El 17 de septiembre de 2015 estuve en la sede de la Fundación General CSIC en Madrid, en la primera reunión de investigadores ComFuturo

Son buena gente en la Fundación. Están intentando cambiar la inercia cultural española según la cual el dinero privado y la investigación básica viven en universos paralelos. Si lo consiguen, es decir, si siguen convenciendo a las empresas para invertir dinero en investigación sin esperar un retorno inmediato, habrán cambiado este país de manera significativa e irreversible. De momento, ya han conseguido hacer realidad la primera edición del programa ComFuturo, gracias a la cual se financiarán los proyectos de 14 investigadores a los que, en una licencia poética que agradecemos, nos siguen llamando jóvenes.

Nos reunimos en la parte noble de la capital pero llegamos de todas partes: de Barcelona, de Málaga, de Zaragoza... Nacimos en lugares diversos; en Galicia, en Andalucía, en Cataluña, incluso en Polonia y en Escocia. Contamos historias de otros países: de Francia, de Alemania, de Inglaterra, de Estados Unidos. Hablamos de niños bilingües y de climas hostiles. Madrid nos acogió a todos con su generosidad característica, bañándonos en su luz prodigiosa de septiembre. Lo pasamos bien.

Mis amigos me habrán oído decir muchas veces que el futuro no existe. Y sin embargo, caminando de vuelta a mi despacho después de la reunión, bajando desde Príncipe de Vergara hasta Serrano, pensé que volvía con mucha ilusión y con mucho sentido de la responsabilidad. En una palabra: #ComFuturo.

Primera reunión de investigadores ComFuturo en la sede de la Fundación General CSIC en Madrid.

 

 

Carlos Sabín
Carlos Sabín

Físico teórico. Investigador "Ramón y Cajal" en el Departamento de Física Teórica de la UAM. Autor de "Verdades y mentiras de la física cuántica" y "Física cuántica y relativista: más allá de nuestros sentidos".

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Cuantizando todo, hasta el último fotón. Tecnologías cuánticas y mucho más.

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