Maxi San Miguel, premio de la Complex Systems Society 2015

04/10/2015 0 comentarios
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En el reciente congreso mundial de la Complex Systems Society, celebrado en Tempe, se otorgó el premio senior de la sociedad, en su segunda edición, a Maxi San Miguel, del Instituto de Física Interdisciplinar y de Sistemas Complejos (IFISC) de la Universitat de les Illes Balears y el CSIC. En esta entrada repaso las contribuciones del premiado al estudio de los Sistemas Complejos, objeto principal de este blog.

345995_2-maxi-award2.jpgEl premio otorgado a Maxi San Miguel reconoce su larga carrera científica (como ya hizo la Real Sociedad Española de Física concediéndole su medalla en 2011), caracterizada por una aproximación interdisciplinar a la base de las ciencias de la complejidad, así como sus contribuciones a la física estadística, las ciencias sociales computacionales, los procesos estocásticos, la dinámica no lineal y la fotónica. En los últimos casi 40 años, Maxi ha hecho contribuciones fundamentales al entendimiento de los sistemas complejos: partiendo de sus conocimientos en física estadística, sus aportaciones van desde metodologías fundamentales, caso de los procesos estocásticos por ejemplo, a resultados concretos en multitud de disciplinas. De esta manera, ha desempeñado un papel clave en la comunicación entre campos fomentando el diálogo y la comunicación en la base de la ciencia de la complejidad. Ha publicado más de 300 artículos científicos que han recibido casi 12.000 citas (para los maníacos de la cienciometría, su número h es 52).

Sería demasiado largo hablar aquí de todo lo que ha hecho el galardonado. Trabajó con Jim Gunton en la cinética de las transiciones de fase, obteniendo importantes resultados sobre crecimiento de dominios; su artículo de revisión sobre dinámica de transiciones de fase de primer orden tiene más de 2000 citas. Ha contribuido de manera transcendental al desarrollo de la teoría de procesos estocásticos (o aleatorios) no markovianos así como a la del caos espacio-temporal. Propuso un modelo, llamado SFM (Spin Flip Model or SanMiguel-Feng-Moloney) para entender la dinámica de las inestabilidades en la polarización de la luz en los láseres VCSELS (Vertical Surface Emitting Semiconductor Lasers). Y así podríamos seguir enumerando sus trabajos, pero prefiero centrarme en lo que quizá más le ha ocupado en los últimos años y lo que, por qué no decirlo, a mí me gusta más. 

En la última década, Maxi se ha centrado en las ciencias sociales computaciones, a las que ha incorporado, desde el punto de vista de las ciencias de la complejidad, su experiencia en los campos anteriores. Así, ha obtenido resultados de interés en física, pero también para otros campos, como lo muestran sus publicaciones en American J. Sociology, J. Conflict Resolution, J. Artificial Societies and Social Simulation, J. Economic Dynamics and Control o International Journal of the Sociology of Language. Un ejemplo paradigmático de su trabajo es su análisis del modelo de Axelrod de difusión cultural, en el que abordó las cuestiones que el propio Axelrod dejó abiertas cuando definió el modelo (el papel de las mutaciones culturales, las redes sociales, o los medios de comunicación). Junto con sus colaboradores, mostró que la transición entre polarización y globalización que predice el modelo no es robusta, porque las mutaciones destruyen la polarización. En otras direcciones, también ha abordado la aparición de diferentes roles sociales como consecuencia de la coevolución de la red social con las decisiones estratégicas, o el papel de los individuos bilingües en la competición entre lenguas. Más recientemente, ha analizado las guerras editoriales en Wikipedia o las regularidades en el comportamiento de los electores descritas por el modelo del votante. Todos estos trabajos han abierto nuevos campos de investigación y han afianzado el papel de la física como visión complementaria de problemas sociales. 

Por último, pero no menos importante, Maxi ha dedicado un extraordinario esfuerzo a vertebrar la comunidad promoviendo distintas iniciativas que han dejado una huella imborrable en la comunidad. Destaca la fundación del propio IFISC, uno de los institutos de investigación en sistemas complejos más importantes, pero ya en 1986 contribuyó a crear las reuniones de Física Estadística españolas. Coordinó la (lamentablemente fracasada) iniciativa FuturICT en España, pero el esfuerzo no fue en vano ya que cuajó en la creación de la asociación COMSOTEC (de la que es vicepresidente en la actualidad), en la que se reúnen muchos grupos interesados en las aplicaciones de la física a las ciencias sociales. Su trabajo en las acciones COST Physics of Risk y Physics of Competition and Conflict, en el que tuve el placer de coincidir con él como representantes españoles, fue también fundamental para promover este tipo de estudios interdisciplinares. Es, pues, de justicia decir que sin todas estas aportaciones no estaríamos hoy donde estamos, ni la comunidad de sistemas complejos española e internacional sería la misma. 

Así que ¡enhorabuena Maxi! Esperemos que este reconocimiento sea un acicate para que continúes inspirándonos y haciendo de Pepito Grillo como tú sabes. ¡Y yo que lo vea!