Desde hace años (desde 1998, si no recuerdo mal) he seguido la revista Annals of Improbable Research, que junto con el Journal of Irreproducible Results presentan la faceta más humorística y sarcástica de la ciencia, ambas editadas por auténticos profesionales. AIR (siglas por las que se conoce Annals of Improbable Research) también sacaba un boletín llamado Hot AIR, con las últimas noticias; ahora es un blog.

La revista que primero hace reír y después pensar otorga todos los años los premios Ignobel (una parodia de los Nobel), a los estudios científicos más sorprendentes, curiosos, extravagantes e inusuales. No es ninguna tontería, suelen ser cosas serias (bueno, serias no es la palabra adecuada). Por ejemplo, Andrei Gueim (junto con Kostia Novosiólov) descubrió el grafeno. Muy bien, no hay que quitarle mérito. Premio Nobel. Ahora atentos: Andrei HIZO LEVITAR UNA RANA EN EL LABORATORIO, CON CAMPOS MAGNÉTICOS. La foto es real:

rana

Esto sí, esto es un premio Ignobel indiscutible, por supuesto. Entre los organizadores y los reseptores de los Ignobel abundan los premios Nobel. Cierto que también hay premios Ignobel veladamente críticos (o no tan veladamente), como el que se le concedió al inventor del karaoke.

Pues bien, mis colaboradores y yo habíamos sido nominados para el premio Ignobel de Física por un trabajo sobre los atascos, recogido también en Investigación y Ciencia. En vez de analizar embotellamientos de personas nos fijamos en las ovejas, que son animales parecidos a los humanos en muchos sentidos: gregarios, sin líder, con tamaño y velocidad del mismo orden de magnitud... En las granjas se repiten a diario los atascos de ganado cuando entran a comer: algo ideal para estudiar las evacuaciones en situaciones competitivas. El tema en sí y los vídeos de las observaciones son espectaculares, lo cual nos puso en el candelero: la revista Science, Time, Las Noticias de la 2... para qué seguir.

 

Pero la competencia es feroz. El Ignobel de Medicina, por ejemplo, se lo ha llevado Michael L. Smith -conjuntamente con J. Schmidt- por colocarse 78 abejas en todas partes de su cuerpo (y cuando digo todas partes me refiero también a esas partes), a fin de averiguar dónde dolía más la picadura (el resultado: precisamente ahí). El artículo es de acceso abierto, quien esté interesado puede consultar los detalles. El premio Ignobel de Física, digno ganador, ha sido concedido a los autores de un estudio publicado en la prestigiosa revista PNAS (también de acceso abierto), en el que comprueban que el tiempo que tardan en orinar los mamíferos no depende del tamaño del animal, a partir de los 3 kg. Dan una cifra de 21 segundos (más/menos 13). Han cronometrado la operación indicada para todo tipo de bichos, desde el elefante hasta el murciélago:

 duración

Después de reír, hay que pensar: ¿por qué ese tiempo no sigue una ley de escala con el tamaño, tal y como ocurre con otros muchos fenómenos fisiológicos y metabólicos?

En fin, lo que dicen los futbolistas cuando pierden: éramos dignos competidores, pero el balón no quiso entrar.

Mejor intento ir a por un Nobel, creo que va a ser más fácil.

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Ángel Garcimartín Montero
Ángel Garcimartín Montero

Catedrático de física (especialidad: materia condensada) en la Universidad de Navarra.

Ha llevado a cabo investigaciones (de carácter marcadamente experimental) sobre dinámica no lineal, inestabilidades, caos y sistemas físicos fuera del equilibrio; la fractura de los materiales frágiles; la transición vítrea, y los medios granulares. Actualmente se interesa en los atascos de materia activa (por ejemplo, los seres vivos).

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La materia blanda es la que se deforma fácilmente cuando se somete a esfuerzos o fluctuaciones térmicas: líquidos, coloides, materiales granulares, polímeros, espumas, algunos materiales biológicos. Pero en sentido figurado ¿no es también materia blanda la ciencia, la universidad, o incluso la sociedad?
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