El diseccionar la genética de las características físicas de los seres vivos (y los virus) es una práctica totalmente normalizada en el campo de la investigación científica. El hecho de hacerlo sobre los objetos inanimados que estos seres vivos producen (desde una tela de araña, a un portaaviones, pasando por una bola de excrementos o un nido), es harina de otro costal. Un grupo de científicos de la Universidad de Cambridge, Massachusetts, liderados por Weber J.N. acaban de demostrar precisamente esto: como las sofisticadas madrigueras que construye los ratones "oldfield" (Peromyscus polionotus) pueden ser entendidas a través de la genética; lo que concuerda perfectamente con aquella maravillosa teoría desarrollada, hace ya un tiempo, por el genial y afamado biólogo británico Richard Dawkins: "el fenotipo extendido".

Los ratones "oldfield" construyen unas madrigueras que, entre otras cosas, les permiten escapar sanos y salvos de los depredadores. Pero dentro de la familia de estos roedores, existen otras especies muy cercanas a ellos que crean madrigueras que son distintas en cuanto formas y tamaños. Este escenario permitió a los investigadores estudiar si existirían diferencias genéticas entre las especies que explicarían esos comportamientos divergentes.

Las madrigueras de los ratones "oldfiel" son de un tamaño consistente, tienen un túnel de entrada que conduce al nido, y después tienen un pequeño túnel de salida/escapatoria que conduce a la superficie y que utiliza como salida de emergencia en el caso de que un depredador entre por la entrada principal. Muy inteligente. Por otra parte, un pariente cercano suyo, el Peromyscus maniculatus, hace unas madrigueras más pequeñas y que tienen tan solo un túnel de entrada. Se asume que esta manera de hacer madrigueras, más simple, es el "estilo" original, y que el estilo que utiliza el "oldfield" evolucionó cuando este pasó a ocupar nuevos hábitats más abiertos de los que usaban sus ancestros. (Figura 1)

Fuente: Nature

Weber y sus colaboradores observaron que los ratones de las diferentes especies se comportaban en el laboratorio igual que lo hacían en la naturaleza: cada uno construía su estilo de madriguera. Al cruzarlos entre ellos (aunque son especies distintas son muy próximas, por lo que es posible realizar el apareamiento exitoso), la descendencia consruía madrigueras tipo "oldfield", lo que demuestra que este comportamiento "moderno" es genéticamente dominante.

A continuación realizaron entrecruzamientos de estos descendientes con las líneas originales, y de esta manera fueron capaces de rastrear los marcadores genéticos responsables de tales comportamientos. Las regiones genéticas identificadas mostraron que la creación del túnel de entrada es un rasgo complejo controlado por al menos tres localizaciones (loci) cromosómicas, mientras que la creación de un segundo túnel de salida está controlado por un único sitio cromosómico separado de los anteriores.

Con estos resultados los científicos demostraron como el comportamiento complejo puede surgir por evolución en la naturaleza al sumar una nueva función a un comportamiento simple ya existente. (Teoría también expuesta magistralmente por Richard Dawkins en otro de sus libros: Escalando el monte improbable.) La genética del comportamiento, y con ella la teoría del "fenotipo extendido", es una realidad. Con estos resultados, la Ciencia vuelve a aportar nueva luz sobre la explicación del comportamiento animal, lo que ayuda a entender y descifrar la complicada genética de la conducta humana.

Referencias
Weber, J., Peterson, B., & Hoekstra, H. (2013). Discrete genetic modules are responsible for complex burrow evolution in Peromyscus mice Nature, 493 (7432), 402-405 DOI: 10.1038/nature11816

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Julio Rodríguez
Julio Rodríguez

Científico, Biólogo, Doctor en Medicina Molecular, psicólogo, escritor y divulgador. Hago diagnóstico genético en la Fundación Pública Galega de Medicina Xenómica (FPGMX).

Fui investigador en genética de trastornos psiquiátricos en la Fundación Instituto de Investigación Sanitaria (FIDIS) y la Universidad de Santiago de Compostela (USC).

Trabajé un tiempo en la Universidad de Oxford y en el Consejo Superior de Investigaciones Científicas (CSIC) de Madrid.

Colaboro divulgando ciencia con Ángel Carracedo en @RadioGalega y @radiocarbasSER

 

"Prevenir el narcisismo" y "Lo que dice la Ciencia sobre educación y crianza" son mis libros de divulgación.

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