Zona de nidificación en Premià de Mar (Barcelona)   La nidificación de tortugas marinas en las costas del Mediterráneo español se suele considerar excepcional. Hasta 2013, sólo se habían documentado seis nidos, todos de tortuga boba (Caretta caretta). Uno de ellos fue hallado a finales del siglo XIX en el Mar Menor y el resto se han observado durante los últimos treinta años. En medio, nada más, salvo algunos comentarios sin verificar sobre la posible nidificación en el delta del Ebro y Formentera, basados en la existencia de posibles rastros.

   El registro etnográfico tampoco recoge huella alguna de nidificación masiva de tortugas marinas en el Mediterráneo español. Allí donde estos animales se reproducen con regularidad, los humanos han consumido tanto las hembras como los huevos, pero no parece que esto sucediera en el Mediterráneo español. El consumo de carne de tortuga era ciertamente habitual hasta la década de 1970, especialmente en Baleares, pero se trataba de ejemplares capturados en el mar y no de hembras nidificantes. Por ello, la ausencia de referencias a la captura de tortugas en las playas o al expolio de nidos indica que, al menos desde el siglo XIX, la nidificación ha sido esporádica y escasa.

   Este hecho no debería sorprendernos, pues la temperatura de las playas españolas es generalmente baja. El sexo de las tortugas marinas viene determinado por la temperatura de incubación y los nidos de tortugas marinas puestos en las playas españolas rinden preferentemente machos. Como sólo las hembras regresan a la playa a desovar, las playas "frías" nunca generan un retorno masivo, aunque puedan ser importantes para la producción de machos.

   Puestas así las cosas, la situación de este verano resulta todavía más sorprendente, pues se han hallado dos nidos de tortuga boba, uno en la Comunidad Valenciana y otro en Cataluña, donde además se han producido al menos otros dos intentos de nidificación fallidos. ¿Se trata de los estertores de una población nidificante en retroceso o de una expansión provocada por el cambio climático?

   Seguramente, ninguna de las dos cosas. El carácter "frío" de las playas españolas sugiere la ausencia de una población nidificante estable y de cierta entidad desde al menos la Pequeña Edad de Hielo. Y si bien los modelos climáticos publicados hasta la fecha sugieren un incremento a corto plazo de la temperatura de la arena de las playas españolas, lo suficientemente elevado como para que los nidos de tortugas marinas pasen a rendir preferentemente hembras, las mediciones realizadas en los últimos años indican que dicho aumento está aún por llegar; las temperaturas son aún bajas y no parece que el proceso de expansión se haya iniciado.

   En realidad, es muy probable que simplemente estemos detectando con mayor facilidad una nidificación esporádica hasta ahora inadvertida. Cabe remarcar que la mayoría de los nidos identificados durante las últimas décadas estaban en playas urbanas o muy visitadas, salvo un neonato hallado en la década de 1990 en el delta del Ebro. El motivo es muy simple: a más gente en la playa, mayor posibilidad de detección. Las tortugas salen a poner sus huevos de noche y los neonatos suelen emerger del nido también por la noche. En estas condiciones, la presencia de gente en las playas durante la noche o a primera hora de la mañana incrementa las posibilidades detección, tal como ha sucedido con la mayor parte de los eventos de nidificación observados hasta ahora en el litoral mediterráneo español. En un caso, la tortuga fue observada por turistas que habían decidido proseguir la fiesta nocturna en la playa, en otro por el propietario de un chiringuito abierto por la noche y en un tercero por un operario de limpieza que trabajaba antes de la salida del sol. En otros dos casos, los neonatos fueron vistos por personas que se encontraban en la playa a primera hora de la mañana. El resto fueron hallados por bañistas, al resultar expuestos los huevos por diversos motivos. 

   Obviamente, la presencia humana en la playa puede dar al traste con el intento de puesta. Una de las tortugas observadas este verano fue volteada por los mismos turistas que la encontraron, mientras se hacían fotos con ella. En cuanto pudo, el animal dio la vuelta y regreso al mar. Y los neonatos de otro nido aparecieron en el paseo marítimo, quizás atraídos por las farolas. Ciertamente, si una tortuga solitaria sale a desovar a media noche en una playa remota, nadie la verá y yo me quedaré sin muestras, pero para la tortuga será lo mejor que le pueda pasar.

   La presión humana sobre el Mediterráneo es intensa. A menudo, tenemos la sensación de que el turismo de masas ha esterilizado la mayor parte de sus playas y la sobrepesca ha reducido a la nada las poblaciones de las especies de gran tamaño. Y sin embargo, la vida salvaje continúa ahí. Mermada, sólo una sombra de lo que fue hasta hace un siglo, pero continúa ahí. La mayoría de las especies sólo necesitan algo menos de presión para mantener poblaciones viables y no desaparecer del todo. Y para ello, primero debemos reconocer su existencia. Ignoramos cuántas tortugas nidifican anualmente en el Mediterráneo español; quizás unas pocas decenas y seguramente no todos los años. Demográficamente resultan insignificantes, entre otras cosas porque difícilmente generaran retorno, tal como ya se ha explicado. Pero como símbolo de la resiliencia de la vida marina, la nidificación de un puñado de tortugas marinas en las atiborradas playas españolas no está nada mal. Ahora sólo falta echarles un capote, por ejemplo reduciendo las capturas accidentales por la pesca.

Bibliografía

De Haro, A., Capalleras, X., Budó, J. 2012. CARETTA.CAT Estudi de la viabilitat d'implantació d'una població nidificant de tortuga careta (Caretta caretta) a Catalunya. Treballs de la Societat Catalana d'Herpetología, núm. 6. Barcelona: Societat Catalana d´Herpetologia. 44 pp.

Pike DA (2013a) Climate influences the global distribution of sea turtle nesting. Global Ecology and Biogeography, 22, 555–566.

Pike, D. 2014. Forecasting the viability of sea turtle eggs in a warming world. Global Change Biology (2014) 20, 7–15

Tomás, J., Gazo, M., Álvarez, C., Gozalbes, P., Perdiguero, D., Raga, J.A., Alegre, F. 2008. Is the Spanish coast within the regular nesting range of the Mediterranean loggerhead sea turtle (Caretta caretta)? Journal of the Marine Biological Association of the United Kingdom, 2008, 88(7), 1509–1512.

Luis Cardona Pascual
Luis Cardona Pascual

Profesor agregado de zoología en el Departamento de Biología Evolutiva, Ecología y Ciencias Ambientales de la Universidad de Barcelona. Centra su investigación de la biología, gestión y conservación de vertebrados marinos, principalmente peces, tortugas y mamíferos.

Sobre este blog

Durante siglos, el mar fue un gran desconocido. Lo ignorábamos todo de un espacio plagado de peligros y habitado por seres fantásticos. Aun hoy, se presenta a los océanos como una de las últimas fronteras. No lo son. La ciencia ha desvanecido las leyendas de un océano tenebroso y ha revelando una realidad fascinante. Intentaremos reflexionar aquí sobre el significado de estos descubrimientos.

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