Me llamo Anna Cabré y hace más de 10 años que empecé un doctorado en cosmología en Barcelona sobre la estructura del universo. Al finalizar, me mudé a Philadelphia (Estados Unidos) para continuar investigando sobre lentes gravitacionales y gravedad modificada en la Universidad de Pennsylvania. Allí descubrí que necesitaba algo más interdisciplinar acorde con mi personalidad, y tuve la suerte de aterrizar en el grupo de 'Biogeoquímica de los océanos y cambio climático' en el Departamento de Ciencias de la Tierra. En este nuevo campo mezclo un poco de física, geología, química, biología, y hasta política.

Tanto los océanos como el universo son vastos (aunque a distintas escalas), fascinantes, inalcanzables, oscuros y en gran parte desconocidos. Así que me fui del fondo del universo al fondo del mar.

Noche estrellada y mar bioluminiscente en las Maldivas (National Geogrphic)

 

¿Cómo se observa el océano? La manera tradicional de obtener información es a bordo de un barco. Allí, por medio de sondas lanzadas al mar que pueden alcanzar grandes profundidades, se mide temperatura, salinidad, oxígeno, carbono, y tantas variables como el detector permita. Sin embargo, las condiciones en alta mar son duras, y el proceso, lento. Desde inicios del siglo XXI, se están lanzando 'Argo floats', dispositivos autosuficientes que derivan sin rumbo fijo a una profundidad de aproximadamente 1000 m; cada diez días bajan hasta 2000 m, después suben a la superficie y mandan los datos a satélites.

El conocimiento de los océanos y del clima terrestre ha mejorado muchísimo en la nueva era de los satélites espaciales. Ahora podemos conocer la temperatura en toda la superficie de los océanos gracias a radiación infrarroja y la actividad fotosintética gracias al color del agua (radiación visible), más verde a más biología. También podemos medir el nivel del mar y sus anomalías con altímetros, y hasta salinidad, tamaño de partículas, etc. con algoritmos un poco más sofisticados. Y los vientos, y las nubes...

Los modelos computacionales nos ayudan a completar toda esta información discontinua e incompleta, y además predecir o reproducir posibles escenarios a una velocidad mucho más rápida que la real.

En resumen, en este blog voy a hablar de océanos, clima terrestre a gran escala, y cambio climático.

De mini-organismos llamados fitoplancton que absorben dióxido de carbono proveniente del atmósfera para convertirlo en carbono orgánico, que después se hunde lentamente hacia las profundidades.

De este gas llamado sulfuro de dimetilo (Dimethyl sulfide), uno de los responsables de que el mar huela a 'mar', que puede llegar a crear nubes y modificar el clima de la Tierra.

De cómo los peces se concentran en grandes cantidades hacia el este de todos los océanos simplemente porque la Tierra gira en una dirección dada. 

Del frío intenso que hace en Philadelphia en invierno a pesar de estar a la misma latitud que Barcelona.

De grandes chimeneas naturales que liberan súbitamente todo el calor acumulado en la profundidades del océano del Sur, el que rodea la Antártida, creando polinias, agujeros en medio de grandes extensiones de hielo.

Del posible retorno de 'El Niño' dentro de poco...

También hablaré del efecto paliador del océano en el cambio climático. La quema indiscriminada de petróleo libera CO2 a la atmósfera que provoca el famoso efecto invernadero, aumento en la temperatura terrestre y una lista larga de efectos climáticos que derivan de ello. Los océanos son cruciales en esta nueva era pues absorben la mayoría del calor extra generado y gran parte del gas CO2 directamente a través de reacciones químicas, físicas, y biológicas. El precio a pagar es que todos estos cambios generan alteraciones en el funcionamento de los océanos que afectan a los organismos vivos, y en general reducen la capacidad paliadora del océano. Es fundamental entender el clima de la Tierra para curarla a tiempo.

Por hoy, os dejo con una web que a mí me tiene fascinada y distraída por horas y que me ha dado mil ideas para investigar, http://earth.nullschool.net/. Visualiza datos sobre la circulación en los océanos, los vientos, la temperatura, la humedad y nubes en el preciso instante de la consulta en la Tierra. ¡Os veo pronto!

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Anna Cabré Albós
Anna Cabré Albós

Anna Cabré es investigadora en el Departamento de Ciencias de la Tierra en la Universidad de Pennsylvania (Philadelphia, EUA), en el grupo 'Biogeoquímica de los océanos y cambio climático'. Se licenció en física en la Universidad de Barcelona y se doctoró en física del universo, pero ahora aplica sus conocimientos en entender la dinámica de los océanos.

Sobre este blog

El clima terrestre es temperado y habitable en gran parte gracias al efecto termostato de los océanos, que además absorben gran proporción del calor y carbono extras generados por nosotros a gran ritmo. Un blog que trata de la física-química-biología de los océanos y de sus interacciones con la atmósfera, la Tierra, y los humanos.

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