El sexo "crónico" es bueno para tu cerebro

18/05/2018 3 comentarios
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El estrés afecta negativamente al cerebro. La experiencia sexual continuada no solo contrarresta sus efectos dañinos, sino que promueve la proliferación neuronal y la formación de más y más complejas conexiones.

El estrés afecta negativamente al cerebro. Esto lo sabemos todos, ya que somos capaces de experimentarlo a nivel psicológico. Si estamos estresados nos volvemos irritables, dormimos mal, nos falla la memoria y el razonamiento, estamos "más lentos" de cabeza, nos volvemos hostiles, etcétera.
Todo esto es reflejo de lo que pasa a nivel celular y molecular en nuestro organismo en general, y en nuestro cerebro en particular.
El estrés y su efecto molecular, el incremento de los niveles de corticosterona, provocan la atrofia de las dendritas neuronales, suprimen la proliferación celular y reducen drásticamente la formación de nuevas neuronas en el adulto.
Cuando es crónico, es estrés puede acabar provocando un trastorno de ansiedad, lo que afecta al hipocampo, alterando negativamente el aprendizaje y la memoria.
Numerosos estudios han mostrado que la experiencia sexual tiene un efecto ansiolítico temporal que además induce la proliferación neuronal en el adulto. Pero en este nuevo estudio llevado a cabo en ratones por científicos de la Universidad de Princeton, no solo confirman estos resultados, sino que demuestra que, el tener una vida sexual activa, es decir, una experiencia sexual crónica, induce la neurogénesis en el cerebro adulto, y también incrementa el número de conexiones entre las neuronas y el aumento de complejidad de las mismas.


Según los autores, son estos fenómenos celulares y moleculares los que provocan que no se produzcan comportamientos típicos de estado ansioso en los ratones.

 

 

Este efecto beneficioso para el cerebro se produce aún a pesar de que el organismo se encuentra bajo condiciones de estrés, por lo que la experiencia sexual continuada y estable no solo "tapa" los efectos negativos del estrés, sino que induce efectos beneficiosos a largo plazo como la proliferación neuronal y la formación de nuevas, más numerosas y más complejas conexiones entre las neuronas, lo que se acaba reflejando en una reducción de la ansiedad y sus derivados comportamentales, y un mejor aprendizaje y memoria.

 

Referencias

Leuner, B., Glasper, E. R., & Gould, E. (2010). Sexual experience promotes adult neurogenesis in the hippocampus despite an initial elevation in stress hormones. PLoS One, 5(7), e11597.