En la ciencia, las mujer son una minoría en un mundo de hombres [Photo by Ruppert Britton on Unsplash].

La autora en la Pedrera, Barcelona.

Hola a [email protected]! Soy Irene, co-escritora de este cuaderno de bitácora e investigadora principal del Instituto de Bioingeniería de Cataluña. Poco a poco, artículo a artículo, nos vamos conociendo. Mi trayectoria científica es parecida a la de [email protected]: estudié Física en Barcelona y desde los 21 años me formé y trabajé en centros de prestigio en el extranjero (Alemania, Reino Unido, Holanda, costa este y costa oeste de EEUU). Diez años más tarde, volví a Barcelona con una prestigiosa beca de la fundación "la Caixa" para empezar a desarrollar mi línea de investigación en imagen molecular por resonancia magnética. Y en este punto es donde mi carrera diverge de lo común. Hace poco he logrado una plaza como investigadora principal. El mundo académico es extremadamente competitivo y la escasez de financiación hace que llegar a tener tu propio grupo de investigación no esté al alcance de [email protected] Y hay muchos elementos que juegan a favor o en contra: la suerte, el estar en el momento oportuno en el lugar adecuado... sin olvidar el esfuerzo, el trabajo duro y la dedicación. Cuando una mujer alcanza una posición de responsabilidad, nos olvidamos de destacar estos últimos factores (y no sólo en el mundo de la ciencia).

Entre mis compañeros de trabajo, es frecuente escuchar que las mujeres lo tenemos más fácil en las convocatorias de financiación. Me han llegado a decir que "aunque no está escrito, se favorece financiar a las mujeres científicas". Al parecer, si mi proyecto tiene éxito, que esté bien escrito, tenga coherencia, sea ambicioso y mi trayectoria científica sea merecedora, tienen poco peso. ¡Lo dudo! Por lo que parece, algunos compañeros siempre me verán como una "mujer" a la que se le ha allanado el camino. ¡Que injusto! Es cierto que hay políticas que intentan poner en igualdad de condiciones a los dos géneros. Por ejemplo, las prestigiosas becas ERC extienden el tiempo de solicitud un año y medio por hijo en el caso de las mujeres, y el tiempo justificado por baja por paternidad que acredite el hombre. La razón es que estadísticamente los currículums de las mujeres con hijos alcanzan la madurez necesaria para estas becas un año y medio más tarde que sus colegas masculinos. [email protected] sabemos que conciliar es difícil. En la mayoría de los casos el cuidado de los hijos aún recae en la mujer.  Y, si me lo permitís, iré más allá. Cuando una mujer con hijos se presenta a una convocatoria y su currículum es tan o más competitivo que el de sus colegas hombre merece un aplauso, porque ha logrado llegar a la meta académica mientras llevaba una mochila cargada. Y eso pocas veces se ve. Está claro, es estadística, no todos los hombres son iguales, ni todas las mujeres, ni todas las familias, pero por algo hay que empezar.

La autora en el laboratorio.

Hasta hace poco, negaba que hubiera un problema de diferencia de género y rechazaba la idea de la "discriminación positiva". Durante mi infancia y también durante la carrera siempre se me había tratado como a una igual. Habiendo estudiado Física estaba acostumbrada a ser una mujer entre hombres y mis opiniones se valoraban como las de los demás. Pero fue al ir a congresos donde empecé a intuir que algo pasaba. En los congresos siguen habiendo colegas masculinos que se preocupan más por el aspecto de las científicas que por el contenido de sus ponencias. Al principio me pareció anecdótico, pero comentandolo con compañeras parece que es aún algo recurrente.

Ya es hora de dejar de ser condescendientes con la figura de la mujer. Y empezar a valorarlas por lo que son. Las mujeres también pueden ser personas fuertes, inteligentes, trabajadoras, eficientes, con gran capacidad organizativa y empática...

En general, estamos acostumbradas a escondernos entre las sombras y refugiarnos en la humildad. Pero que nadie se incomode, que el hecho de que las mujeres brillemos con luz propia no le quita intensidad a los logros y méritos de los demás. Y [email protected] intentamos aportar lo mejor de [email protected] para contribuir a un mundo mejor.

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Irene Marco-Rius y Marc Azagra
Irene Marco-Rius y Marc Azagra

Irene Marco-Rius es graduada en Física por la Universidad Autónoma de Barcelona, Máster en Física Médica por la Universidad de Heidelberg y Doctora en Bioquímica por la Universidad de Cambridge. Actualmente es investigadora del Instituto de Bioingeniería de Cataluña (IBEC). Su interés se centra en las técnicas de imagen molecular para el diagnóstico precoz de enfermedades.

Marc Azagra es estudiante de doctorado en el Instituto de Bioingeniería de Cataluña (IBEC). Graduado en química por la Universidad Autónoma de Barcelona, Máster en química industrial e investigación avanzada, máster en química Fina aplicando RMN y LC-MS. Su investigación se basa en técnicas de imagen molecular y espectroscopia por resonancia magnética para estudiar enfermedades.

Sobre este blog

En este cuaderno de bitácora daremos a conocer las diferentes modalidades de diagnóstico por la imagen, nos adentraremos en el mundo de la robótica que guía a los cirujanos, hablaremos de curiosidades químicas y mucho más.

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