio. Los materiales son recuperables y reciclables en un 95% o más, la tapicería de los asientos está hecha de poliéster recuperado de botellas...


Cuesta hoy 29900 €, precio que ya incluye el descuento de los 6000 €de la ayuda del gobierno de España (RD 648/2011). Afirman que el coste de circular es de 0,02 €/km, frente a los 0,04 de un vehículo híbrido, y el doble o más de los vehículos convencionales.

Los Toyota Prius de tercera generación, que son los híbridos de referencia en el mundo, son mayores, con más prestaciones, y sus precios van de los 24200 €del modelo más simple a los 30000 del modelo Executive, bastante más equipado que el Leaf. Generan 92 g de CO2 por km, y consumen (valores normalizados) 4L de gasolina cada 100 km.

Vista la autonomía que tiene el Leaf, y el tiempo de recarga mínimo, opino que es un vehículo "para ir a la segunda residencia". No es para hacer largos viajes, porque cada 175 km se debería parar media hora, suponiendo que hubiera puntos de recarga en todas las gasolineras, lo que por ahora no se da. Y habría que encontrar aparcamientos nocturnos con cargadores lentos. Un viaje largo a través de Europa requeriría más planificación que las de los primeros vehículos de gasolina cuando atravesaban África a comienzos del siglo XX.

¿Podemos afirmar que es un vehículo "ecológico"? Depende de cómo se mire. No genera humos de escape por donde circula, y esto hace que sea una opción de reducir la contaminación atmosférica de las ciudades. Pero, naturalmente, en las ciudades hay que promover el transporte público y no el vehículo eléctrico ni otro vehículo privado.

Consume poco, porque tiene regeneración eléctrica en la frenada. El aspecto del consumo lo haría atractivo, pero pienso que el público objetivo al que se dirige no es el público ahorrador y de pocos recursos, sino el consumidor rico y con preocupación por el medio ambiente. Y puede perfectamente pasar que este vehículo sea el tercero o el cuarto de la familia: el normal, el 4X4, y ahora el eléctrico que sustituirá el pequeño por el interior de las ciudades. Y no se puede decir que esto sea muy ecológico.

Pero la gran cuestión, naturalmente, es de dónde viene la energía eléctrica que consume.

La energía eléctrica no tiene una señal que indique qué origen tiene, y sólo se puede hablar aquí de promedios. En parte viene del petróleo, en parte de la nuclear, en parte del carbón, y en parte de energías renovables, como la hidráulica y la eólica. El cálculo sería largo de hacer, y nos faltan muchos datos, porque no es sólo el origen de la energía, sino la parte correspondiente de la energía requerida al construir las instalaciones productoras de energía y las conducciones eléctricas. En todo caso, el vehículo eléctrico por sí mismo tiene emisiones cero, pero ni su fabricación, ni la generación de la energía eléctrica tienen emisiones cero.

Pero este tema nos llevaría tan lejos que con el vehículo con el que circulamos —un blog— no tendriamos suficiente autonomía para llegar al final.

Claudi Mans Teixidó
Claudi Mans Teixidó

Catedrático emérito de Ingeniería Química por la Universidad de Barcelona. Autor de los libros de divulgación científica: La truita cremada (2005, Ed. Col·legi de Químics de Catalunya, catalán) y Tortilla quemada (2005, Ed. Col·legi de Químics de Catalunya). Els secrets de les etiquetes (2007, Ed. Mina, catalán) y Los secretos de las etiquetas (2007, Ed. Ariel). La vaca esfèrica (2008, Rubes editorial, catalán). Sferificaciones y macarrones (2010, Ed. Ariel), La química de cada dia (2016, Publicacions de la Universitat de Barcelona, catalán) y La Química en la cocina: una inmersión rápida (2018, Tibidabo Ediciones).

Director científico del Comité Español de la Detergencia, Tensioactivos y Afines (CED). Vocal de la junta de la Associació Catalana de Ciències de l'Alimentació (ACCA) y del Colegio-Agrupación de Químicos de Catalunya.

Página web personal

Sobre este blog

La naturaleza del ser humano es su artificialidad: la voluntad de adaptar el medio a sus necesidades. De ahí la tecnología y las ciencias aplicadas. Hablaremos de eso, especialmente de nuestra vida cotidiana. Y también de arte científico, de lenguaje científico-cotidiano... Nos lo pasaremos bien.

Ver todos los artículos