Las vacunas funcionan

08/09/2014 1 comentario
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Salvan millones de vidas, es la mejor y a veces la única forma de luchar contra muchos microbios.

En el año 2012 en EE.UU. hubo 38.000 casos de tos ferina (causada por la bacteria Bordetella pertussis), la mayoría en niños que no habían sido vacunados. Un brote así no había ocurrido desde 1959. ¿Por qué no se habían vacunado esos niños?. 

Desde hace varios años los movimientos "anti-vacunas" han difundido mensajes sobre la maldad de las vacunas. A pesar de la fuerte evidencia científica a favor de sus beneficios, hoy en día hay muchas personas que desconocen cómo funcionan e incluso desconfían de su acción.

Nuestra responsabilidad como científicos nos exige explicar de forma precisa y comprensible que las vacunas salvan millones de vidas. La inmensa mayoría de los microorganismos son "unos buenos tipos". Sin embargo, unos pocos comparado con los millones de microbios que hay en la naturaleza, son patógenos y causan enfermedades infecciosas.

Las enfermedades infecciosas son la primera causa de defunción en muchos países con bajos ingresos económicos. Dos de cada tres niños menores de cinco años mueren por enfermedades infecciosas. La buena noticia es que la mayoría de estas muertes podrían evitarse con las vacunas.

Una vacuna es una sustancia que enseña a tus defensas a reconocer a un microbio patógeno y te protege contra la enfermedad concreta que causa. Las vacunas preparan nuestras defensas con antelación, de forma que cuando el patógeno aparece, tu sistema inmune se activa rápidamente y lo mata o impide que nos enferme. Las vacunas no solo nos protegen a nosotros mismos sino que evitan que el patógeno se extienda entre la población, evitan las epidemias. Si tú no te vacunas, puedes poner en riesgo a los que están a tu alrededor, especialmente a los más débiles, los niños, los ancianos y los enfermos. Con la vacunación se protege a la comunidad.

De que tú te vacunes depende la salud de otros.

Ninguna vacuna es perfecta. Los efectos secundarios graves pueden ocurrir, pero con una frecuencia menor de una persona por millón de vacunados. Por eso, las vacunas siempre son más seguras que la propia enfermedad de la que protegen. Algunas enfermedades infecciosas no tienen un tratamiento efectivo y las vacunas son la única opción para luchar contra ellas.

Las vacunas funcionan. La viruela, un infección que ha causado cientos de millones muertos desde hace siglos, ha sido erradicada del planeta gracias a la vacunación. Y la poliomielitis puede llegar a ser la segunda enfermedad infecciosa erradicada gracias a la vacunación. Difteria, rubéola, tétanos, parotiditis, varicela, rabia, hepatitis, gripe, sarampión, fiebre amarilla, tos ferina, tétanos, tuberculosis, rabia, ántrax, cólera, peste, tifus, papiloma, herpes, rotavirus, ... más de 25 enfermedades infecciosas para las que existen vacunas. Algunas de las cuales se han reducido más de un 90 % gracias a la vacunación.

Desde 1888 en EE.UU. se registran semanalmente los casos de enfermedades (actualmente el CDC es el responsable de editar semanalmente el Morbility and Mortality Weekly Report, que sirve para vigilar la posible aparición de brotes y epidemias). Un grupo de investigadores de la Universidad de Pittsburgh (1) ha digitalizado todos los datos disponibles de esos informes semanales desde 1888 hasta 2011 de 56 enfermedades infecciosas. Han contabilizado un total de 87.950.807 casos individuales. Tiene así la historia de distintas enfermedades en EE.UU. durante los últimos 123 años!.

En este estudio, se demuestra cómo mucha enfermedades infecciosas han disminuido en este último siglo gracias a la vacunación. En concreto, hay siete enfermedades para las que se implantaron campañas de vacunación masivas: polio, sarampión, rubeola, paperas, hepatitis A, difteria y tos ferina. La polio se erradicó de EE.UU. en 1979, gracias a las vacunas desarrolladas por Jonas E. Salk (con virus muertos, vacuna inyectable de 1955) y por Albert B. Sabin (con virus vivos atenuados, vacuna oral de 1961). La vacuna contra la difteria comenzó a emplearse en 1924, y según este estudio esta vacuna ha evitado más de 40 millones de casos de la enfermedad. En 1948 comenzó la vacuna triple DTP, contra la difteria, el tétanos y la tos ferina, pertussis en inglés. La vacuna MMR, triple vírica contra el sarampión, las paperas y la rubeola (measles, mumps y rubeola en inglés) es de 1978. La vacuna contra la hepatitis A se administra en todos los estados de EE.UU. desde el año 2006.

Los autores hacen una estimación a la baja del número de personas que habrían padecido algunas de estas enfermedades en EE.UU. si no hubieren existido estas vacunas: 103,1 millones de personas habrían enfermado sin las vacunas!.

Sólo en la últimos diez años, las vacunas han prevenidomás de 26 millones de enfermos, en EE.UU.

Gracias a las vacunas se ha reducido tanto la incidencia de muchas enfermedades infecciosas que el problema es que hoy en día no percibimos el riesgo, nos parece que ya no existen, que no hay peligro y algunos deciden no vacunar a sus hijos, alarmados además por los posibles efectos secundarios de algunas de ellas. Los efectos secundarios serios pueden ocurrir, pero en menos de una persona por millón de vacunados. Por eso, las vacunas siempre son más seguras que la propia enfermedad de la que protegen. Las vacunas funcionan!

Las vacunas salvan millones de vidas, es la mejor y a veces la única forma de luchar contra muchos microbios.

(Vídeo realizado con el programa Videoscribe, con la colaboración de Bárbara Méndez)

(1) van Panhuis, W.G., et al. (2013). Contagious diseases in the United States from 1888 to the present. N Engl J Med., 369 (22), 2152-2158 DOI:  10.1056/NEJMms1215400