[Fuente imagen: unsplash.com]

El estudio llevado a cabo por Sarkis Mazmanian y su equipo tenía como objetivo comprobar si las comunidades de microbiota intestinal que se encuentran en las personas con autismo juegan un papel en su sintomatología, una idea que últimamente está ganando terreno entre los investigadores.

Para ello, realizaron trasplantes fecales de niños con autismo a ratones asintomáticos, observando que se volvieron menos sociables, menos comunicativos y desarrollaron conductas repetitivas, que son tres de los síntomas más característicos del autismo. En contraste, los ratones genéticamente idénticos a estos pero que recibieron trasplantes de personas sin autismo, no presentaron ningún síntoma.

Sarkis Mazmanian, el microbiólogo que dirigió el proyectoen concluyó que si bien los microbios intestinales no parecían causar el autismo, sí parecían influir en los síntomas, por lo que los hallazgos plantean la posibilidad de nuevos tratamientos para algunas de las características más comunes de la enfermedad.

El autismo afecta aproximadamente a una de cada 60 personas y tiende a diagnosticarse cuando los niños muestran deficiencias en las interacciones sociales y verbales y muestran comportamientos repetitivos, como aleteo de manos, giros y chasquidos con los dedos. "Pudimos ver las tres características principales del autismo replicadas en los ratones", dijo Mazmanian.

Según los científicos, "Potencialmente, esto abre la posibilidad de que las intervenciones basadas en microbiomas (probióticos) puedan ser efectivas en el autismo", dijo. "Hemos identificado organismos particulares y los productos de esos organismos que desencadenan y exacerban los síntomas en ratones, pero por ahora no sabemos si también producen los síntomas en los seres humanos".

El intestino humano es el hogar de billones de bacterias que son beneficiosas. Los microorganismos nos ayudan a digerir los alimentos, entrenar al sistema inmunológico y controlar el metabolismo. Las personas tienen diferentes poblaciones de microorganismos intestinales según su dieta, estilo de vida y genética, y además, los estudios han encontrado diferencias particulares en las personas con autismo.

Un estudio en profundidad de los ratones con microbiomas relacionados con el autismo, reveló cambios en la expresión y la edición genética en el cerebro en genes relacionados con el autismo, y además, los ratones tenían niveles bajos de ciertos metabolitos en sus cuerpos, en particular dos sustancias llamadas taurina y ácido 5-aminovalérico, o 5AV. En experimentos posteriores, los investigadores trataron con taurina y 5AV a otros ratones que estaban modificados genéticamente para tener autismo, comprobando que sus comportamientos repetitivos y sus habilidades sociales mejoraban. Lo que demostraba que estos metabolitos tienen un efecto "terapéutico" para la sintomatología del autismo en ratones.

Gil Sharon, el primer autor del estudio, dijo que si bien los ensayos en humanos podrían probar algún día que bacterias específicas o sus productos pueden ayudar a las personas con autismo, es posible que aún falten muchos años para llegar a esos resultados ne humanos.

En el mismo campo de estudio, el mes pasado, investigadores de la Universidad Estatal de Arizona anunciaron que los trasplantes fecales casi habían reducido a la mitad los síntomas de autismo en 18 niños. Dos años después del procedimiento, el número de niños calificados por tener autismo "grave" se redujo de 83% a 17%.

Pero de todos modos, esto no es nada más que un buen resultado de un estudio en ratones que se suma a otros que van en la misma dirección. Es una buena estrategia que debe probarse en personas, peor aún no es válida. Es otro paso más en lo que en última instancia puede ser un tratamiento terapéutico para personas con autismo, pero aún no se ha llegado a ese punto ni se ha resuelto el problema del autismo en humanos.

Hay optimismo, pero aún falta mucha investigación por hacer.

Referencias

Sharon, G., Cruz, N. J., Kang, D. W., Gandal, M. J., Wang, B., Kim, Y. M., ... & Bramer, L. M. (2019). Human Gut Microbiota from Autism Spectrum Disorder Promote Behavioral Symptoms in Mice. Cell, 177(6), 1600-1618.

 

Julio Rodríguez
Julio Rodríguez

Científico, Biólogo, Doctor en Medicina Molecular, psicólogo, escritor y divulgador. Diagnóstico genético en Fundación Pública Galega de Medicina Xenómica (FPGMX).

Investigador en genética de trastornos psiquiátricos en la Fundación Instituto de Investigación Sanitaria (FIDIS) y la Universidad de Santiago de Compostela (USC).

Trabajé un tiempo en la Universidad de Oxford y en el Consejo Superior de Investigaciones Científicas (CSIC) de Madrid.

Colaboro divulgando ciencia con Ángel Carracedo en @RadioGalega y @radiocarbasSER

 "Prevenir el narcisismo" y "Lo que dice la Ciencia sobre educación y crianza" son mis libros de divulgación.

Puedes contactar conmigo a través de mis redes sociales. Estaré encantado de responderte.

Facebook "La bitácora del Beagle"

Instagram

Twiter

Mi perfil científico: https://goo.gl/2pYXt1

Mi Linkedin: https://www.linkedin.com/in/juliorodriguez1280/

Sobre este blog

Debemos dejar sitio para la duda o no habrá progreso ni aprendizaje.
—Richard Feynman

Ver todos los artículos (77)