El resveratrol es un compuesto producido por diversas plantas en respuesta al estrés, agresiones, lesiones, o infecciones fúngicas. Su función es asegurar la supervivencia de la planta bajo esas condiciones desfavorables. Basándose en esos hechos, siempre se le otorgó al resveratrol funciones beneficiosas para la salud humana. Y de hecho, ya en la medicina oriental se utilizó para tratar diferentes enfermedades del hígado o del sistema vascular.

Sin embargo, los estudios llevados a cabo en humanos no habían arrojado resultados muy concluyentes, y sobre todo, el escepticismo provenía de que no se conocía el mecanismo molecular exacto mediante el cual el resveratrol activaba todos los procesos de protección celular que se le atribuían.

Buscando resolver esta cuestión, el grupo de Sajish Matthew y Paul Schimmel del Scripps Research Institute de California, EEUU, llevaron a cabo un trabajo de investigación mediante el cual explican los efectos anticancerígenos, antidiabéticos y cardioprotectores, del resveratrol.

Lo que estos científicos encontraron es que el resveratrol realiza sus efectos beneficiosos mediante la activación de genes de supervivencia. Para activar estos genes, el resveratrol interacciona con una proteína conocida como tirosil tRNA sintetasa, lo que hace que esta se dirija al núcleo celular y active la expresión de los genes de protección.

Utilizando un modelo de ratón, los científicos mostraron que el resveratrol actúa incrementando los niveles de p53 –proteína supresora de tumores-, AMPK –proteína que protege a las células frente a la mortalidad provocada por el estrés-, y SIRT6 –proteína que participa en la regulación de los niveles de glucosa.

Basándose en los resultados obtenidos, los autores concluyen que el resveratrol está detrás de los más importantes efectos beneficiosos atribuídos al vino tinto. Por otra parte, la tirosil tRNA sintetasa, también podría ser utilizada por sí misma como opción terapéutica. De todos modos, hace falta realizar ensayos clínicos en humanos para poder afirmar estos resultados con más consistencia.

Y finalmente, señalar que el resveratrol no sólo se encuentra en el vino tinto, ya que también aparece en el eucalipto, los cacahuetes, las uvas y las moras. Que no va a ser todo ponerse ciego de vino con la excusa de sus efectos protectores de la salud...


Referencias
http://www.nature.com/nature/journal/vaop/ncurrent/full/nature14028.html#affil-auth

Julio Rodríguez
Julio Rodríguez

Científico, Biólogo, Doctor en Medicina Molecular, psicólogo, escritor y divulgador. Diagnóstico genético en Fundación Pública Galega de Medicina Xenómica (FPGMX).

Investigador en genética de trastornos psiquiátricos en la Fundación Instituto de Investigación Sanitaria (FIDIS) y la Universidad de Santiago de Compostela (USC).

Trabajé un tiempo en la Universidad de Oxford y en el Consejo Superior de Investigaciones Científicas (CSIC) de Madrid.

Colaboro divulgando ciencia con Ángel Carracedo en @RadioGalega y @radiocarbasSER

 "Prevenir el narcisismo" y "Lo que dice la Ciencia sobre educación y crianza" son mis libros de divulgación.

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