La cafeína y la nicotina son alcaloides que se encuentran en algunas plantas. Son sustancias amargas que repelen a los insectos herbívoros, y por eso se producen principalmente en las hojas. Sin embargo, el néctar de algunas especies también contiene pequeñas cantidades de estas sustancias.

El néctar es un líquido rico en azúcares y que tiene como función atraer a los insectos polinizadores a las flores. Por esta razón sorprende que el néctar contenga bajas dosis de cafeína y nicotina, dos sustancias repelentes de insectos, cuando su función es precisamente la opuesta.

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En el 2005, el entomólogo Natarajan Singaravelan publicó un trabajo en el que demostraba que las abejas se sienten atraídas por los alcaloides psicoactivos del néctar. Para su experimento construyó unas flores artificiales con unos "bebederos" que contenían agua con azúcar, y además en algunos de ellos añadió diferentes concentraciones de alcaloides: cafeína, nicotina y amigdalina (abundante en las flores de almendro). Durante 36 horas contabilizó las visitas de las abejas a estas flores, y observó que estos insectos no se sienten repelidos por los alcaloides, más bien lo contrario. Del total de visitas de las abejas, el 42 % de las veces escogieron flores con bajas cantidades de cafeína (una concentración 30 veces menor que la de un café), el 29 % de las veces se dirigieron a las flores con elevadas cantidades de cafeína (un tercio de la concentración de un café) y el 29 % restante a las flores sin cafeína. Y para la nicotina obtuvieron resultados similares. Sin embargo, observaron que la amigdalina no afectaba la preferencia de las abejas por unas flores u otras.

Entre las plantas polinizadas por las abejas en la naturaleza, las flores de los cítricos y las flores de las especies del género Nicotiana son las que contienen más cafeína y nicotina, respectivamente. Se han hecho análisis para detectar cafeína en varias mieles de cítricos de todo el mundo y se han encontrado dosis pequeñas, pero significativas. Por tanto, en condiciones naturales las abejas también se alimentan de néctar con cafeína.

La selección natural ha favorecido a las plantas que producen néctar con sustancias adictivas que atraen a sus polinizadores. Pero, ¿qué ventajas tiene su consumo para las abejas? En mamíferos, la cafeína en bajas dosis puede mejorar la memoria. Un estudio publicado en 2006 por el equipo de R. Malezsca mostró que en abejas también tiene este efecto. En el experimento, se adiestró a un grupo de abejas para que asociaran unos olores determinados a una recompensa (agua azucarada), y se observó que las abejas aprendían antes los olores cuando el agua azucarada llevaba cafeína. Por tanto, es posible que durante la evolución se hayan seleccionado las abejas que se sienten atraídas por la cafeína y que aprenden antes, pues podrán alimentar mejor a su colonia.

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Sabiendo esto, la próxima vez que estéis tomando unos refrescos con vuestros amigos y veáis a una abeja interesada en vuestra Coca-Cola, les podréis explicar que no sólo viene atraída por el azúcar, también por su "adicción" a la cafeína.

 

Referencias:

Feeding Responses of Free-flying Honeybees to Secondary Compounds Mimicking Floral Nectars
 
Caffeine in Citrus flowers
 
Effects of caffeine on olfactory and visual learning in the honey bee (Apis mellifera)
 
Marta Renato
Marta Renato

Doctora en Biología Vegetal y máster en Comunicación Científica y en Agrobiología Ambiental. Actualmente, trabajo en temas relacionados con la divulgación y la gestión de la ciencia.

Sobre este blog

Las plantas nos proporcionan los alimentos que comemos, el oxígeno que respiramos, medicinas que nos curan, fibras para vestirnos... La investigación en biología vegetal suele recibir poca atención. Sin embargo, gracias a los avances en esta disciplina podemos vivir y alimentarnos en un planeta cada vez más poblado y cambiante.

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