Ya está ahí fuera mi libro Verdades y mentiras de la física cuántica, el número 109 de la colección "¿Qué sabemos de?" del CSIC y la editorial Los libros de la Catarata. Las dos o tres lectoras que han seguido durante estos años —¡casi cinco ya!— este cuaderno de bitácora reconocerán en el libro lo mucho que le debe al trabajo que hemos venido haciendo aquí, así como a las reseñas de libros que he ido escribiendo en Investigación y Ciencia. Esta experiencia, enriquecida por los comentarios recibidos (desde las preguntas bienintencionadas hasta los elogios inmerecidos, pasando por los ataques, insultos y amenazas de demandas) me ha hecho comprender la mala situación actual de la divulgación de la física cuántica, que contribuye a la enorme confusión sobre ella que hay ahora mismo en grandes capas de la sociedad. También me ha hecho aprender mucho sobre los peligros y errores comunes en la divulgación sobre cualquier tema en esta era de la posverdad, sobre la que tanto hemos hablado aquí.

El resultado de todo ello es este libro, en el que primero intento explicar qué no es la física cuántica, desmontando los errores y malentendidos más comunes, para solo entonces centrarme en las características más importantes que la física cuántica tiene. Y como consecuencia lógica de lo anterior, incluyo otro capítulo para mostrar para qué sirve la física cuántica en realidad: no, no es para reflexionar sobre el estado de salud de felinos centroeuropeos sometidos a extraños ritos, sino para producir nueva tecnología, como ordenadores cuánticos o aparatos de criptografía cuántica. He hecho un gran esfuerzo para explicarlo de la forma más sencilla posible porque ¿saben otra cosa? A pesar de lo que hayan oído sí es posible entender la mecánica cuántica, especialmente si la despojamos de toda la faramalla de jerigonza metafísica, pose intensa, adjetivación elefantiásica y música de telefilme de serie B que desafortunadamente la acompaña en tantas ocasiones. Creo que había que intentarlo, porque la física cuántica es una cosa mucho más interesante que todas esas paparruchas oscurantistas: es una parte esencial de nuestra descripción de la naturaleza. Si me hubiera acercado un poco a estos objetivos, el esfuerzo habría merecido la pena. Digánmelo ustedes.

Y sí, ya sé lo que están pensando. Y tienen razón: "yo he venido aquí a..."

Carlos Sabín
Carlos Sabín

Físico teórico. Investigador "Junior Leader" en el Instituto de Física Fundamental del CSIC. Autor de "Verdades y mentiras de la física cuántica".

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