cover seager.pngVìdeo de la visita de Guillermo Orts-Gil a la profesora Sara Seager en el MIT.

 

Si hubiera una sola característica que definera a todos los seres vivos, ésta sería el instinto de supervivencia, pensarán algunos. Los científicos tendemos a pensar que hay otra no menos importante: la curiosidad. ¿Por qué, si no, debería un ser humano intentar buscar en la vasta inmensidad del universo una nueva tierra a trillones de kilómetros de la nuestra? Para tratar de descifrar éstas y otras cuestiones viajé en 2017 a Boston, donde tuve la suerte de conocer a una cazadora de planetas. Durante mi visita, la cazadora me habló del asteroide que llevan su nombre y sobre la posibilidad de que existan alienígenas pero, sobre todo, del epicentro de su apasionante trabajo: la búsqueda de nuevos planetas habitables. Antes de entrar en detalles, permítanme presentarles a la Profesora Sara Seager.

 

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Nacida en Canadá, hija de padre soltero, el destino de Seager parecía dirigirse hacia el estudio de las leyes. Eso, como mínimo, es lo que le habría gustado a su padre. Sin embargo, ella decidió que había otras leyes que le interesaban más que las de los propios seres humanos: las leyes de la física. Durante nuestro encuentro, Seager me contó algunos de los recuerdos que la llevaron a sentir, desde pequeña, esa emoción por lo desconocido, sobre todo, por aquello que siempre está ahí pero no siempre vemos: los astros.

Seager, a quien la NASA se refirió como "una Indiana Jones astronómica" pasó por las Universidades de Toronto, Harvard y Princeton, para recabar finalmente en el prestigioso Massachusetts Institute of Technology (MIT), donde actualmente se dedica a la exploración espacial. Su trabajo ha sido fructífero, fijándose especialmente en lo que recubre a los planetas, tanto dentro como fuera y dentro de nuestro sistema solar: sus atmósferas.

Para estudiar lo que ella compara con "delgadísimas capas que recubren los planetas y que son fáciles de comparar con la piel que recubre a una cebolla", Seager utiliza un método de lo más ingenioso: estudiar la sombra que los planetas proyectan sobre los astros que orbitan.

Si quieren saber más sobre Seager, pueden ver el vídeo de más arriba y sacar sus propias conclusiones sobre por qué busca otra tierra. De lo que no hay duda es que Sara Seager me invitó a su laboratorio del MIT siendo yo, para ella, un total desconocido.

Porque hay una infinidad de planetas en el espacio que todavía no hemos hallado y, por suerte, Seager y otros científicos quieren abrirnos todas sus puertas.

 

 

 

Guillermo Orts-Gil
Guillermo Orts-Gil

El científico sin fórmulas. Barcelonés de nacimiento, berlinés de adopción. Doctor en química física. Investigador en Nanotecnología de la Sociedad Max Planck. Actualmente, Guillermo es coordinador científico internacional y colaborador habitual, entre otros, de Investigación y Ciencia y de El Huffington Post. Su especialidad es el "storytelling" y prepara su primer libro, un recopilatorio de sus mejores historias de ciencia, bajo el título "El científico sin fórmulas".

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Sobre este blog

Las nanopartículas son extremadamente pequeñas y, al mismo tiempo, extraordinariamente fascinantes, por eso las llamo: Big Nano. Desde este blog, intentaré explicar las propiedades y posibles aplicaciones de los materials nanoscópicos, por qué hay que tener paciencia con lo que se conoce como nanotecnología y muchas más cosas. ¡Espero que lo disfruten tanto como yo!

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